sábado, 2 de noviembre de 2013

Honrar la política
             Leandro Area

HAY QUE ELEVAR el sentido colectivo de la política provocando un sentimiento envolvente en torno a lo que podemos llegar a ser y hacer con ella. De lo contrario lo habremos perdido casi todo. Hay que democratizarla, ponerla al servicio de las mayorías, para que exijan, den y construyan, sacarla, en fin, de la jau la donde la han confinado los que quieren apropiarse de ella, satanizándola. Todo atenta contra la política, que pudiera llegar a ser el instrumento limpio para escalar la duda de nuestra libertad. Todo restringe su ejercicio pleno. Comenzando por políticos, estructuras constitucionales, leyes, partidos, medios de comunicación, que pervierten la libertad del ser humano, limitándola. Pero es una restricción paradójica, ya que fue la fórmula que la sociedad encontró para asignarle orden a la energía compleja de la acción individual. Pero ello no quiere decir que no debamos exigirnos pensar en otras formas de ser mejores políticamente.

 HEMOS LLEGADO a un punto tal de la crisis mundial, nacional, personal, histórica en suma, que es indispensable una discusión profunda en la que se planteen dudas conmovedoras para inventar respuestas, teóricas y prácticas, adecuadas para estos tiempos de confusión y redefiniciones. Con la política no se edifican paraísos, utopías sí, pero se puede con ella evitar el purgatorio que hoy padece la mayoría de los seres humanos, cuyos oxígenos vitales, el aire que respiramos, el alimento que nutre, el techo que cobija, las organizaciones que aseguran, la lectura que acompaña, la información que guía, los dioses que protegen, los radares que orientan, están cada día más bajo control ajeno e impropio. Vista a la buena, la política debería ser el escenario donde se ventilan y resuelven las contradicciones o desavenencias sociales. Nunca el foro donde se las provoca o esconde o manipula. Vista a la mala, es lo que se resiente permanentemente de ella. Por eso tan importante es que todos aprendamos, mientras más temprano mejor, el exigente arte de la política, su abecedario y sutilezas. En las escuelas que creen en la democracia tendrían que abrirse cursos para enseñar su ejercicio. En la gimnasia diaria del colegio, la fábrica, empresa, barrio o universidad, aprender a organizarnos para hacer frente a necesidades colectivas, más aún en un mundo, y en un país, en el que se nos inculca la virtud del éxito personal como ambición egoísta.

 PORQUE EL QUE QUIERE hacer política debe entender que es un juego muy serio, que no termina jamás, porque ningún asunto de la agenda pública se resuelve definitivamente. Que además es actividad ruda. Que implica discutir y discurrir sin cesar. Que a veces requiere más del oído que de la palabra, porque si ésta vale oro, el saber escuchar no tiene precio. Que también es diálogo en el que no necesariamente se tiene la razón, que la pueden tener los demás y así convencernos de que ganar es esa transformación que la política adoba y apura. Que se necesita ser elástico, prudente, convincente, pero también capaz de ser convencido, no como forma de derrota sino como sabiduría. Enseñar que la política no es exclusivamente la búsqueda del poder, sino la capacidad de cada quien para contribuir a las decisiones que nadie debe tomar por mano propia.

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EL PILOTO ENAMORADO
       Fausto Masó
El Nacional
Si Maduro nos mintiera sobre las apariciones de Chávez lo supondríamos un político inescrupuloso que explota los sentimientos primitivos del pueblo, pero si suponemos que realmente vio a Chávez en forma de pajarito, o en una excavación, hay que salir corriendo, porque se cree un bendecido por el comandante eterno, el cual no se le aparece a Diosdado Cabello ni a sus propias hijas, y menos aún a un Leopoldo López. Los apóstoles se resistieron a creer que Cristo había resucitado; Maduro, en cambio, sabe que además de vivir eternamente Chávez lo vigila por encima del hombro.
Si mintiese sería un tunante peligroso. Si no, lo más probable, cualquier día jura que Chávez es la Santísima Trinidad, tres personas en un solo Dios, o la reencarnación de José Gregorio Hernández. Desventurado final para la teología de la revolución.
Con Maduro cualquiera hace un buen chiste; le cayó como un regalo del cielo a caricaturistas y humoristas, pero sus decisiones están arruinando el país. Decreta que no existe el dólar paralelo, por ejemplo; le echa la culpa de la inflación a las empresas expropiadas; habla de que falta la leche en polvo que produce e importa el gobierno. No, Maduro no inventó la historia del pajarito, realmente vio Chávez en una pared. Estamos en manos de un iluminado de café con leche, claro.
En la historia del marxismo científico no hay un caso semejante. Fidel Castro nunca dijo siquiera que cada noche veía al Che Guevara en sueños; Stalin se burlaba de la otra vida. Maduro, en cambio, cree en apariciones. Solo encontramos algún antecedente en algunos místicos de la política, como el personaje de Vargas Llosa de La guerra del fin del mundo. Estamos entonces mal, mucho peor de lo que imaginamos.
¿Qué pensarán un Diosdado Cabello, un Jorge Rodríguez, un Vielma Mora? ¿Sentirán pena ajena? ¿Creerán las historias del pajarito? Probablemente ninguno de ellos haya visto un fantasma en su vida. Sin embargo, aplauden a Nicolás Maduro: cabe la posibilidad de que estemos en manos de un atajo de locos.
¿Qué hacer? Salir corriendo, los pocos que hayan conseguido un pasaje para viajar. Hay que votar urgentemente el próximo 8 de diciembre, porque el voto es realmente secreto. Alguna vez gente supuestamente seria nos juraban que por poderes magnéticos, por extrañas cábalas, el gobierno sabía por quién vota cada empleado público. Por tamaña sandez la oposición pierde miles de votos de aquellos que no están dispuestos a poner en peligro su salario.
Chávez escogió a su peor sucesor. Pensaba en diciembre pasado que sobreviviría al cáncer y seleccionó un presidente provisional que no se le ocurriese quedarse para siempre con el coroto; el finado era bien desconfiado. Supuso a Maduro el menos capacitado para ser presidente, el que le devolvería la silla de Miraflores. Probablemente Maduro alguna vez le juró que también había tropezado con Bolívar en el campo Carabobo en forma de águila, y entonces se dijo Chávez a sí mismo: “Este es el hombre”.
Maduro es el piloto enamorado de lo infinito en un avión que vuela en medio de rayos y truenos; nosotros somos los pasajeros. Cualquier día nos estrellamos porque a Maduro se le aparece Chávez en el cuadro de instrumentos.
Ojalá que en el chavismo haya gente cuerda que acepte una salida política a esta situación de locos.


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DECLARACIÓN DE LA MESA DE LA UNIDAD DEMOCRÁTICA SOBRE PAZ Y SEGURIDAD CIUDADANAS EN CARACAS

Unidad Venezuela.- “Es crucial ganar en Libertador e incorporarlo a esa mancomunidad, pues allí tienen lugar el 80 % de los delitos de la ciudad después de estar 14 años en manos del oficialismo”, señala Luis Izquiel, Coordinador de la Comisión Seguridad de la MUD.

Mientras Caracas es la tercera ciudad más peligrosa del mundo, con tasas deficitarias de efectivos policiales, mal pagados, sin dotación de armamentos y las policías municipales están desarticuladas, el gobierno nacional sigue dirigiendo recursos hacia el gasto militar e interviene y cierra policías municipales con más criterio político que técnico, cuestiona el penalista Luis Izquiel,  quien coordinó la elaboración del plan Compromiso por la Seguridad Ciudadana en Caracas firmado por los candidatos a alcaldes de la MUD para el área metropolitana.

El plan surgió de la preocupación de los aspirantes a alcaldes por la MUD en el área metropolitana con el objetivo de articular acciones que contribuyan a paliar la gran inseguridad que sufre la capital, hoy agobiada por un índice de 122 homicidios por cada 100.000 habitantes y prevé además de la acción mancomunada, una fuerte inversión y la integración de las plataformas tecnológica y comunicacionales de todas las policías municipales de la ciudad.

Izquiel, Coordinador de la Comisión de Seguridad de la MUD, está convencido que con las acciones previstas en los cinco ejes de este plan es posible paliar en gran medida la situación de inseguridad en la capital, pero para ello es crucial incorporar a esa mancomunidad al Municipio Libertador, donde tienen lugar el 80 % de los delitos de la ciudad después de estar 14 años en manos del oficialismo.

“Es muy importante que la MUD logre ganar el municipio Libertador, pues si allí no hay un alcalde que se integre a esta mancomunidad, que esté dispuesto a establecer todas estas estrategias comunes, la efectividad de este compromiso va a disminuir. Por lo tanto va a estar en manos de los caraqueños el próximo 8 de diciembre que la MUD tome la dirección del municipio libertador y se integre a este Compromiso por la Seguridad Ciudadana en Caracas”, señala el penalista.  

Las bases de este acuerdo están distribuidas en cinco ejes fundamentales referidos a Cuerpos policiales; Dotación y Tecnología; Prevención, Participación ciudadana y Descentralización y la Unificación de las Plataformas Tecnológicas de los centros de atención de emergencias de las distintas policías de los municipios

“Otra parte clave del compromiso es la defensa de las policías municipales del Área Metropolitana de Caracas ante las pretensiones centralistas del gobierno. El ministro Rodríguez Torres en vez de tomar medidas para disminuir el déficit inmenso de policías que hay en Venezuela, se ha dedicado a cerrar y a intervenir policías municipales. Ya ha amenazado las policías de Maracaibo y Ciudad Bolívar y se han cerrado otras. Nosotros sostenemos que estas intervenciones se han hecho con un criterio más político que técnico, por lo tanto una de las bases del compromiso de hoy es la defensa de las policías municipales de Caracas”, enfatiza Izquiel.

Uno de los aspectos en que más se refleja la falta de articulación policial en la actualidad es que las plataformas tecnológicas y en especial los sistemas de comunicación no están interconectados, lo cual dificulta, por ejemplo, la persecución de delincuentes sorprendidos flagrancia cuando traspasan los límites de un municipio durante las “persecuciones en caliente”.

El desarme de los delincuentes juega un papel fundamental en el plan de los candidatos a alcaldes de la MUD, pues la mayoría de los robos, homicidios y secuestros se cometen con armas de fuego.

“Aquí en Venezuela, más del 80 % de los proyectiles que circulan en la calle provienen de CAVIM, la empresa estatal, que no ha cerrado ese flujo y esa proliferación de balas inciden en la violencia, al punto que los delincuentes “no escatiman” a la hora de cometer sus hechos de sangre y vemos homicidios con 30 y 40 disparos, lo que evidencia el fácil acceso que tienen a los proyectiles, a pesar de que se aprobó una ley contra el desarme por unanimidad en la AN. Pero de nada valen las leyes si no hay voluntad política para aplicarlas”, subraya Izquiel. 

En el área de prevención hay una serie de iniciativas como el fomento del deporte, el fortalecimiento de la educación, construcción de plazas, parques, espacios de convivencia ciudadana en lo que hay un déficit importante.

A las comunidades también les toca un rol en este plan  a través de los Comités Vecinales de Seguridad que van a ser creados con los vecinos, que son los que conocen la realidad delictiva de su parroquia o de su organización. 

“Con la mancomunidad entre las policía municipales y de las comunidades  indudablemente que va a venir a paliar esta situación de inseguridad, va a representar una mejora sustancial en la paz y la seguridad de los habitantes del área metropolitana de Caracas”, finalizó el penalista Luis Izquiel.


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viernes, 1 de noviembre de 2013

MERCOSUR EN CARACAS, PURO BLABLÁ

EMILIO NOUEL V.

El Mercosur es un proyecto de integración estancado y con la decadencia marcada en la frente. Digan lo que digan, con la retórica inflamada incluso, ésa es la realidad.
Y con más proteccionismo, estatismo e ideología no va a salir de la calma chicha en la que está sumido.
El gobierno venezolano, anfitrión esta semana del bloque de países que lo conforman, es un factor más para la profundización de esa deriva inconveniente y contraproducente. Su participación en Mercosur es también una incongruencia, si de democracia hablamos. ¿los Protocolos de Ushuaia letra muerta?
Una idea que fue buena, que permitió aumentar los intercambios comerciales entre sus miembros fundadores, a la larga, ha sido mal instrumentada. Después de 22 años, no hay mercado común, ni siquiera una unión aduanera perfecta.
Por otro lado, la indispensable y ventajosa supranacionalidad ha sido rechazada por los mercosurianos, le tienen alergia. Al no existir órganos autónomos e independientes con atribuciones y potestades por encima de los países, la disciplina y la coordinación necesarias en todo proceso integracionista han estado ausentes, lo que ha operado en perjuicio de los eventuales avances.  La bilateralización, en definitiva, se ha impuesto, convirtiéndose en un proceso más cercano de la cooperación que de la integración. Y las controversias y contramarchas recurrentes son muestra de ello.
Cuando se revisan las estadísticas, un dato incontrastable es que la mayor parte del comercio de sus integrantes se realiza con socios fuera del bloque, especialmente, Europa, a la que  Brasil y Argentina venden 70.000 millones de dólares anuales, superando, con creces, el total del mercado mercosuriano. Al interior de éste cerca del 20% de los flujos comerciales totales se realizan, principalmente entre los dos grandes. De los aproximadamente 54 mil millones de dólares del comercio intrabloque en 2011, 45 mil corresponden a Argentina y Brasil. En la práctica, no hay mercado común, o en cualquier caso un mercado a dos.
Ante esta deriva incierta, novedosas y pragmáticas propuestas económicas se abren camino en el hemisferio, como las que se vuelcan sobre el Pacífico.
Venezuela se incorpora a Mercosur en forma traumática y deslucida, y a duras penas, después de estar esperando 5 años para que la aceptaran.
Ella aportará, como compradora, fundamentalmente, 4 o 5 mil millones de dólares anuales, aproximadamente. Es tal el desbalance que en el año 2012, vendimos a ese bloque apenas 135 millones de dólares y compramos  nada menos que 4.500 millones de dólares. Si se comparan esta cifras con las anteriores al gobierno chavista,  el abismo es notorio.
Hoy, en Caracas, el gobierno venezolano habla de “un nuevo Mercosur”. No sabemos qué quiere significar con esa expresión. ¿Será un Mercosur político, ideologizado, como lo quería el finado Presidente, en donde lo económico seria subalterno?
Me temo que es de nuevo puro blablá, el mismo de siempre. Retórica vacía, sin sustento real, ignorancia supina de cómo se bate el cobre en los negocios internacionales, ideología barata, que si es seguida por los demás socios, será el entierro de Mercosur. 

EMILIO NOUEL V.
@ENouelV
emilio.nouel@gmail.com 




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RAMON GUILERMO AVELEDO: “NO HAY EXCUSA PARA SUSPENDER LAS ELECCIONES MUNICIPALES”

                                        

Prensa – Unidad Venezuela.- Para el Secretario Ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, la insistencia de suspensión de elecciones por parte del gobierno nacional, específicamente por Nicolás Maduro, son señales de que desde allí se pretende montar un pretexto para hacerlo.  “Es cada vez más evidente que el Gobierno está fabricando excusas para evitar que el pueblo se pronuncie el 8 de diciembre”, refirió.

Para Aveledo, las declaraciones de Nicolás Maduro, donde  previene contra un presunto “saboteo” de las elecciones y que aseguran que éstas se realizarán “con luz o sin luz”, deben interpretarse en el contexto de varios pronunciamientos y acciones, tales como la provocación de la violencia a propósito del reclamo de los trabajadores mirandinos,  ante las autoridades nacionales para crear un clima que justifique la suspensión de la convocatoria electoral. “Tienen días preparando una excusa, inventándola porque no existe”, dijo Aveledo.

Sobre el problema de electricidad que vive el país, Aveledo cuestionó sobre la responsabilidad directa del gobierno, “¿Quién maneja el sistema eléctrico nacional? ¿Quién puede ser el responsable de que no haya luz? Solo el Gobierno. El “sabotaje” es un invento de laboratorio, para eludir la responsabilidad propia y para adulterar el carácter de un hecho de modo de atribuirle connotaciones de intención política”, dijo.

Igualmente manifestó la evidente preocupación que tiene el gobierno por perder las elecciones municipales del 8 de diciembre, “El Gobierno le tiene miedo al 8-D, porque siente que va a perder. Las encuestas marcan esa tendencia. Tendrán menos voto popular. Alcaldes de la Unidad gobernarán a la mayoría de la población venezolana. Perderán muchas alcaldías que hoy controlan, y son focos de corrupción e ineptitud. Recorren una y otra vez el panorama de las ciudades más importantes del país, y saben que la perspectiva es no ganar ninguna. No quieren verse cara a cara con el pueblo. La gente tiene muy clara la responsabilidad gubernamental en la escasez y en los precios altos” implicó a su vez.
Aveledo dijo tener información de que en el Gobierno se considera, seriamente, provocar un hecho extraordinario para suspender las elecciones, citando  como ejemplo un apagón eléctrico nacional de varias horas, para así culpar a la oposición, declarar un Estado de Excepción y suspender el proceso electoral, para evadir una derrota. “De esta manera, entre otras cosas, se salvarían de rendir cuentas ante los propios dirigentes de su partido, porque una derrota electoral tendría como primeros reclamantes a quienes, dentro del mundillo rojo, exigen cambios”, reveló.

Aveledo también se refirió a los afiches que aparecieron en las inmediaciones del centro de Caracas, donde se alude la responsabilidad de los problemas que padecen los venezolanos a dirigentes de la Unidad, “Hace poco, en clara incitación al delito, del oficialismo salió un afiche señalando como “trilogía del mal” a líderes del partido de la Unidad, atribuyéndoles responsabilidad en situaciones causadas por las políticas oficiales. Al mismo tiempo se anuncian manifestaciones contra sedes de gremios empresariales, prometiendo guerra donde los venezolanos piden diálogo. Estimular la violencia es una insensatez imperdonable.”, acotó.

En cuanto a lo que el gobierno ha llamado guerra económica, el Secretario Ejecutivo de la MUD, dijo que ella es la que adelanta el gobierno en contra de los venezolanos, identificando a sus funcionarios como los ejecutores de la misma,  “La “guerra económica” la declara el Gobierno a los venezolanos. Los generales de esa estratagema son personas como el Presidente de Indepabis, Eduardo Samán, quien logró el milagro de convertirnos en importadores de café, o el ministro Jorge Giordani, que sostiene que el socialismo necesita de la escasez, o el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, que ha destruido a PDVSA, al punto que importamos combustible de los Estados Unidos de Norteamérica”.

Para finalizar Ramón Guillermo Aveledo esbozó razones para votar en las próximas elecciones municipales, “El 8 de diciembre, los venezolanos votaremos por lo que queremos, empezar por los municipios el cambio en Venezuela, y contra lo que no queremos: escasez, inflación y corrupción. No hay excusa para suspender las elecciones. Tampoco hay excusa para no votar en ellas”.

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Abstención: continuidad de los depredadores

      ARGELIA RÍOS  

EL UNIVERSAL

Nada les ha faltado y aún así el país está en ruinas. La chequera petrolera, el control de todas las instituciones y de los más diversos espacios políticos, sólo sirvieron a los intereses de una claque de privilegiados. Las "mareas rojas" de Chávez, propiciadas para ocupar hasta el mínimo espacio de poder, terminaron devastándolo todo. La Venezuela profunda, como la llaman, está conformada por territorios empobrecidos: las ciudades, los pueblos y caseríos más remotos exhiben hoy una dolorosa devastación. Poblaciones enteras se encuentran hundidas en un estado deplorable, símbolo del saqueo cometido por los distintos rangos de la nomenclatura bolivariana. No cabe duda de que los malhechores más encumbrados y los de más modesta figuración han cohabitado por igual en el festín destructivo que hemos presenciado en los últimos catorce años. Cada uno de ellos hace parte de la tragedia, cada uno ha contribuido al abajamiento que hoy nos oprime. 

Nadie puede negar que en muchos casos las jerarquías regionales y locales reprodujeron al calco la liviandad de los jefazos caraqueños del "proceso". La atmósfera decadente que arropa a toda la geografía nacional es la consecuencia de un desempeño contaminado por la indecencia y la arrogancia: una secuela del poder ejercido sin limitaciones y un inevitable producto de aquella "tierra arrasada" que comprendió la "toma total", desplegada para extender, por cada rincón de Venezuela, el autoritarismo que busca esclavizarnos. Por eso, y por otras muchas razones, es un inmenso disparate creer que las elecciones municipales nada tienen qué ver con los desarrollos de la política nacional. Para el "comandante eterno" la conquista de las jurisdicciones locales era esencial en la consolidación de su proyecto y, en especial, para la construcción del Estado comunal, fase clave de la tiranía feudal que poco a poco se levanta ante nuestras narices. 

La indiferencia mostrada por una amplia porción de la población negada a votar el 8-D, no guarda relación con este triste momento venezolano. Mucho menos con esa certeza amarga que despierta ya en un vasto fragmento de la opinión pública, donde no sólo se resiente del latrocinio gansteril al cual se ha sometido el erario público, sino también de la reducción de nuestras libertades. Casi un 50% de los ciudadanos piensa que el gobierno de Maduro es menos democrático que los anteriores: una convicción que ahora abarca a una muy gruesa fracción de la pobrecía estafada con el cuento de su empoderamiento. Abstenerse significa una rendición que no cabe, una imperdonable capitulación que sólo beneficia la continuidad de los depredadores. Todos ellos merecen un voto castigo: debemos comenzar a desalojarlos. 

Argelia.rios@gmail.com Twitter @Argeliarios

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LOS RASPATARJETAS

Jean Maninat

El taxista me descubre por el acento apenas le digo la dirección a donde me dirijo. Usted es venezolano, me dice, yo viví varios años en su país, en Maracay, y en Valencia. Bonito su país... y entonces se vivía bien, cómodo. Gente buena la suya. Ah y el clima. ¡Qué maravilla! ¿Y a qué vino a Lima? ¿Por trabajo? Le explico que estoy de paso, un poco extenso el tiempo de la velada, pero de paso al fin... y a gusto. Él sonríe por el retrovisor. Ahora vienen muchos venezolanos, me dispara, con esa manera de conversar de los taxistas como si hablaran con el techo. A cada rato se sube uno. Llegan por montón, sabe. Casi siempre van a Polvos Azules. ¿Usted no ha ido, señor? Le digo que no, no soy asiduo. ¡Ah! pues fíjese, allí hay varios lugares con letreros que dicen "Se raspan tarjetas Cadivi", y llegan sus compatriotas con varias tarjetas de crédito, pagan su comisión, y salen con dólares directo a comprar allí mismo en las tiendas todo tipo de playeras, chompas, bluyines. Salen cargados, a veces hasta directo para el aeropuerto. ¿Usted no quiere raspar su tarjeta? Yo tengo un pata que lo hace. Y no tiene que irse hasta tan allá. Aquí nomás, a la espalda del Parque Kennedy... Le digo que no, que gracias, y me bajo frente a La Gloria, algo atontado y con ganas de borrar de un trago la conversa.

Probablemente usted habrá vivido una experiencia similar, o se lo habrán contado, en cualquier país vecino, a donde llegan los venezolanos a la búsqueda de un vericueto que les permita burlar el control cambiario, hacer una ganancia para remediar la situación y comprar unos regalos para los muchachos, mientras unos burócratas atrincherados en su incapacidad repiten que todo es culpa de la burguesía y del imperialismo, que no cejan en su empeño de destruir la economía.

La impericia indolente de quienes gobiernan nuestro país, la falta del más mínimo sentido de la responsabilidad, de vocación alguna por el estudio o la información, la guachafita ideológica en la que viven; han convertido al país en una balsa empobrecida que va a la deriva y no precisamente navegando en el mar de la felicidad. Tenemos patria, se ufanan, mientras muestran una sociedad quebrada, bajo sitio por el hampa, en diáspora creciente, empujada a raspar tarjetas como delincuentes banales.

A su alrededor hay países que en medio de dificultades prosperan, o al menos echan las bases para forjar una economía saludable que genere empresas, puestos de trabajo, atraiga capitales e inversionistas de todas partes y expanda la clase media para terminar progresivamente con la pobreza. El conservador presidente de Colombia y la izquierdista presidenta de Brasil; el exguerrillero y tupamaro presidente de Uruguay y el liberal presidente de Paraguay; el empresario presidente de Chile y la socialista expresidenta que lo sucederá en el cargo; el católico de izquierdas presidente de El Salvador, y el atildado centroderechista presidente de México; todos tienen perfectamente claro que jugar con la economía es jugar con el destino de sus países y sus habitantes. En pocas palabras, son lo suficientemente sensatos como para saber que de ideología sólo viven los idiotas y uno que otro bribón disfrazado de revolucionario.

Los nuestros crean el Viceministerio de la suprema felicidad -¡Ajajajaja! disculpen, perdí la compostura, no lo pude evitar, no sucederá de nuevo- mientras tienen a un país cercado donde sólo unos pocos, ellos, pueden viajar con comodidad, y quienes quieren venir son desanimados por la ausencia de boletos o sus exorbitantes precios. ¿Viajar es solo un vicio burgués? Bueno... saquemos la cuenta de lo gastado por los jerarcas del régimen en sus frecuentes periplos circenses. Esa tarjeta roja de viajero frecuente le ha salido costosísima a los venezolanos.

Esa es la patria que quieren para las futuras generaciones. Un país de informales, de náufragos, de rebuscadores, obligados a inventar triquiñuelas para sobrevivir, para respirar un poco sobre la inseguridad, la inflación, los anaqueles vacíos, la ausencia de futuro para los hijos: un país que se cae a pedazos, mientras ellos juegan a que son Chávez, Fidel o el Che. (Curiosamente, mientras quienes comandan en La Habana quieren dejar atrás su bobería económica, los remedadores nuestros se quieren zambullir en ella con una tonelada de plomo amarrada a las pantorrillas).

Desde hace 15 años han estado raspando la tarjeta del Estado, sin clemencia alguna, sin cariño incluso por quienes los han votado porque alguna vez creyeron en ellos. Están de salida, y lo saben, de allí las pataletas y la agresividad que los ofusca. El 8D comenzará la cuenta regresiva. Raspa tu voto, es la consigna.  


@jeanmaninat
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