miércoles, 15 de agosto de 2018

Fernando Savater: "Llamo a los jóvenes a que se rebelen contra los puritanos"

EL MUNDO

Libertario y escéptico, lúdico y riguroso, donostiarra, afrancesado y español, bromista y melancólico... Savater recibe en un día de julio 'abrileño', con la apariencia alegre y chispeante de siempre. Sin embargo, asegura que no deja de pesarle la muerte de su mujer.
Cuando fantasea con tener otra vida, ¿cómo se imagina?
Como un jockey inglés que ganase el derby.
Lo hubiera dado por francés, quizá por esta ciudad, San Sebastián, tan francesita.
Es que aquí somos gascones; hasta principios del siglo XX había familias que hablaban gascón. Pero bueno, sí, eso también: cuando sea mayor quiero ser ciudadano francés y vivir de acuerdo a los principios revolucionarios de la modernidad y con una idea de la ciudadanía abierta. Francia tiene catalanes, vascos, corsos...¿Por qué no ha habido los problemas que tenemos aquí? Porque en Francia hay una educación pública de calidad desde el siglo XVIII, mientras que aquí tuvimos colegios de curas. Es una desgracia que arrastramos.
¿Qué tal suena en francés?
Los chicos de San Sebastián aprendíamos francés casi a la vez que español. Había una figura un poco cursi que era la mademoiselle, la señorita que te daba clases desde los cuatro, cinco años. Y luego íbamos a Biarritz los sábados.Mi madre compraba Duralex y yo, tebeos de Tintín. Digamos que hablo muy bien pero sueno regular. Sueno como un vasque-espagnol con poco oído.
¿Y Macron?
Me parece el político más interesante que hay en Europa.El que yo quisiera para España.
¿Vio la escena en la que reñía a un crío impertinente? Yo aún no sé qué pensar de aquello.
Es que era una ceremonia institucional en homenaje a los caídos por Francia, algo así... No era una fiesta de fin de curso, vamos. Y Francia es un país que tiene respeto por sus instituciones.El respeto no se dirige a Macron, sino a lo que él representa. Ésa es otra cosa que nos falta.
A lo que voy es a que aquel gesto, tan bien recibido, nos dice que hay una añoranza por la autoridad
No, la autoridad ya existe. Lo que se añora es el respeto. Parece que en España aplicar las leyes es tanto como alinearte con Gengis Kan.Es absurdo. Las leyes, las instituciones, la autoridad... todo eso existe porque permiten la convivencia. Encuentro a gente aparentemente normal que dice que la legalidad no debe imponerse a la democracia.Es como decir que la dieta es más importante que la salud.
Pero usted también fue impertinente en otra época.
Sí, he sido muy impertinente con todo el mundo y durante mucho tiempo. No me arrepiento de nada de lo que he sido, lo asumo todo, pero que pongan siempre la fecha abajo. Como me tengo por un ser racional, me alegro de haber cambiado de ideas a lo largo de mi vida. Es uno de los pocos orgullos que tengo.
La mucha libertad nos abruma.
Lo que te da la libertad es la ley, las pautas. Las bestias salvajes no son libres.Sócrates no escapó de la cicuta cuando se lo ofrecieron porque no era una bestia, no quería vivir sin leyes y sin ciudadanía.
Pero el instinto de supervivencia es antes que la ciudadanía.
Sócrates no sabía eso. Los griegos no lo sabían. Si lo hubieran sabido no habrían ido contra los persas.
¿Qué le parece la palabra «relativizar»?
Me parece bien muchas veces y otras, no. No somos seres absolutos, nuestra manera de estar está hecha de ambigüedades y de dudas.Pero también hay que tener una escala de valores.Un poco de intransigencia es señal de salud mental.
¿Qué porcentajes de transigencia-intransigencia recomienda?
A mi edad, ya sólo guardo cinco cosas en las que no transijo.
¿80% a 20%?
Algo así.Quizá 85% a 15%.
Dedicar su vida al conocimiento, ¿ha sido una buena decisión? ¿Le ayuda a estar menos loco, a llevar mejor los dramas?
No.Quizá ni siquiera fuera una decisión, fue algo que me envolvió, un poco llevado por el escepticismo y la curiosidad. Pero lo de la consolación por la Filosofía de la que hablaba Boecio... Todo eso no es real.
¿Cambiaría parte de su conocimiento por, no sé, 10 amantes más? ¿O por hacer surf?
Es probable. Como dice el Eclesiastés, quien añade ciencia añade error. Hay cosas que me gustan más que el conocimiento.
¿Cuáles?
El amor. Es una conclusión a la que llego ahora que no lo tengo.Y si parece una trivialidad es, como decía mi admirado Cioran, por culpa de los que no han amado.
¿Se refiere al amor romántico?
Amor romántico es un pleonasmo. Por supuesto que el amor es romántico. No hay más que un amor y, como dice una amiga mía, si no es fou, no es ni fu ni fa. Pero, vamos, sí, me refiero al amor por otro ser con el que se va a compartir la vida.
Pues diría que la cultura del cortejo romántico-erótico en la que crecimos todos está en crisis,
Ojo, el sexo no es el amor. El sexo es una cosa estupenda. Es una actividad sin sentido aunque, como decía Woody Allen, es la mejor de todas las actividades sin sentido. Pero no es el amor.
En realidad quería preguntarle por el consentimiento explícito.
Hay un grupo de neuróticos que le ha dado por, por...No tengo una palabra suficientemente fuerte para despreciarlos. Llamo a los jóvenes que se rebelen contra la dictadura del puritanismo estupidizante con excusa feminista. Y me alegro de que por edad ya no me toque.
¿Se retiró ya de estas cosas?
Yo... Sí. Un compañero de la mili me dijo: '¿Te acuerdas del bromuro que nos daban? Pues a mí me hace efecto ahora'. Pero el deseo es difícil de quitarlo
¿Añoranza o alivio?
Añoranza.Las privaciones nunca alivian. Lo tremendo de la vejez es que los vicios te abandonan, no los abandonas tú a ellos.
¿Cuál será el último vicio?
Leer. Fue el primero y creo que será el último. El día que no tenga ganas de leer, cierro la tienda.

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