jueves, 6 de septiembre de 2012


                                        El Plan B de Chávez

            Teodoro Petkof
En  el chavismo caras y comportamientos son de perdedores. Comenzando por la de su propio candidato. Eso explica la naturaleza absolutamente estrafalaria de sus más recientes ataques a la candidatura de Capriles Radonski. Lo que el capo y sus acólitos están lanzando es pura bola mala. Ahora tienen montada una campañita para convencer al país de que la oposición va a desconocer los resultados supuestamente favorables a Chacumbele, gritando "fraude" y llamando a armar un zafarrancho de combate. La especie resulta estrambótica si se toma en cuenta que el chavismo se ha caracterizado por tratar de desconocer varios resultados electorales cada vez que pierde. Vale la pena recordar la reacción de Chávez ante el triunfo de sus adversarios en el referéndum sobre la reforma constitucional.

Entró como un búfalo salvaje en el sitio donde el ministro de la Defensa daba una rueda de prensa e interrumpiéndolo, sin siquiera pedir disculpas, se arrancó a vociferar sobre la victoria opositora calificándola de "victoria de mierda", varias veces y en un tono cercano a la histeriaAdemás anunció que lo que no había sido aprobado en el referéndum sería introducido vía enmiendas ante el Parlamento. Y, en efecto, contra todo respeto por la decisión popular, introdujo, entre otras, una enmienda para hacer posible la reelección indefinida, la cual ganó, desconociendo así un veredicto popular previo sobre la materia, que la había rechazado.

Cuando perdió en número de votos la elección de gobernadores y la oposición obtuvo la Alcaldía Metropolitana de Caracas, así como las gobernaciones de Zulia, Carabobo, Miranda, Táchira y Nueva Esparta, el revire de Chávez fue brutal. Arrebató a esas gobernaciones hospitales, escuelas, líneas de transporte, puertos, aeropuertos, autopistas, carreteras, puentes como el del Lago de Maracaibo, etc., y a la Alcaldía de la capital la despojó hasta de su sede principal y tradicional y de varias otras subsedes y le montó encima una especie de gobernadora, no prevista en la ley. Varias de las policías estatales fueron desprovistas hasta de su armamento.

De modo que si de desconocer resultados electorales que le son desfavorables se trata, el chavismo tiene un currículo profuso, porque a lo dicho habría que añadir las frecuentes amenazas a gobernadores y alcaldes opositores, que llegaron hasta el punto de obligar al exgobernador Rosales, elegido después alcalde de Maracaibo, a buscar asilo en el extranjero, pues su detención era inminente. Igual suerte corrieron los gobernadores Lapi, de Yaracuy, y Manuitt, de Guárico, ambos en el exilio.

De modo que lo que estamos viendo y oyendo sobre "fraude" esconde todos los propósitos reales del chavismo, el cual, sabiéndose perdedor, va a cantar "fraude" y armar el brollo. Esta campaña inmoral tiene que ser rechazada en todos los tonos.

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miércoles, 5 de septiembre de 2012

                                SIRIA NO ES LIBIA



Jean-Marie Colombani


El verano casi ha terminado y Bachar el Asad sigue masacrando a su pueblo. Hace ahora año y medio que esta tragedia viene desarrollándose en Siria sin que la comunidad internacional haya alcanzado un consenso que permita poner fin a este bárbaro régimen. La semana pasada estuvo marcada por dos acontecimientos de origen francés. El primero fue el posicionamiento de François Hollande, que invitó a las fuerzas de oposición siria a unirse en el seno de un Gobierno provisional que sería inmediatamente reconocido por Francia. Un discurso que la prensa norteamericana, y sobre todo el Wall Street Journal, se apresuró a calificar de audaz y valiente; pero a nadie se le escapa que, una vez más, era una manera de dejar patente la política de espera de Barack Obama en este asunto. El segundo acontecimiento fue la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, bajo presidencia francesa. Un nuevo fiasco. La mayor parte de los ministros de Exteriores estaban ausentes, en especial la señora Clinton, por parte de EE UU, y el señor Lavrov, por la de Rusia. Laurent Fabius, el ministro francés, no informó de ninguna iniciativa nueva, sino que hizo constar que Rusia y China continúan oponiéndose a toda acción seria y ordenada encaminada a apartar a El Asad del poder. Seguramente, resulta difícil, por no decir imposible, establecer cualquier paralelismo con Libia.
En marzo de 2011, en efecto, Francia, apoyada por Reino Unido y, después, ambas respaldadas por Estados Unidos, se propusieron poner fin al reinado de los Gadafi, cosa que consiguieron. Pero Siria es harina de otro costal: un Ejército poderoso apoyado por una comunidad, minoritaria, desde luego, pero bien estructurada; una posición geoestratégica capital, que convierte cualquier intervención en un asunto delicado; y el apoyo político y militar de Rusia. Sin embargo, la Liga Árabe, Turquía y, ahora, el Egipto del presidente Morsi proclaman su hostilidad a Bachar el Asad. En un primer momento, no es tanto una acción militar lo que cabe esperar, como la organización de una diplomacia activa que permita al mismo tiempo sanciones eficaces y una ayuda decisiva a la oposición siria. Podría tratarse de la constitución de un grupo de contactos restringidos que reuniese a los países árabes y occidentales más decididos a actuar. La dificultad fundamental —al margen, claro está, del contexto geopolítico, con el eje Teherán-Damasco apoyado por Moscú, que, evidentemente, es el elemento esencial— reside en el hecho de que no se puede hablar de una sola oposición siria, sino de un conjunto de fuerzas variadas y divididas que carecen de un líder capaz de ofrecer confianza a aquellos que quisieran acudir en su ayuda. Por otro lado, las facciones salafistas están cada vez más presentes en el seno de esta oposición y su influencia es cada vez mayor. Recordemos el caso libio. Parte de las armas destinadas a la oposición fueron desviadas por grupos islamistas radicales que no tardaron en colonizar el norte de Malí para convertirlo en una especie de Afganistán en miniatura que, potencialmente, es una amenaza directa para Europa. No obstante, es en este punto donde los idealistas —aquellos que, como Susan Rice, embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, creen en los derechos humanos en la diplomacia— y los partidarios de la real politik pura y dura, como los consejeros militares de nuestros dirigentes, deberían encontrarse. Pues cuanto más tiempo pase, cuanto más se prolongue la lucha, más peso cobrarán los salafistas dentro de la rebelión siria. Cuanto antes sea derrocado el régimen de El Asad, más posibilidades tendrán los otros integrantes de la oposición, especialmente los que creen en la democracia, de imponerse e incluso de salir vencedores al término de un proceso electoral, como ocurrió en Libia.
Tal vez la primera iniciativa militar llegue a través de la constitución de zonas seguras para proteger a los refugiados en las fronteras de Siria —especialmente en Turquía—, que, para ser viables, requerirían una cobertura aérea. Sin olvidar que sobre el terreno ya hay asesores militares británicos y franceses para contrarrestar a los asesores rusos encuadrados en el Ejército sirio.
De todos modos, considerar que la principal amenaza estratégica procede de Irán —y de un régimen que sigue intentando procurarse armamento nuclear y proclama su voluntad de destruir Israel— y permitir que su principal brazo armado en la región, a saber, el régimen de Bachar el Asad, siga en el poder, sería una gran paradoja. A fin de cuentas, nada peor que aceptar que ese eje perdure.

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ESE DISCO SE RAYÓ


Foto de perfil de leandro area
   Leandro Area

He aquí, apreciado lector, una colección de dimes, dichos y diretes, recogidos al voleo y sin intención maleva, más allá del tinte ordenador de siempre. Encuesta subterránea de lo que la gente piensa, siente y dice a la calladita, ¡guillo!, pero que no se registra en las encuestas de opinión que dentífricas aparecen y desaparecen en el territorio de lo inconcluso. Definen, uno no sabe bien a quién, cuándo ni dónde. Decida Usted, pues el susurro es secreto.

Cuchichean que sabihondo, colosal, sobrado, interminable, inacabado, inacabable. El que se las sabe todas; short stop, cuarto bate y novio de la madrina. El que no pierde una o cuando menos empata. El que se resbala en lo seco y se para en lo mojao. El caribe, fresco, pasado, liso. El insoportable. Truco retruco. Zápe gato ñaragato.

El que se las echa. Alcapone los discos. El insufrible, como el conejito rosado de las pilas Energizer que duran, duran, y duran, hasta el empacho. El mandamás. No es un ave, no es un avión, es superman. Lo llaman dinamita, le dicen Mike Malone y son sus puñetazos cual balas de cañón. La cuadratura del círculo; el meollo. La tapa de frasco. Chinche de monte.

El yoyo quimérico. Al estilo Jalisco. ¿Espejito, espejito, quién es el más bonito? Yo, Claudio. Mírame y no me toques. Y yo que me creía el rey de todo el mundo. Relámpago del Catatumbo. Sota, caballo, rey. Después de mí el diluvio. Yo no soy yo, yo soy un pueblo. El chivo que más mea. Gloria al bravo pueblo. A discre-ción.

Águila no come mosca. Yo el supremo. Quinta pata del gato. Inmortal, sabrosón, mano muerta. “Esteban de Jesús”. Qué jamón. Chacumbele. Cuento de gallo pelón. El león de la Metro. El que cree que el tiempo es loro. Agua pasada que no mueve molino. A cuenta de “que viva la patria”. Mambrú se fue a la guerra. Última coca-cola del desierto. Luz de la calle, oscuridad de la casa. Reina pepiada. Peltre.

Más bulla que cabuya. Ni lava ni presta la batea. Delirio sobre el Chimborazo. Pozo sin fondo. Huele a quemao. La vida es una tómbola. No pase, perro bravo. Semáforo en rojo. Pura muela. Inventor de la pólvora y del agua tibia. Última palabra. Víspera de mucho y día de nada. ¡Cosa más grande, caballero! Más rollo que película. Tarzán, “kriga, kriga, bundolo”. Mea culpa. Cadena perpetua. Bla, bla, blá.

Título de guaracha: A esconderse que viene la basura. Quítate de la vía perico, que ahí viene el tren. Me voy pa’ La Habana y no vuelvo más.  Título de bolero. Sin ti. La gloria eres tú. La puerta se cerró detrás de ti. Mañana me iré, Ángeles negros. Cruel desengaño. Espérame en el cielo corazón. Bájate de esa nube. Desastre. Perdóname conciencia. Título de tango: Patotero sentimental. Último guapo. Te llaman malevo. Lecherito del abasto. Colorao, colorao. Percal. Tinta roja. El último hit rapeado: “Me voy para La Habana, esta vez a conversar, el burgués que nos buscaba, no nos pudo derrotar” (estribillo de las FARC para iniciar el proceso de paz en Colombia).

¡Qué molleja!

Leandro Area

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martes, 4 de septiembre de 2012

LOS PROTOCOLOS DE DAVID DE LIMA



Emilio Nouel


La extravagante "denuncia" de David de Lima en estos días de recta final de campaña electoral, nos hizo recordar uno de los episodios más repugnantes de la historia política mundial. 
La forja de documentos con el propósito de endilgarle a individuos o grupos aviesas y ocultas  intenciones, tiene en los “Protocolos de los sabios de Sión” un ejemplo histórico ampliamente conocido.


                                                                 


En Europa, sirvió a políticos y gobiernos para acusar a los judíos de haber ideado planes de dominio del mundo.  Este documento antisemita fue publicado bajo la Rusia zarista, y con él se pretendía dar justificación a losprogroms contra la población de aquella fe religiosa.
Igualmente, se afirma que los Protocolos fueron redactados por la policía secreta de aquel país, la oprobiosamente famosa Ojrana, y se inspiraban en piezas literarias de varios escritores antisemitas europeos del siglo XIX.
Según aquella policía, los Protocolos eran la prueba de que las luchas democráticas contra el Zar Nicolás II formaban parte de la conspiración judeo-masónica anunciada en ese documento. No hay que olvidar que gran parte de los dirigentes políticos que se oponían a la autocracia rusa, eran judíos. Así, acusar a éstos de todos los males pasados, presentes y futuros, era el objetivo político de la publicación antisemita.
Obviamente, en la población había vastos sectores que creían a pie juntillas en la historia fraguada por la policía; de allí la amplia difusión que tuvo el documento.
Pero no sólo en Rusia tuvo influencia. También en el resto de Europa. Se conoce más de 30 ediciones de los Protocolos, y en la Alemania previa a la llegada del nazismo y después, obviamente, también fue difundido.
Sin embargo, y a pesar de que fue demostrada la falsedad, mucha gente sigue creyendo aún hoy en la conspiración mundial judía para sojuzgar el mundo.
Guardando las distancias, vemos hoy cómo mediante un expediente parecido, se pretende falsear la realidad también en Venezuela, cambiando de protagonistas, en circunstancias distintas y en presencia de otros móviles. 
Nuestro país no podría ser la excepción, y en tiempos electorales sabemos que se desata la creatividad y los que ven nubarrones en el horizonte echan mano de cualquier recurso, así sea la burda mentira. La picaresca política criolla, sin duda, es inagotable.
Mutatis mutandi, resulta curioso que en pleno siglo XXI, una persona que tengo por inteligente, y cuyos nombre y apellido, por cierto, evocan orígenes sefardíes, salga de su confinamiento político, para publicitar un documento que, según él, sería una suerte de protocolo secreto en el que estarían las “verdaderas” y demoníacas líneas económicas que el candidato Capriles Radonsky pondría en práctica en su gobierno; qué casualidad, un político también de ascendencia judía.
Debo confesar que la jugada me pareció bien tonta. No le ví ningún punch, políticamente hablando. No obstante, empecé a hacerme las consabidas preguntas de manual. ¿Qué pretende con esa “denuncia”? ¿Qué lo mueve? ¿Cuál es la “maldad” detrás de todo esto? ¿Qué pasó aquí? ¿A quién sirve?  ¿acaso no son el chavismo anzoatiguense y el nacional, los que vienen persiguiendo a De Lima por traición y hasta un juicio le montaron? ¿Por qué un hombre que está dedicado a su profesión y a negocios de importación sale de la relegación política y salta a la palestra pública a través de todos los medios del estado para hacer un planteamiento tan de poca entidad, insustancial, basado en papeles falsos de toda falsedad, por decir lo menos? ¿o es que ha sido sorprendido en su buena fe?
Hasta ayer nomás pude ver por dónde venían los tiros. Al fin comprendí.
El déspota que nos gobierna, en sus desvaríos y desesperación, enarboló los fulanos “Protocolos de Sión” de David de Lima. Este dirá, con seguridad, que nada tiene que ver Chávez con su denuncia. Que las acusaciones de su conchupancia con la “Ojrana” chavista son infundadas. Que el malsano chisme que corre por ahí de que participa de un grupo que dirige el inefable José Vicente Rangel es un invento. Que el quid pro quo tiene que ver con los juicios que le siguen. Que si él, al final, se decanta por apoyar a Chávez (escríbanlo que así será), no es porque es chavista, sino que bla …bla…bla.
De Lima está en su derecho de optar por la opción política que más le convenga. Y no seremos nosotros los que se lo desconozcamos. Volver al redil de sus perseguidores es uno. Y no estoy diciendo que adolezca del síndrome de Estocolmo, como algunos malhablados afirman. Allá él con su conciencia.    
Pero lo más cierto de todo es que el esfuerzo y el dineral de todos los venezolanos que está despilfarrando el gobierno para golpear con sus triquiñuelas de baja estofa la candidatura de Capriles, serán en vano. La debacle electoral para el gobierno se perfila nítidamente a medida que pasan los días. Muchos están calculando mal, se darán tremendo leñazo. Ninguna marramucia de última hora será eficaz.
Y con el nuevo gobierno, no te preocupes, David; a pesar de tus “Protocolos”, no serás acosado como en éste.
EMILIO NOUEL V.

  

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Esta noche me emborracho...
(Estado y clase política en la España Autonómica)



     Antonio Pérez Reverte

La Cultura,la Educación,la Sanidad,las clases altas,medias y bajas,expoliadas. Y el disparate administrativo-político-autonómico, ni tocarlo. A ver si lo he entendido, señor presidente... Hasta por morirme debo pagar un 21 %...

A ver si lo entiendo. Insisto.

Alemania tiene 80 millones de fulanos y 150.000 políticos. España, 47 millones y 445.000 políticos. Sin contar asesores,cómplices y colegas. O en Alemania faltan políticos, o aquí sobran. Si en Alemania faltan, apenas tengo nada que decir. Si en España sobran, tengo algunas preguntas. Señor presidente:

¿Para qué sirven 390 senadores (con la brillantez media y la eficacia política media de un Iñaki Anasagasti, por ejemplo)?
¿Para qué sirven 350 diputados y 54 eurodiputados? ¿Nos apañaríamos peor de lo que estamos con la mitad? ¿Me lo dice en serio?
¿Para qué sirven 74.000 alcaldes y concejales, cada cual con su paquete adosado de asesores de ambos sexos y sexas? Subpregunta: si un concejal de Villacantos del Botijo, por ejemplo, necesita contratar a 15 asesores... ¿para qué puñetas sirve ese concejal, aparte de para dar de comer a numerosos compadres y parientes?
¿Para qué sirven 1.206 parlamentarios autonómicos y 1.031 diputados provinciales? ¿Sabe usted lo que cobra toda esa gente? ¿Y lo que come?
Ese tinglado regional, repartido en diecisiete chiringuitos distintos, duplicados, nos cuesta al año 90.000 millones de euros. Con ahorrar sólo la mitad... Eche usted cuentas, señor presidente. Que yo soy de Letras.
En vista de eso, ¿cómo es posible que el Gobierno de este putiferio de sangüijuelas y sangüijuelos se la endiñe a las familias y no a ellos? ¿Que en vez de sangrar a esa chusma, se le endiñe a la Dependencia, a la Sanidad, a la Educación, a la Cultura, al pequeño comercio? ¿A la gente que de verdad lucha y trabaja, en vez de a esa casta golfa, desvergonzada y manifiestamente incompetente?
A ese negocio autonómico absurdo e insostenible, del que tanta gentuza lleva viviendo holgadamente desde hace más de treinta años. 17 parlamentos, 17 defensores del pueblo, embajadas propias, empresas, instituciones. Negocios casi privados (o sin casi) con dinero público. El único consuelo es que a esa pandilla depredadora la hemos ido votando nosotros. No somos inocentes. Son proyección y criaturas nuestras. Treinta años engordándolos con nuestras imbecilidad y abulia política. Cuando no con complicidad ciudadana directa: Valencia, Andalucía...

Con unos tribunales de Justicia cuando no politizados o venales, a menudo lentos y abúlicos. El golfo, impune. Y el ciudadano, indefenso. Esos políticos de todo signo (hasta sindicalistas, rediós) puestos en cajas de ahorros para favorecer a partidos y amiguetes. Impunes, todos.

Me creeré a un presidente de Gobierno, sea del color que sea, cuando confiese públicamente que este Estado-disparate es insostenible. Cuando alguien diga, señor presidente, mirándonos a los ojos, “voy a luchar por un gran pacto de Estado con la oposición, me voy a cargar esta barbaridad, racionalizándola, reduciéndola, controlándola, adecuándola a lo real y necesario.Voy a desmontarles el negocio a todos los que pueda. Y a los que no pueda, a limitárselo al máximo. A lo imprescindible. Aquí hay dos autonomías históricas que tendrán algo más de cuartelillo, dentro de un orden. Y el resto, a mamarla a Parla. Y el que quiera entrar en política para servir al pueblo, que se lo pague de su bolsillo."

Pero dudo que haga eso, señor presidente. Es tan prisionero de su propia chusma político-autonómica como el Pesoe lo es de la suya. Ese toque de jacobinismo es ya imposible. Tiene gracia. No paran de hablar de soberanía respecto a Europa quienes son incapaces de ejercerla en su propio país. Sobre sus políticos.

Dicho en corto, señor presidente: no hay cojones.

Seguirán pagándolo los mismos, cada vez más, y seguirán disfrutándolo los de siempre. El negocio autonómico beneficia a demasiada gente. Usted, señor presidente, como la oposición si gobernara, como cualquiera que lo haga en España, seguirá yendo a lo fácil. A cargar a una población triturada,con cinco millones de parados, lo que no se atreven a cargar sobre sus desvergonzados socios y compadres. Seguirá haciéndonos aun más pobres, menos sanos, menos educados. Hasta el ocio para olvidarlo y la cultura para soportarlo serán imposibles.

Así que cuando lo pienso, a veces se me va la olla y me veo deseando una intervención exterior. Que le vayan a frau Merkel con derechos históricos, defensores del pueblo, inmersiones linguísticas, embajadas y golferías autonómicas. De tanto reírse, le dará un ataque de hipo. De hippen, o como se diga allí.

Lo escribía el poeta Cavafis en “Esperando a los bárbaros”. Quizá los bárbaros traigan una solución, después de todo. Para esto, que nos invadan los bárbaros de una puta vez. Que todo se vaya al carajo y el Sentido Común reconozca a los suyos. Si quedan.

Recristo. Qué a gusto me he quedado esta tarde, señor presidente. Lola acaba de abrir el bar. Esta noche me emborracho. Como Gardel en el tango.

 
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lunes, 3 de septiembre de 2012


Los falsos signos de las revoluciones árabes 


Fernando Mires




Quienes esperaban que de las revoluciones árabes de 2011 surgirían como por encanto democracias laicas, se sienten naturalmente desilusionados. La desilusión estaba por cierto programada.
Periodistas compulsionados por vender noticias con titulares rimbombantes inventaron en los inicios de las revueltas la leyenda de la “primavera árabe” según la cual el Oriente Medio se convertiría en un “Medio Occidente”. Son los mismos que ahora inventan la leyenda de gobiernos “islamistas”, fanáticos dominados por la “dictadura implacable de la Sharia”. Afortunadamente las dos leyendas no son más que eso: leyendas.
Afortunadamente también, la historia no la hacen los periódicos aunque –y ahí reside el problema- con la imposición de sus significantes falsos distorsionan la realidad. Por ejemplo, va a ser difícil, pese a su radical inexactitud, sacarse de encima el término “primavera árabe”. Más difícil todavía será eliminar el oprobioso término “islamista”.
El termino “islamista” –no está de más recordar- fue acuñado después del 11.09.2002. Su objetivo era designar a las fracciones pro- terroristas del Islam, a saber, a las más antioccidentales, a las que no reconocían la vigencia de los estados nacionales, a las que intentaban restaurar el califato como forma “natural” de gobierno, en fin, a las que aplaudían a Bin Laden y a los suyos.
Islamismo era un significante que designaba a una suerte de “fascismo islámico”, minoritario en la región. Sin embargo, hoy, para la gran mayoría de los publicistas occidentales, todos los musulmanes son “islamistas”. El significante es por lo demás muy vejatorio. Para que se entienda mejor, imagine un cristiano que de ahora en adelante será “cristianista”. Imagine un judío que de ahora en adelante será “judaísta”. Duele ¿no?
El problema no sólo es semántico. Es muy político; y lo es porque entre otras cosas la extensión del significante “islamismo” oculta el principal legado de las revoluciones árabes. Este no es otro que el de las divisiones políticas que hoy cruzan a la región. En efecto, en todos aquellos países en donde han vencido movimientos antidictatoriales, ha habido elecciones libres entre partidos, algunos formados durante las mismas rebeliones. Esto significa, en pocas palabras, que el mundo árabe ya está políticamente “partido”. Más importante todavía es señalar que en ninguna elección han triunfado los partidos radicales, es decir, los auténticos “islamistas”.
Sin embargo, para no pocos comentaristas, todos los políticos que profesen la religión islámica son “islamistas”. No importa que el Ennadah de Tunesia sea un partido islámico moderno, con netos perfiles occidentales. Ni que en Libia haya triunfado una coalición democrática con predominios laicos. Ni que la fracción política islámica que comanda Mohamed Morsi esté librando una batalla doble en contra de los sectores religiosos fundamentalistas y en contra del “partido militar” post-Mubarak.
Tampoco importa que el término “islamismo” dificulte entender la formación del eje Egipto–Turquía, al cual se agregará más temprano que tarde Siria, para dar conducción a un espacio islámico moderno que terminará por aislar a la teocracia persa, por una parte, y a las tiranías pseudoreligiosas que imperan en Arabia Saudita y en los emiratos, por otra.
El mundo islámico, no sólo en la región árabe, se esta convirtiendo lentamente en un mundo político. Que ello es así, lo demostró la porfiada realidad durante el encuentro de los “países no alineados” (29-31 de Agosto del 2012)
Los “no alineados” son, como es sabido, una de esas inservibles antiguallas legadas por la Guerra Fría.
Los “no alineados” estuvieron durante la Guerra Fría alineados en torno del imperio soviético. Cuando el yugoeslavo Tito intentó transformar la organización en una entidad independiente le cayó encima todo el peso del stalinismo. También Fidel Castro, durante su periodo antisoviético, buscó convertir a los “no alineados” en una plataforma al servicio de su homicida proyecto destinado a incendiar al mundo. Pero en términos generales los “no alineados” siguieron siendo un foro de los peones post-coloniales de la Nomenklatura. Ahí, entre otras, tuvieron activa participación las dictaduras militares árabes derribadas por las rebeliones de 2011. Hoy dicha organización no tiene la menor importancia política.
Los “no alineados” son sólo un fantasma del viejo pasado. Aunque hay quienes intentan resucitarlo, entre otros la dictadura persa. En ese sentido la reunión de Teherán estaba planificada para que como siempre fuese clausurada con una declaración conjunta en contra “del sionismo y del imperialismo”. Detrás de Ahmadineyah se encuentra, por supuesto, la mano siniestra de Putin.
Ante la felicidad de los ayatolás, el presidente egipcio Mohamed Morsi también concurrió a la cita de Agosto. Como invitado de honor le fue reservado un asiento al lado de Ahmadineyah. De ahí que la sorpresa de Ahmadineyah debe haber sido muy grande cuando Morsi hizo uso de su palabra, denunciando en primer lugar las masacres cometidas en Siria, llamando a aislar a la dictadura de ese país, el aliado más estrecho de la dictadura persa. Los delegados sirios, en protesta, abandonaron el recinto. Ahmadineyah no sabía donde meterse.
Así, con un solo discurso, Morsi demostró al mundo que de ahora en adelante las reglas del juego han cambiado, y no sólo en Egipto.
Mohamed Morsi sabe, además, que no está solo. Lo apoya la mayoría de la ciudadanía egipcia, los gobiernos post-dictatoriales de la región, los rebeldes armados de Siria, diversos gobiernos europeos y, no por último, la política internacional de Barack Obama.
La democracia, con sus formas siempre imperfectas, con su andar de tortuga vieja, difusa y contradictoria como debe ser, llegará también al mundo islámico. Ya está llegando. Y, ante el estupor de los expertos, está llegando en nombre de Allah. Hegel habría dicho entonces que estamos frente a otra “astucia de la historia”.

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domingo, 2 de septiembre de 2012


"Chávez es responsable por 

Amuay"



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ROBERTO GIUSTI , DIEGO BAUTISTA URBANEJA , 
PROFESOR DE CIENCIAS POLÍTICAS |  EL UNIVERSAL
domingo 2 de septiembre de 2012  
Diego Bautista Urbaneja reúne las características de un
politólogo que no sólo trabaja la política sino que se
desenvuelve dentro de ella. Siempre lo ha hecho y
siempre con un talante que, por su naturaleza y profesión,
lo llevan a mitigar los entusiasmo y a sacrificar las
subjetividades por una visión menos militante. Calmo
y reposado, quizás por eso funja, en esto días, como
coordinador de Análisis Político de la Mesa de la Unidad
Democrática. 

-Masacres en las cárceles, el accidente más 
grave en la historia de la industria petrolera, se 
caen los puentes, se borra la infraestructura, Chávez 
es abucheado por parte de la clase obrera. ¿Esta 
conjunción de hechos es una mera casualidad? 

-Es la confluencia, que coincide en el tiempo, de
una serie de líneas de incompetencia. Muchos hemos
denunciado hasta el cansancio la falta de calidad
gerencial y la enorme ideologización, en el peor sentido
de la palabra (no ver los hechos que contradicen una
ideología adoptada a priori). Allí están Cúpira, Amuay,
Yare, Manzanares. Lo de Guayana es la expresión de
la crisis de las empresas básicas y cuando los obreros
protestan ante ante Chávez (siendo una concurrencia
seleccionada y confiable) desnudan un elemento crítico
que se añade a otros más. Y claro, todo esto tiene
consecuencias. 

-¿No inciden en los resultados electorales esas 
consecuencias? 

-En circunstancias normales y en una población alerta,
debería tener consecuencias devastadoras. Imagínate
el costo político que una calamidad de esa envergadura
le hubiera costados a gobiernos como el de Luis Herrera
o el de Jaime Lusinchi. Los desbarata a cinco semanas
de las elecciones. 

-¿Y entonces? 

-Ante cosas como esas está en manos de la
población el darse cuenta o no. Uno, a veces, se
pregunta ¿qué más hace falta para que la gran
mayoría de la población se percate de que esta
es una situación insostenible? Incluso, estos estallidos
de ahora no habrían sido necesarios para que tú me
hagas esa pregunta. El desastre en 14 años, pero
sobre todo en los últimos cuatro, es de tal magnitud
que sería suficiente como para que el Gobierno,
electoralmente, estuviera en el suelo. 

¿Porqué dices "debería"?

-Esa es la interpelación que uno puede hacer ante
el país: ¿por qué no existe la convicción generalizada
de que esto es insostenible? ¿Por qué el Gobierno aún
cuanta con lo que ya es una minoría (a mi juicio inexplicable)
que, en todo caso, será derrotada? Son muchas las
respuestas: hemos perdido nuestra capacidad de asombro,
la relación cuasi religiosa con Chávez, el realero que hay
en la calle. Pero esto sólo explica algunos elementos,
cuando debería ser muy claro cuál es la terrible situación
que vivimos. 

-¿Afecta a un habitante de los barrios caraqueños 
la caída de un puente, la masacre de presos o una 
catastrófica explosión petrolera? 

-Hechas las preguntas, una por una, las repuestas podrían
ser que no. Pero más allá de lo que le afecte, uno supone
que esa persona, proveniente de los barrios populares,
tiene una percepción de lo que significa un desastre,
aun cuando no sea afectado en lo personal. 

-¿No será que, a diferencia del discurso colectivista 
del chavismo, aquí cada quien anda pensando (y esto 
es lógico) en resolver su propio problema? 

-Para la gran mayoría el del Gobierno es un problema
práctico, real, que lo afecta de una manera u otra, en
su vida individual. Si se cayó el puente de Cúpira y ese
día viajaba a Oriente, lo afecta. Lo mismo si es amigo o
familiar de algún preso. Y así sucesivamente. Pero el
problema es que hemos llegado a un punto de dignidad
venezolana. Nosotros no tenemos por qué vivir en un país
así y esa es una reflexión que debe hacerse todo venezolano.
Y creo que eso está ocurriendo porque si vamos al plan
utilitario, basta con darle suficiente dinero al 51% de la
población para garantizar la eternización en el poder. Y
eso no funciona así. 

-¿No será que sí funciona así? 

-Explica una parte del apoyo a Chávez, donde aparecen
otros elementos como el militarismo y el oportunismo.
Pero creo que en este momento estamos ante una minoría.
Mientras, una mayoría consciente de que Chávez debe
dejar el poder, está en un plano superior al utilitario.
Seguramente hay gente a la que no le está yendo mal
en lo personal, pero que no quiere vivir en un país
maltratado, mal dirigido y manipulado por el dinero petrolero. 

-¿Cómo interpretas la forma en que Capriles ha 
manejado un escenario donde su contendor debe 
apagar tantos incendios en la recta final de la 
campaña y lo hace acusando a la oposición de 
carroñera? 

-Decir que quien proteste ante la tragedia de Amuay
es un zamuro que pretende sacar provecho político,
es asumir una posición extremadamente cínica. Chávez
tiene una de las caras más duras del planeta y eso
lo corrobora esa falsa acusación. Por supuesto hay dolor,
condolencia y solidaridad con las víctimas y su familiares.
Pero también está el grito de indignación. ¿Cómo es posible
que esto pase? ¿Esto no tiene responsable? Y desde luego
se sabe que, más allá de la causalidad concreta de la tragedia,
hay un problema general de mantenimiento. Ese es el trasfondo
de la tragedia de Amuay. 

-¿No es Chávez el responsable esas muertes? 

-Claro. Y decir que no se puede denunciar porque uno
es un zamuro, es inaceptable. La oposición tiene el deber
ético de protestar, criticar la incompetencia y exigir, con
toda fuerza, la responsabilidad por eventos que no solamente
es el de Amuay. La de Yare es una tragedia comparable
porque afecta a un sector de la población particularmente
marginado. 

-Te preguntaba por la forma que tiene Capriles de 
enfrentar esta situación. 

-En el caso de Amuay ha tenido una posición firme, discreta,
respetuosa, exigiendo responsabilidades y haciendo críticas
fundadas. La estrategia que ha seguido le ha dado resultados,
acorde con su manera de ser y sus habilidades políticas. Es
un acierto logrado gracias al acoplamiento de su personalidad
con la línea seguida. 


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