jueves, 4 de febrero de 2021

ELOGIO A LA AMISTAD


           Marta de la Vega


@martadelavegav

 

La amistad es un don. Una joya preciosa. La amistad es mágica. Regala luz, bondad, risa, lealtad, simpatía, honestidad, inteligencia, chispazos de alegría. Respetar a la persona amiga, valorarla, tenerla en cuenta, son los caminos del encuentro. Aunque no pensemos igual en ciertos tópicos. Celebrar siempre a los amigos, un privilegio. Es un honor contar con ellos. Estar siempre a la escucha y alerta, en las buenas y en las malas, en los éxitos y fracasos, las victorias y las derrotas. Tender la mano. Acompañar y apaciguar las angustias, las penas, la incertidumbre. Aunque es inevitable no estar presente en permanencia. Más si la distancia física es trasatlántica. Enseñanzas valiosas. Grandes verdades. El enigma de la muerte, su misterio y promesa.

Béatrice sabía que iba a morir. No como cualquier mortal que somos, que lo tenemos asegurado con certeza. Ella recibió un diagnóstico duro, irreversible. Y lo escondió por varios meses, para no molestar, para no inquietar a la familia, a los amigos. Lo informó 2 meses antes, cuando cualquier tratamiento médico lucía impotente y ninguna cura era posible. También había elegido desde hacía muchos años afiliarse a una asociación para morir con dignidad. Y nos dejó, como ella había escogido, como siempre quiso. Fue una gracia divina, un regalo providencial que ella pudiera partir con suavidad, sin despedirse, para no alterar el ritmo cotidiano, en su cama, durante la madrugada, en la víspera de la Nochebuena. Sin sufrimiento, apaciblemente. Con un libro en sus manos, mientras dormía. Hasta el último instante, con una curiosidad intelectual y existencial espléndidas. Pero cuando un amigo se va, cuando no pudimos apoyarlo y calmar su enfermedad o su pesar, queda una herida muy grande en el corazón, difícil de cicatrizar.

Béatrice, como dijo Simone de Beauvoir con gran admiración de su colega Simone Weil, más que sus conocimientos y sabiduría, que la distinguieron, tuvo “un corazón capaz de latir a través del universo entero”. Fue cosmopolita en el mejor de los sentidos; por su formación abierta al mundo, en su visión de la realidad, con sus decisiones personales, a través de sus preferencias lectoras. Su patria no se encontraba en un país en especial, geográficamente, aunque amara sus estadías plácidas de verano en Quiberon, junto al mar de Bretaña, en el oeste de Francia, aunque viviera en París; sino, sobre todo, en el corazón de sus apegos más entrañables. Sus amores y lares familiares se encendieron y nutrieron de modo esencial con raíces que brotaron desde su país natal, Francia, de Egipto y Bolivia, que fueron tierra ancestral, de Argentina, fuente incesante de profundos afectos y amistad, de su experiencia de vida en Venezuela, con sus luces y sombras difíciles, de Colombia, por nuestra fraterna y generosa amistad de poco más de 50 años, de la India, su más hermosa victoria de la vida: su única hija, Sonal, y su supremo y feliz regalo, su pequeño nieto Gabriel.

Su elegancia informal, su discreción e inteligencia ejecutivas se desplegaron con un cargo de mucha responsabilidad que la hacía viajar de Suiza a Londres, de París a Italia, sin el menor alarde o arrogancia por sus funciones; trabajó luego con la Orden de Malta, donde sobresalieron su compromiso y sentido humanitario. Generosa y compasiva, no solo con la familia y los amigos, fue voluntaria durante varios años en el hospital Necker, donde visitaba regularmente a niños, a veces tan enfermos, que los acompañaba a bien morir, lo cual la dejaba moralmente muy sacudida.

Siempre vimos a Béatrice sonreír, atenta y deseosa de saber todo lo que teníamos entre manos. Siempre preguntando. Viendo las cosas desde un ángulo que no era ni conformista ni convencional. Siempre con ese humor y esa risa... Siempre apurada y siempre presente…Yo creo que ella misma no alcanzó a imaginar nunca la profunda huella que ha dejado en mí su amistad, en mi vida cada palabra, cada comentario, cada reflexión. Cada duda que planteaba en perfecto español a mis escritos, a mis columnas quincenales de las que ella fue, hasta el final, una fiel y consecuente lectora....

Hoy, “gracias a la vida”, como canta el poema de Violeta Parra, por el coraje ejemplar, la rectitud y la noble lección de amistad de Béatrice, frente a la desolación trágica en que se ha convertido el horizonte para muchos en América Latina. En especial, Venezuela.

 


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miércoles, 3 de febrero de 2021

Respuestas simples a una realidad 

compleja

       GONZALO GONZALEZ


EL NACIONAL 


Sorprende la simplicidad de las propuestas de algunos en una situación política compleja como la venezolana: votar en cuanto evento se aparezca no importan las condiciones; negociar con el régimen la reinstitucionalización del funcionamiento del Estado comenzando por la convocatoria de elecciones generales justas, libres, competitivas y verificables. Sobre lo primero, estamos colocados ante un falso axioma: si el régimen es rechazado ampliamente por la mayoría  social basta con ir a votar para que el cambio político se logre.

En referencia a lo segundo se parte del supuesto de que el régimen –pasando por alto su historial al respecto– diga que está presto a dialogar y buscar entendimientos para que el camino esté lubricado.

 Conviene a estas alturas diagnosticar con realismo el cuadro político existente y la posibilidad de que ambas propuestas contribuyan a la superación de la crisis política venezolana. Priorizo lo político porque es la llave para poder acometer con éxito las demás facetas de la crisis humanitaria compleja en progreso.

Los proponentes de ambas alternativas subestiman o no toman en cuenta una serie de factores y situaciones presentes que dificultan la viabilidad y la materialización de las mismas.

Proponer, en estos momentos,  participar  en comicios regionales, locales o trabajar para activar un referéndum revocatorio sin que se hayan producido cambios sustantivos en las condiciones electorales que rigieron los últimos procesos electorales  es un acto de apoyo objetivo al régimen en sus objetivos continuistas, contribuye a maquillar su condición dictatorial y  a obtener cierta legitimidad democrática ante el mundo. Además, no es verdad que sirva para un proceso de acumulación de fuerzas, entre otras razones porque no sería acompañado por la participación ciudadana tal como quedó demostrado en 2018 y 2020.

La negociación propuesta sería, sin duda alguna, la mejor fórmula para el interés nacional; solo que su materialización está sujeta a que la dictadura acepte negociar una vía que le supone, salvo que las fuerzas democráticas se equivoquen mucho, su segura salida del poder debido al mayoritario rechazo de la sociedad al régimen.

No observo que el chavismo, en las presentes circunstancias y por un tiempo difícil de calcular en cuanto a su duración,  tenga incentivos para dar tan crucial paso.

El oficialismo percibe y no carece de razón que domina la situación porque no hay en el horizonte amenazas serias a la gobernabilidad. Ha logrado imponer su gobernanza mediante el uso, sin escrúpulos ni remilgos de ningún tipo, de los recursos que el poder les facilita (praxis congruente con su ideología y concepción totalitaria del manejo del poder), claridad estratégica, cohesión interna, calidad de las alianzas endógenas y exógenas construidas por Chávez y profundizadas por Maduro y también porque ha sabido utilizar la crisis humanitaria compleja, sus efectos y consecuencias (la diáspora entre otros), para afianzar su control del país; el sobrevenido virus chino  ha contribuido bastante al respecto.

No es tan cierto, al menos por ahora, que la grave situación socioeconómica los obliga a negociar como sostienen algunos; han aprendido a lidiar con la misma corriendo constantemente la arruga. La situación de caos controlado que se vive les ha sido funcional a sus propósitos continuistas y a los diversos intereses de sus aliados. La demolición en algunos casos y en otros la perversión de la institucionalidad consagrada en la Constitución vigente les ha servido para incrementar la construcción de una paralegalidad institucional cimentada en la absoluta discrecionalidad en el manejo de los asuntos públicos –esa es la función ahora de la Ley Antibloqueo–, mientras resuelven cuál es la institucionalidad acorde a sus intereses o definen qué es en realidad el Estado comunal.

Hasta cuándo podrá el régimen continuar surfeando y sirviéndose de la crisis para apuntalar su dominación no es sencillo determinarlo;  actúan en una especie de zona de confort no exenta de riesgos, como si estuvieran cabalgando un tigre. El castrismo ha logrado mantenerse en el poder en Cuba a pesar de la crisis perpetua y estructural que padece ese país.  El sistema castrista ha sido y parece seguir siendo el espejo y la referencia principal del chavismo.

Visto el cuadro político existente, a cuenta de qué el chavismo va a negociar su potencial desalojo del poder; lo mismo aplica para sus aliados, a quienes el régimen les facilita la consecución de intereses ideológicos, geopolíticos, económicos…

A lo que parece estar dispuesto el chavismo es a promover iniciativas de diálogo para confundir, ganar tiempo y obtener cierta legitimidad ante la comunidad internacional democrática. También a imponer internamente una negociación como la realizada con la mesita para un supuesto y todavía impreciso viraje económico. Para algunos, lo que se visualiza no es modelo de capitalismo chino sino un “crony capitalism” o capitalismo de mafias al estilo ruso. En todo caso, sea el chino o el ruso, se trata de capitalismos salvajes donde los derechos de los trabajadores son ignorados y los derechos humanos, civiles, políticos tampoco son respetados.

La potencial salida negociada solo sería posible si al régimen se le complica la gobernabilidad y la estabilidad política en tal magnitud que los convenza de que lo mejor para su futuro es el acuerdo aludido. Ese escenario está por construirse, no brotará espontáneamente.


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 LOS HÉROES HAMBRIENTOS


SEBASTIAN DE LA NUEZ


LA GRAN ALDEA


Todo el mundo en Venezuela le debe algo a la Universidad Simón Bolívar (USB). Todos los venezolanos están en deuda con quienes la fundaron, con sus profesores y sus miles de egresados que han ayudado a construir país siendo, nada más pero tampoco nada menos, excelentes profesionales. ¿Quién no tiene un amigo graduado en la USB, un pariente, un referente en este o en aquel oficio salido de sus aulas? Una deuda nacional, como la hay respecto a la Universidad Central de Venezuela (UCV) o la Universidad de Los Andes (ULA).

Uno de los grandes haberes de la democracia que el chavismo ha hecho lo imposible por menoscabar. Lo que está haciendo la rosca en el poder contra estas instituciones también es un crimen de lesa humanidad.

Luis Buttó ha sido durante 21 años profesor de Ciencias Políticas en la USB, a tiempo completo. Es el secretario general de la Asociación de Profesores y coordina el postgrado en Ciencias Políticas. Después de todos estos años, después de tanta perseverancia y entrega y lucha contra vicisitudes diversas, el profesor Buttó no puede mandar a reparar su nevera, que se le rompió el año pasado. Tampoco el carro. Y me dice que, si se le cae el móvil a través del cual habla conmigo en este momento, y se le rompe, pues tampoco podría comprarse uno nuevo porque le costaría cien dólares (calcula mal, seguro que le costaría más) y él lo que gana son doce dólares al mes.

“Los profesores universitarios tienen un salario por debajo de los indicadores internacionales de pobreza, que es dos dólares al día”

No hay una explicación por parte de las instancias oficiales sobre por qué hacen lo que hacen. Las solicitudes o planteamientos de la Universidad quedan en el vacío. Se presentó un proyecto de presupuesto para 2021 y la respuesta es simplemente una e inequívoca: Se aprueba, por cada cien bolívares que la Universidad solicita, cincuenta miserables céntimos.

De esta forma se la condena a no funcionar. Es un asesinato en toda ley. La USB no puede hacer investigación ni mantener la infraestructura, ni dotar la biblioteca ni comprar equipos ni nada. Está condenada al cierre virtual, a fallecer por desahucio, mediante asfixia presupuestaria.

El comunicado dado a conocer por el Consejo Directivo en este mismo mes de enero dice que el acogotamiento no viene de ahora, sino que se ha ido acentuando desde hace más de diez años. Pero, además, «los pocos recursos asignados no son recibidos con la celeridad requerida para acometer las necesidades de la institución. Al respecto, desde el mes de enero 2020 no se han recibido los recursos para las providencias estudiantiles, a pesar de que tales recursos fueron contemplados en el presupuesto ordinario».

¿Qué podrían decir los oficialistas, que eso también se debe a las sanciones internacionales?

Por otra parte, no hay una Universidad autónoma nacional a cuyas autoridades no se les haya vencido el periodo; en algunos casos hasta tres periodos han transcurrido sin alternancia. Hay autoridades que han fallecido; otras que han tenido que abandonar el cargo por razones de salud, o se han ido del país. La Universidad tiene que renovar su liderazgo para que pueda seguir funcionando, conforme al sentido democrático que hay en sus estatutos

“La USB no es el único caso en cuanto al acogotamiento por falta de presupuesto. A la UCV se le negó 94% de lo que presupuestó para este año”

Lo otro es la deserción escolar y la profesional. En promedio, un profesor titular no gana más de 13 o 14 dólares mensuales, dependiendo del cambio del día. Los profesores universitarios tienen un salario por debajo de los indicadores internacionales de pobreza, que es dos dólares al día. Por eso y por otras razones, en cualquier universidad nacional, 50% de los profesores se han dedicado a otra cosa, han emigrado o se han convertido en emprendedores, lo cual, en la mayoría de los casos, quiere decir que cocinan tortas de pan o pizzas y las venden por el sistema de delivery, si disponen de un carro.

En el resto de Latinoamérica la ciencia, la investigación y sus resultados han crecido. En Venezuela han decrecido en los últimos diez años, se redujo la producción científica casi 50%. Van de la mano, lógicamente, las cifras de deserción profesoral y la disminución de los productos científicos.

También se ha ido por lo menos la mitad de los estudiantes. Claro que la USB no es el único caso en cuanto al acogotamiento por falta de presupuesto. A la UCV se le negó 94% de lo que presupuestó para este año.

-¿Puede contarme su caso en particular, profesor Buttó?

-Mi caso es el caso de cualquier otro profesor. Mi fuente de ingresos es la Universidad, soy profesor a dedicación exclusiva con 21 años allí; vivo de mi sueldo pero hoy en día, obviamente, ese sueldo no me da para cubrir mis necesidades. No sé si hacer señalamientos personales, pero te podría decir que a mí, el año pasado, se me dañó la nevera, y que desde entonces no he podido repararla. 

Tiene dos hijas, una de ellas está fuera del país. No comentó esto, pero seguramente es quien mantiene o cubre en buena medida a la familia desde afuera. Dice Buttó:

El profesor universitario no puede mantener a su familia, sin contar la desprotección social en que se encuentra. No podemos costear una cobertura completa. Afuera no entienden: no hay manera de imaginar que una persona con doctorado, con décadas ejerciendo la docencia, con proyección internacional, en fin, que esa persona gane doce dólares mensuales. A los profesores universitarios los han calificado de héroes, por haber resistido con dignidad. Pero también es verdad que nadie puede ir más allá de su propia capacidad. Cada día es peor, por eso cada vez se ve empujado a abandonar la Universidad y tratar de sobrevivir. Está muy bien que se les reconozca el heroísmo, pero la verdad es que nadie come con el heroísmo. Nadie va a una clínica y pide «atiéndame de emergencia porque soy un héroe», ni va a un supermercado y dice «regálame un kilo de queso porque soy un héroe».

Omar Pérez Avendaño es el secretario de Asuntos Académicos de la Asociación de Profesores de la USB. Está adscrito al departamento de Ciencias de la Tierra. El profesor Avendaño habla de esclavitud. Es la manera de caracterizar el pago al cual están sometidos los académicos. Enumera las mismas carencias a las que se ha referido Buttó, agregando la obsolescencia de los sistemas informáticos. En suma, dice, «dada la falta de recursos para la investigación, la universidad empieza a perder su razón de ser, porque no puede haber educación de calidad sin investigación o sin estudiantes».

Para él, la actitud del Ejecutivo frente a las universidades públicas tiene una sola explicación: El chavismo quiere controlar la Universidad para así controlar el pensamiento, y por eso quiere eliminar instituciones como la USB o la Central o la de Los Andes.

-Según entiendo, durante diez años o más el Ejecutivo ha mantenido la política de no atender las necesidades mínimas de la USB. ¿Esto ha hecho que la Universidad haya bajado en los rankings de desempeño internacional?

-Por supuesto, uno lo ve tanto en el número de graduandos como en el número de publicaciones científicas en revistas de alto impacto. Hasta aproximadamente 2013 era común producir esos artículos y libros; pero hoy en día solo un pequeño grupo de profesores es capaz de generar conocimiento nuevo porque simplemente no hay recursos para eso, fueron reducidos a nada. 

“Se presentó un proyecto de presupuesto para 2021 y la respuesta es simplemente una e inequívoca: Se aprueba, por cada cien bolívares que la Universidad solicita, cincuenta miserables céntimos”

-Me gustaría conocer su experiencia personal sobre la drástica disminución que ha significado, en relación a la divisa internacional, el sueldo que recibe como profesor.

-Bueno, imagínese, hoy en día hay profesores manejando taxisdando clases particulares para bachillerato, o vendiendo empanadas, como me dijo hace poco que lo estaba haciendo el propio presidente del Consejo Superior [un ente de vigilancia que mantiene el gobierno por encima del Consejo Universitario], para poder llevar a su casa algo de comida.

La estructura física de la USB es una belleza, sigue siendo buena a pesar de la falta de mantenimiento. El profesor Avendaño dice que es una golosina para el oficialismo. El Gobierno ha manifestado deseos de apropiarse, para sus cuestiones militares e ideológicas, de esos terrenos, de esos espacios.

En las universidades públicas no se permiten elecciones si no es de acuerdo a lo que, en contra de la Ley de Universidades y de la Constitución, impuso el Gobierno a través del Tribunal Supremo de Justicia. Ahora hay un igualitarismo estúpidamente populista que da voto a obrerosestudiantesegresadosempleados y profesores para elegir rectorvicerrectores y secretario. Tras un par de renuncias (al más alto nivel y porque el periodo se les había cumplido desde 2013), el Gobierno introdujo a un militar como vicerrector, ficha chavista que, al parecer, está llamado a suplantar al rector. El rector legítimo no está bien físicamente, aun cuando está muy lúcido. Ha sufrido varios ACV, ya casi no habla ni escucha, pero sigue en plena capacidad intelectual, en una silla de ruedas, haciendo su mayor esfuerzo. El profesor Avendaño resalta su valor espiritual, su nobleza. «Uno diría que atiende heroicamente sus funciones».

Y agrega que el resultado de todo esto es anarquía, pésimo funcionamiento académico y peor desempeño administrativo. «El juego está trancado para la elección de nuevas autoridades, bajo el riesgo de una toma por parte del Gobierno, que tal vez ha sido dilatada porque lo mismo aplica para el resto de nuestras universidades públicas autónomas; en todas, el mando de sus autoridades caducó hace años. Creo que si fuésemos nosotros solos, ya estaríamos bajo control total del régimen».

El militar que puso el chavismo como cabeza de playa debe ser lo más parecido a un zamuro que cualquiera pueda imaginar.

En 1969 aparecía este anuncio en los principales periódicos venezolanos en el que la Universidad Simón Bolívar, «LA UNIVERSIDAD DEL FUTURO» (su slogan en letras destacadas), convocaba a un concurso de credenciales para la contratación de personal docente: Diez vacantes para Matemáticas; diez para Ciencias Naturales (Física, Biología y Química); diez para Ciencias Sociales (Sociología, Filosofía y Psicología); diez para Lengua y Literatura; cinco para Idiomas (inglés) y cinco para Orientación Vocacional. Decía que las personas interesadas debían depositar sus credenciales en las oficinas del rectorado, en el lapso comprendido entre el 24 de septiembre y el 15 de octubre del año en curso.

La democracia representativa le abría un bello campo al conocimiento. La Universidad sería exigente y obtendría prestigio internacional. Así era el país que los chavistas han destruido, el que despertaba ilusiones y oportunidades con todo y sus fallos y rémoras. El país que crio, a la par de tantas lumbreras, a una estirpe de zánganos parasitarios que apenas saben leer y escribir, los que obran ahora por paralizar o abortar el futuro prometido.


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Sary Levy: Las sanciones no son el origen de la crisis en Venezuela


INFORME 21


Conversar de la Venezuela actual implica converger en un resultado incesante de conflictos y dinámicas que ha originado la llegada del chavismo al poder. Luego de 22 años en marcha de una revolución que ha expuesto sus dimensiones transregionales con intereses y visiones múltiples, pero con un contenido ideológico claro, es importante destacar cómo se ha deformado la vida social, institucional, política y económica de Venezuela, pues según datos sobre índices de fragilidad, es la nación con mayor deterioro desde el 2013 según Fragile State Index. The Fund for Peace, 2020

En ese índice, Venezuela ocupa el puesto 28 entre los Estados más frágiles del mundo, por encima de 170 naciones valoradas en este estudio y la segunda en el continente, superado por Haití.

Sin embargo hemos visto un exhibicionismo de poder político, económico y represivo estos últimos dos años que sin lugar a duda despierta pasiones en una población donde 94% es pobre y 67% sobrevive en la pobreza extrema, según datos de ENCOVI 2020.

Para entender este simulacro de la realidad o lo que han denominado como “normalización”, conversamos con una de las mujeres más destacada en materia económica en Venezuela, Sary Levy Carciente: Consultor y asesor económico. Vicepresidenta de la Academia Nacional de Ciencias Económicas en Venezuela, e individuo de número en la academia; profesora titular en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y responsable del cálculo y análisis del Índice Internacional de Derechos de Propiedad. Becaria Fullbright en la Universidad de Boston (Centro de Estudios en Polímeros, Dpto de Física) y Visiting Scholar de la Universidad de Massachusetts. Fue Decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV.

-En diciembre, la nutricionista y activista de los DDHH, Susana Rafalli sostuvo en una entrevista radial que “Venezuela había tocado fondo”. En su evaluación ¿En qué punto nos encontramos en este retroceso de nuestra calidad de vida?

Iniciaría señalando que lamentablemente no existe tal cosa como tocar fondo, la historia nos demuestra que se puede estar peor.

El deterioro de la calidad de vida del venezolano es notorio. A nivel macroeconómico podemos caracterizar la situación del país como de Recesión con Hiperinflación continuada, lo que se puede evidenciar en algunas variables económicas:

Por la contracción acumulada del producto, en tan solo los últimos 7 años, la economía se ha reducido a un 20-25% de lo que era en 2013, con particular deterioro en el sector industrial y por ende en la destrucción de puestos de trabajos formales, productivos y bien remunerados.

A ello hay que sumarle la inflación, flagelo que destruye la capacidad adquisitiva del ingreso, pero además junto con el deterioro de la institucionalidad y la debilidad del estado de derecho, acorta el horizonte temporal de las pocas inversiones que se arriesgan a ser realizadas en el país. Esta debilidad de nuestro signo monetario internamente tiene su correlato externo, y de igual manera observamos un continuado proceso de depreciación monetaria.

El Inflaciómetro de CEDICE de diciembre reporta un acumulado de inflación de más del 2400% para 2020, agravado por el hecho que es una situación continuada que el país padece desde 2017. Tan solo en esta primera quincena de enero-2021 la medición arroja casi un 20% de inflación, con una canasta valorada en Bs 460 millones, lo que equivale a unos 300US$/mes. Esto, en un país donde el salario integral es Bs 2.4millones (~1.5US$/mes), hablamos de casi 200 salarios integrales, casi 4 años de esfuerzo, para cubrir solo una canasta.

Es por ello que los indicadores socio-económicos son calamitosos. La última encuesta ENCOVI nos ubica como el país más pobre de toda la región: en su medición por ingreso, el 96% de la población es pobre y el 79% está en pobreza extrema, mientras que multidimensionalmente el 65% de los hogares está en pobreza, con un 68% de la población que no alcanza a consumir las 2000 calorías/día. Pobreza, inseguridad alimentaria, precariedad de los servicios, deserción escolar e inseguridad personal, son los descriptores característicos de la ruda realidad que vive la mayoría de la población venezolana.

Encuesta ENCOVI 2019-2020

Si todo esto no fuera suficiente el 2020 tuvo un factor negativo adicional: la pandemia global que ha sumado penurias a la sociedad venezolana. Según cifras oficiales, en nuestro país, comparado con otras latitudes, su impacto no ha sido tan fuerte, pero considerando nuestras condiciones iniciales y la inexistencia de espacio fiscal para ofrecer apoyos económicos a la población en cuarentena, ha significado otro duro golpe a la calidad de vida del ciudadano.

-Según algunos expertos, para este año 2021 se avizoran leves mejorías en el sistema económico en Venezuela. Todo esto por la construcción de un proto-capitalismo. De ser cierta esa premisa, ¿qué significa y qué representa para nuestro futuro inmediato?

En distintos momentos en los últimos años se han observado intentos de flexibilización y levantamiento de los perversos controles impuestos, que tanto daño le han hecho a la dinámica económica. Empezamos con el control cambiario, que al flexibilizarse y también flexibilizar los controles de precios, eliminó el importante desabastecimiento que en 2017-2019 se padeció.

En ese mismo período se planteó también la creación de Zonas Económicas Especiales con condiciones exclusivas para la comercialización de bienes y servicios. Y más recientemente la “Ley Antibloqueo para el Desarrollo Nacional y la Garantía de los Derechos Humanos” que pretende generar cambios significativos en el régimen económico y jurídico que regula las relaciones del Estado venezolano con el sector privado. Pero tal y como señala el último reporte de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, la Ley Antibloqueo muestra dispositivos que favorecerían relaciones clientelares, conniventes y opacas; y ello podría significar la continua expoliación de recursos y activos de la república, con sus nefastas consecuencias.

-Hay un tema complejo, que debemos aclarar, como son las sanciones a dirigentes de este régimen y el congelamiento de activos. Muchos sostienen que esas sanciones tiene repercusiones negativas para los venezolanos. Otros aseguran de manera infalible que lo que sucede en lo económico no se debe en lo absoluto a las sanciones, ¿Debemos o no celebrar las sanciones?

El deterioro de la economía venezolana, prácticamente se puede signar desde el inicio de la instrumentación de Modelo Socialista del Siglo XXI. El boom en el precio de los commodities en el periodo 2004-2014 ocultó este deterioro, porque el incremento del precio del petróleo, permitió un manejo dispendioso del erario público y cubrir con importaciones la caída de la producción interna. Pero tan pronto los precios del petróleo cayeron, quedó de manifiesto el profundo daño causado y desde el 2013, comienza el proceso recesivo.

De otro lado, las sanciones por parte de los EE.UU  se inician en 2015, durante la presidencia de Barack Obama -a las que se sumarán posteriormente la Unión Europea, y otros países, México, Panamá, Suiza, UK-, aplicadas en una primera fase a individuos acusados por crímenes de narcotráfico, terrorismo, violaciones de derechos humanos o corrupción política.

Luego las mismas incluirán prohibiciones para realizar transacciones en Petros, con la estatal PDVSA, con bonos de la república y de PDVSA, Bandes y otras empresas públicas. Todo ello con la finalidad de restringir la fuente de ingresos del régimen y favorecer una transición democrática.

Cierto es que ante sanciones de esta índole, la banca internacional revisa con mayor atención las transacciones realizadas con personas naturales y jurídicas venezolanas, lo que ha generado un exceso de celo y aprehensión en los departamentos de seguridad para ofrecer su conformidad, over-compliance, lo que se ha traducido en trabas, demoras y costos adicionales.

Pero definitivamente, las sanciones no son la fuente del problema de la economía venezolana, son un instrumento político en pos de la democratización.

-Cuando se dice que este año aumentará la economía opaca en Venezuela, ¿De qué estamos hablando?

Es difícil responder esa pregunta, justamente la economía opaca, subterránea, sumergida, paralela o como se la quiera denominar, es difícil de medir. Lo que resulta claro es que en entornos con exceso de controles, regulaciones draconianas, procedimientos engorrosos y costos ocultos crecientes, se fomenta la corrupción y la informalización de la economía.

Y con la informalización de la economía referimos tanto el aumento de actividades de naturaleza legal, en micro o pequeñas empresas, que no se formalizan por los costos en tiempo y dinero que representan; como también la presencia de flujos de fondos con afán de legitimación.

Naturalmente son estos últimos los que generan preocupación, no solo por la impunidad que generan sino además por la penetración que estos capitales tendrían en los sistemas financieros globales y su capacidad para imponer su voluntad en las estructuras políticas.

-¿Quiénes participan en el levantamiento de este fondo opaco de capitales y cómo lo hacen?

Lamentablemente no soy experta en este tema. Hay ejemplos en otros momentos históricos y en otras latitudes que pueden servir de referencia: el caso Lavajato asociado principalmente a la empresa Odebrecht en Brasil o los procesos de privatización clientelar que se vivieron en algunas naciones tras la caída de la URSS.

-En una realidad como la nuestra aún seguimos viendo “inversiones”, desde bodegones y comercios nuevos de automóviles de últimos modelos, restaurantes, construcciones millonarias, entre otras cosas ¿A qué se debe este simulacro de la realidad que es yuxtapuesta a la hipertrofia estructural de la inflación, devaluación y demás parámetros macroeconómicos que hemos venido conversando?

En este momento se perfilan dos dinámicas en el país, por un lado una ideológica, definida por la profundización del Estado Comunal con su nueva forma de organización político-social-territorial;  y por el otro, otra crematística, de atención pragmática a los intereses y necesidades de los grupos asociados al poder que deben ser satisfechos para mantener su apoyo y que por su elevado poder adquisitivo anima la generación de comercios y servicios para atenderlos.

La primera pareciera ser el modelo impuesto a las grandes mayorías, mientras la segunda atiende a esa nueva elite con poder económico con sus contrapartes internacionales. Pero inclusive en esta última, las inversiones no muestran un perfil de largo plazo, sino más vinculado al comercio y a la profundización de una economía de puertos. Ella se mueve principalmente en divisas y a precios internacionales o incluso más elevados.

-Usted como responsable del cálculo y análisis del Índice Internacional de Derechos de Propiedad (PRA, Washington, Dc.), ¿qué se evidencia en Venezuela?

Una de las instituciones más importantes para generar confianza y estabilidad, y así favorecer inversión, producción y bienestar, es contar con un sistema robusto de derechos de propiedad.

En este indicador el deterioro de Venezuela es notable, y no ha logrado recuperar ni siquiera el bajo desempeño que mostraba en 2011. En 2020 ocupó el puesto 127 de 129 países incluidos en el índice, solo superando a  Haití y a la República Yemen y el puesto 20 de 21 a nivel regional, solo superando a Haití. Asimismo se observa que el país está por debajo de los promedios de los grupos en los que participa, sea a nivel regional, Latinoamérica y el Caribe, a nivel de ingresos. Por debajo incluso del promedio de los países de bajos ingresos, y de organizaciones en las que pertenece, como la OPEP.

En la medición destaca el componente ‘Ambiente Político y Legal’ –en la que se incluyen variables como Estado de Derecho, Independencia Judicial, Control de la corrupción y Estabilidad política- como el de más bajos resultados. Los otros dos componentes son Respeto a la Propiedad Física y Respeto a la Propiedad Intelectual.

Este es un claro ejemplo del deterioro institucional de nuestro país y la necesidad de atender con urgencia este problema.

-Una vez salgamos de este sistema político y económico hay que llevar a cabo un plan de acción rápido y sin tibiezas, entonces ¿Qué considera usted que se debe hacer en los primeros 100 días en el aspecto económico?

Cien días resultan insuficientes para atender la profundidad del problema venezolano. Aun así considero que se han de iniciar acciones al menos en 4 ejes, para ser avanzados posteriormente:

Seguridad y Defensa y en este sentido recuperar el control del territorio y la seguridad personal de la ciudadanía. Repetidos informes destacan la presencia de distintos grupos irregulares que controlan un alto porcentaje del territorio nacional.

Reinstitucionalización del país. El rescate del Estado de Derecho, el Imperio de la Ley, es indispensable en el rescate de la república. Son muchos los elementos a avanzar en este ámbito, pero por su relevancia para la dinámica económica, destacaría la importancia de un sistema robusto de derechos de propiedad.

Estabilización Macroeconómica y Diversificación de la Actividad Productiva Privada. Los profundos desbalances macroeconómicos que el país muestra no se solucionarán de la noche a la mañana, pero hay que tener un derrotero claro al que apuntar: Estabilidad, que se ha de evidenciar en multiplicidad de componentes: sólida actividad productiva, estabilidad de precios, políticas fiscales equilibradas, nivel de endeudamiento prudente, ciclos suaves, tasas claves (inflación, interés y cambio) en niveles adecuados; y todo ello con la finalidad de lograr el incremento de la calidad de vida de la ciudadanía. La nueva realidad exige para el rescate productivo de la actividad privada, para lo cual se han de establecer regulaciones eficientes y amistosas que favorezcan la inversión y la producción. Naturalmente, hay que atender con urgencia un proceso de restructuración y renegociación de la deuda externa y solicitar los apoyos financieros necesario para el proceso de reinstitucionalización.

Sary Levy se confiesa “irremediablemente optimista frente al caso Venezuela” y considera que “una reinstitucionalización republicana, democrática y liberal, permitirá enrumbar positivamente al país. No será fácil ni de forma inmediata, pero ciertamente posible”.

-¿A qué sistema económico le complacería darle la bienvenida?

Un sistema de economía de mercado. @justonavarroje


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LA SATANIZACIÓN DEL DIÁLOGO 


Por César Pérez Vivas


El presidente de Fedecamaras, Ricardo Cusanno, luego de recibir en la sede de su organización al presidente de la Asamblea Oficialista, Jorge Rodríguez, expresó: “Seguir satanizando el diálogo y la negociación es un grave error”.

El tema viene a colación, por las gestiones que adelanta el régimen para serenar las turbulentas aguas de una sociedad asaltada, hostigada y violentada por una política autoritaria, que no ha respetado derecho alguno en los diversos sectores de nuestra sociedad.

La cúpula roja, de la cual Rodríguez es uno de sus conspicuos integrantes, ha hecho del diálogo y la negociación una mascarada para ganar tiempo, burlar y golpear a la sociedad democrática, y ejecutar su plan de perpetuarse en el poder, violando las más elementales reglas de la democracia.

Para un demócrata auténtico, el diálogo y la negociación es una herramienta fundamental de su quehacer cotidiano. El pluralismo social, político e ideológico lo hace imprescindible para articular las políticas conductoras en cualquier sociedad.

Si partimos de la diversidad que caracteriza al cuerpo social, de la complejidad de las naciones y de los grandes asentamientos humanos, de los múltiples intereses legítimos que surgen de su seno, tenemos que aceptar la necesidad de dialogar y trabajar los acuerdos para lograr su gobernabilidad.

Una sociedad anarquizada, empobrecida, sometida y violentada se hace ingobernable. Es el escenario que tenemos ante nosotros: Venezuela un país sin gobernabilidad. Una República a la deriva y sin conducción efectiva.

Controlar el poder, perseguir a la disidencia e imponer una situación por la fuerza no significa gobernabilidad. La gobernabilidad es una categoría epistemológica mucho más elevada que la del control por la fuerza de una nación.
“El Diccionario de Política de Bobbio y Matteucci, (1998) la define como “la relación de gobierno, es decir, la relación de gobernantes y gobernados”. Por lo tanto, la gobernabilidad se da en la relación compleja entre los dos entes. Si bien la gobernabilidad se da en sistemas políticos democráticos y no democráticos, ésta se ha asociado desde sus orígenes a los primeros, refiriéndonos a una gobernabilidad democrática”. (Citado por Virginia Rodríguez. “La Gobernabilidad: El debate de un concepto cambiante”. Pag. 48).
La gobernabilidad supone, entonces una capacidad real para desarrollar un conjunto de políticas públicas, capaces de garantizar a los ciudadanos el pleno ejercicio de sus derechos fundamentales, la vigencia de una legislación ordenadora de la vida social, el desarrollo de una economía productiva en condiciones de ofrecer los elementos básicos de la vida moderna, así como la paz y estabilidad del cuerpo social, actuando en armonía y relaciones respetuosas con las demás naciones.

He aquí la gran carencia de Maduro y su camarilla. Por la fuerza controla el poder, pero no tiene gobernabilidad. No tiene capacidad para resolver ninguno de los dramáticos problemas que nos afectan. Se han declarado enemigos de los principales países del continente, y con las naciones democráticas más destacadas del mundo. Todo ello ha llevado al régimen a un aislamiento en la comunidad internacional. Soledad interna y externa. Incapacidad para atender la tragedia que su fracasado modelo ha generado.

Ahora buscan desesperadamente, en su afán por continuar reteniendo el poder, relanzar el señuelo del diálogo para ganar de nuevo tiempo y gobernanza.

El dilema ante esta nueva jugada de “diálogo y negociación” es la sinceridad y confianza en sus iniciativas, propuestas y acuerdos. Estamos frente a unos personajes que ya en reiteradas ocasiones han engañado al país y a la comunidad internacional. El problema, entonces, no es de satanización del diálogo y la negociación. El problema es de confianza. ¿Podemos creer ahora en Jorge Rodríguez? ¿No es el mismo personaje del diálogo en República Dominica y Barbaos? ¿No es acaso Maduro, el mismo personaje que convocó unos diálogos en Miraflores el 10 de abril del año 2014?

Alguien podría decir que las circunstancias son distintas. Que ahora la situación es más apremiante para el régimen y por lo tanto existe, por parte de la cúpula roja, una verdadera disposición al diálogo, a respetar los acuerdos que se puedan alcanzar.

Es natural, entonces, la desconfianza. A menos que Fedecamaras piense que ya estos personajes no van a continuar expropiando, confiscando y robando los bienes de la sociedad. Y que toda la legislación socialista y estadista implantada en dos décadas va a desaparecer.

Hay razones para ser escépticos con los miembros de la cúpula roja. En el mismo tiempo en el que Jorge Rodríguez visita a Fedecamaras, su colega de directiva parlamentaria, Iris Varela, plantea la confiscación de las propiedades de los ciudadanos que han abandonado el país. Nos preguntamos entonces, ¿cuál es el verdadero rostro de la camarilla gobernante? ¿El de Jorge Rodríguez en Fedecamaras o el de Iris Varela en el Capitolio?

De modo que no se trata de satanizar el dialogo. Se trata de tener clara la naturaleza del régimen y el talante humano de sus interlocutores. No hay duda que la situación trágica de nuestra nación hace imprescindible una solución a la grave conflictividad política y social. Estamos inmersos en un conflicto severo. Lo natural seria superarlo por el camino del diálogo civilizado. La experiencia acumulada en dos décadas demuestra que ello no ha sido posible. En consecuencia se hace necesario resolverlo por otro medio pacifico, como la mediación o el arbitraje.
Estamos llegando a una tragedia humanitaria tan profunda, que no habrá otro camino que recurrir a otros medios. Ya el dialogo y la negociación, herramienta natural por excelencia, ha sido destruida por una cúpula carente de seriedad y confianza.
Caracas, Lunes 1 de Febrero de 2021.


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martes, 2 de febrero de 2021

NEGOCIAR: ¿QUÉ? Y PARA QUE?


ANALÍTICA


La negociación es el mecanismo de solución de controversias por excelencia y uno de los mayores logros de la humanidad para conseguir la paz a través de una larga historia de conflictos. Pero las condiciones en que esta negociación es planteada hoy en Venezuela, por algunos ilusos o aprovechadores de circunstancias, son simplemente patéticas.

Para negociar se requiere voluntad convergente de las partes que desean detener un conflicto y superar una situación que no tiene salida. Pero negociar con alguien que lo único que desea es ganar tiempo para mantenerse en el poder es un acto de profunda irresponsabilidad y de desesperada e inútil inconsistencia.

El régimen que desgobierna a nuestro país desde hace ya 21 años, que ha usado y abusado de la democracia, ha utilizado el señuelo de la negociación cuando las circunstancias le resultaban adversas, pero no porque realmente estén dispuestos a enmendar su conducta de destrucción sistemática de las bases que permitían el retorno de la auténtica democracia a Venezuela.

Por eso manipularon a su antojo los diálogos de Santo Domingo, porque eso no fue negociación. Después se burlaron de los buenos oficios de los noruegos y pretendieron un verdadero interés en buscar una solución a la crisis venezolanas pero, cuando se presentó una fórmula posible, como la idea de instalar un consejo paritario de gobierno para generar las mejores condiciones que pudiesen llevar a elecciones libres, le dieron una patada a la mesa y optaron por llevarnos a lo que hoy tenemos, un régimen que se sostiene por la represión y el engaño, que falsifica elecciones, que corrompe y compra opositores, que se roba los símbolos políticos de los partidos y se los asigna a diversos alacranes o incluso intenta devolvérselos a las antiguas autoridades de esas organizaciones políticas a cambio de que estas accedan a participar en el siguiente fraude electoral, que es el de las elecciones regionales, sin cambio en los principales actores del juego, lo que no será otra cosa que la crónica de una muerte anunciada, al mejor estilo de Gabriel García Márquez.

Ahora, sectores empresariales y fundamentalmente comerciales, apoyados por algunas personalidades públicas que se “especializan” en el sondeo de opinión, vuelven a insistir que este si es el momento de participar, que no hay que ceder espacios al régimen, que si todos vamos a votar la victoria está asegurada. Si esa utópica visión fuese realidad, confiando además en que la mayoría se preste a participar en una nueva e inútil y fraudulenta elección, ¿creen ustedes que un régimen que no está dispuesto a negociar su salida le va a entregar las gobernaciones de los principales estados del país a aquellos que no forman parte de su juego?

Pues obvio que no, como ya sucedió en las fraudulentas elecciones parlamentarias, que los que se prestaron al juego salieron trasquilados y solo les dieron «burusas».

Hoy la única fórmula para poder forzar la salida del régimen es la unidad de acción de todos los factores políticos y de la sociedad civil y concentrar el máximo de presión al régimen, no dándoles respiro con falsas negociaciones parciales y junto a la comunidad internacional hacerles tan difícil la sostenibilidad en el poder, que se vean obligados a negociar -así sea a regañadientes- una solución que los libre del colapso total y que en cierta medida les asegure, en lo personal, una vía adecuada de salida con el menor daño posible.

Es cierto que este no es un camino de rosas y que, lamentablemente, va a costar mucho llegar a él, ¿pero acaso hubiera sido mejor en 1940 para Inglaterra negociar la paz con Hitler como lo deseaba la mayoría política de la época y gran parte de los empresarios o haber seguido a ese león solitario, Winston Churchill, quien solo les ofreció a los británicos, sangre, sudor, lágrimas y esfuerzo hasta lograr la victoria? En efecto, gracias a su persistencia y a la alianza que armó con EEUU y Rusia, venció a una de las peores dictadura de la historia y el mundo recuperó la paz necesaria para reconstruirse.

Obtener algunos beneficios comerciales o económicos para algunos sectores del país no garantiza de ninguna manera la recuperación económica de Venezuela, y mucho menos el retorno a un país democrático que pueda reconciliarse y sentar las bases para que seamos de nuevo el país pujante que alguna vez fuimos.


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Héctor Rodríguez habla como opositor y Carlos Ocariz puntea en las encuestas


PEDRO PABLO PEÑALOZA

LA GRAN ALDEA 


El debate sobre el presunto intento de “dividir” al estado Miranda enciende la campaña por la gobernación. La denuncia sobre el supuesto plan para desmembrar a la región ha hecho que el mandatario chavista, Héctor Rodríguez, prácticamente termine asumiendo el discurso de la oposición, mientras ya se publican encuestas que vaticinan su derrota en los futuros comicios.

“A Miranda nadie la divide, cualquier postura individual no contará con nuestro apoyo y no sucederá”, contestó Rodríguez a través de un video que colgó en Twitter para desmentir los “rumores de dividir Miranda”.

“Los rumores” en cuestión tienen su origen en la propuesta que expuso Jacqueline Faría de llevar al Parlamento chavista una ley para que el Gobierno del Distrito Capital (GDC) abarque los cinco municipios del Área Metropolitana de Caracas. Al momento de presentar esta iniciativa, Faría estaba al frente del GDC, pero este jueves 28 de enero Nicolás Maduro decidió reemplazarla por el ex concejal Nahum Jephte Fernández Molina.

No queda claro si el cambio entierra definitivamente la “postura individual” censurada por Rodríguez. Lo cierto es que lejos de argumentar a favor de la idea o de explicarla en detalle, el dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) adoptó una línea crítica similar a la enarbolada por Carlos Ocariz y David Uzcátegui, sus principales contrincantes.

Cuesta arriba

La firma More Consulting realizó una encuesta en el mes de diciembre 2020 para medir el sentir de los habitantes de Miranda. El cuadro general muestra que 24,1% se declara chavista, 31,4% se identifica con la oposición y 44,5% no se inscribe en ninguno de los dos bandos.

El sondeo arroja que la mayoría de los mirandinos (50,2%) tiene una opinión desfavorable de Rodríguez, castigado principalmente por opositores (86,2%) y no alineados (44,3%), y en menor medida por sus correligionarios (14,3%). El juicio favorable alcanza 26,1%, soportado básicamente por los chavistas (71,5%) y casi dos de cada diez “ni-ni” (17,1%). El restante 23,6% prefirió no desvelar su opinión.

La gestión tiene una peor valoración, según el mismo estudio. La reprobación del desempeño del gobernador asciende a 61,9%, impulsada por el rechazo de opositores (91,2%) y no alienados (67%). La aprobación llega a 32,6%, gracias al aval de sus copartidarios (84,8%), y 5,5% de los consultados no fijó posición.

Los aspirantes

De los dirigentes políticos de la oposición en el estado Miranda, ¿a quién preferiría usted como candidato de la oposición para la gobernación del estado?, preguntó More Consulting a los entrevistados. La lista la encabeza el dirigente de Primero Justicia (PJ), Carlos Ocariz, con 19,5% seguido por su compañero Henrique Capriles Radonski (7,8%), el ex gobernador Enrique Mendoza (5,5), y el antiguo concejal de BarutaDavid Uzcátegui (4,6%).

Sacando del juego a Capriles Radonski, quien no está en carrera, midieron a los tres aspirantes solo entre los entrevistados identificados como opositores que manifiestan su disposición a votar, y eliminando de la muestra a los indecisos. Allí Ocariz obtuvo 63,5% de apoyo, muy por encima de Mendoza (18,7%) y Uzcátegui (17,8%). En un cara a cara entre Ocariz y Uzcátegui bajo idénticas condiciones -eliminando a los indecisos y solo contando a opositores con intención de votar-, el ex alcalde del municipio Sucre alcanza 77% y Uzcátegui 23%.

Ocariz le favorecería el recuerdo de su gestión en Petare, según el sondeo: 53,9% la califica positivamente, 24,7% como negativa y 21,3% no lo evaluó. Entre quienes aplauden su legado como regidor, 19,1% son chavistas, 82,5% opositores y 52,6% no alineados.

En esta esquina…

More Consulting puso sobre la mesa las opciones de Ocariz y Rodríguez. Luego de filtrar la muestra para extraer a quienes no están convencidos de votar y los indecisos, el aspirante de Primero Justicia obtiene 61,9% de respaldo y el actual gobernador solo 38,1%.

Consultados directamente sobre si desean que Rodríguez siga en su despacho, 63,5% dijo no y 31,4% sí. De nuevo, el repudio de opositores (92,7%) y no alienados (68,6%) marca la diferencia, a pesar de que la base chavista (81%) apuesta por la continuidad.

Aunque no lo haya manifestado abiertamente, Ocariz está en campaña por la gobernación. Sin embargo, ni Juan Guaidó ni el G4 (Primero JusticiaAcción DemocráticaUn Nuevo Tiempo y Voluntad Popular) han anunciado si participarán o insistirán con la abstención.

¿Qué tan dispuesto estarían los mirandinos a votar en unas elecciones para escoger al gobernador del estado, si Guaidó y el G4 deciden no presentar candidatos? Según la encuesta, 38,8% está totalmente dispuesto, 10,1% algo dispuesto, 11% poco dispuesto, 36,2% nada dispuesto y 3,9% guarda silencio.

De ese 38,8% que dice estar totalmente dispuesto, 73,3% son chavistas, 41,3% no alineados y 21,9% opositores. Por el contrario, en este escenario la mayoría de los “nada dispuestos a votar” son opositores (56,2%), casi parejos con los no alineados (52,6%), mientras que los chavistas apenas suman 10,5%. En síntesis: Si el liderazgo de la oposición no se inscribe en la pelea, sus simpatizantes retroceden y despejan el camino a la reelección del PSUV.

Falta mucho

A esta hora nadie sabe cuándo serán los comicios regionales. Sin tiempo que perder, el mandatario regional mueve sus fichas. En un mensaje enviado a su estructura política, ordenaba desplegar “todo el gobierno y todo el partido” para apuntalar su campaña.

“Que se sienta el despliegue con fuerza”, demandó el gobernador a sus colaboradores para que se activen “clínicas móviles, ayudas sociales, distribución del CLAP, jornadas de limpieza, inspecciones, etc.”. El objetivo es claro: “Todo lo que hagamos debemos hacerlo de forma que acumulemos fuerza para las elecciones, así que debe tener el máximo impacto”.

De acuerdo con el estudio de More Consulting, el abanderado de Primero Justicia parte con ventaja. Sin embargo, lo mismo afirmaban las encuestas en 2017 y al final Ocariz fue uno de los grandes protagonistas de la debacle sufrida por la oposición en las elecciones de aquel año. Una derrota que fundió a la extinta Mesa de la Unidad Democrática y tiñó el mapa de rojo.

Esto apenas comienza.


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