lunes, 26 de marzo de 2018

Trump hunde al Petro y a Maduro

HEINZ DIETERICH

Dignidad del General Cliver Alcalá
1. Tres trampas electorales
Tres grandes mentiras diseñó la camarilla Maduro-Cabello-Padrino López para ganar las elecciones presidenciales de Venezuela: la Asamblea Nacional Constituyente (ANC); el Diálogo de Santo Domingo y el Petro. La estratagema de la ANC debía nutrir el mito de la refundación constitucional del chavismo y del proyecto bolivariana de Hugo Chávez. La narrativa del Diálogo de Santo Domingo aprovechó inmoralmente el anhelo de reconciliación nacional de los ciudadanos y debía generar una moratoria internacional para la imagen del régimen. Desde el Papa hasta el Zapatero fueron usados como “idiotas útiles” (Lenin) en la escenografía de la farsa. El Petro, finalmente, lucra de manera brutal con la ignorancia económica de la población, abriendo un paraíso fiscal interno para los ricos y recapitalizando a la camarilla de Miraflores mediante el mecanismo del reverse mortgage, monetarizando un activo al futuro, que no es del gobierno, sino patrimonio nacional. Todo esto bajo la false flag (engaño) y jerga para idiotas de la supuesta criptomoneda “Petro”.
2. Rasputín y Montesquieu en Miraflores
Cada una de esas estratagemas electorales tiene tanta verdad objetiva como la hipóstasis de la Santa Trinidad cristiana: ninguna. Son globos propagandísticos de la perversa manipulación perceptiva (perception management) de la gente, que realiza la clase política dominante. Por suerte, su algoritmo de decodificación ha sido proporcionado nolens volens (queriendo o no) por la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Delcy Rodríguez: “…quienes quieran tomar nuevamente el poder político, les decimos que más nunca volverán; nosotros más nunca vamos a entregar el poder político”. El teniente de reserva, Diosdado Cabello, eminencia gris del régimen y vicepresidente del PSUV, ya había expresado anteriormente ese mismo particular “espíritu de las leyes”, que caracteriza a los maduristas, cuando dijo públicamente que el método congénito para escoger a los líderes de un partido revolucionario es la cooptación, no la elección.
El fundamentalismo tipo Talibán y la florida prosa de Doña Delcy, Jefa de la Asamblea Nacional Constituyente (sic); la gravitación natural del reservista Cabello, vicepresidente del PSUV, hacia la metodología de la Cosa Nostra y las quimeras del “Presidente Obrero” Nicolás Maduro, conforman un diagnóstico completo de la plataforma mental sobre la cual opera el gobierno de Venezuela. Grigori Yefímovich Rasputín ha de estar en algún rincón del infierno, riéndose.
3. El mega-fraude del Petro
El hecho, de que el delincuente político Donald Trump –dirigido por los neofascistas (neocon) gringo-latinos Menéndez, Rubio, Ross-Lethinen y Cruz– acaba de bloquear el uso del Petro en la arquitectura financiera anglosajona global, hundiendo definitivamente al delincuente político Nicolás Maduro, obliga a analizar brevemente ese tercer mega fraude electoral de Maduro-Cabello-Reverol-Padrino López. En esa narrativa (estratagema) electoral de la camarilla de Miraflores se mezclan tres aspectos: a) la creación de un paraíso fiscal doméstico para los ricachones del país; b) la recapitalización del Gobierno fallido del cuarteto de Miraflores; c) el proceso objetivo de la progresiva abstracción del “equivalente general” en la economía.
4. Criptomonedas y sinverguenzas
El Petro carece de la característica principal que define a las criptomonedas: ser un instrumento financiero especulativo del capitalismo de casino, creado por agentes económicos privados fuera del monopolio del Estado, de emitir monedas jurídicamente vinculantes. Dado, que el Petro es una creación oficial del Estado venezolano, ejecutada dentro de su prerrogativa de señoreaje, se trata, de hecho, de una nueva moneda venezolana. Siendo parte de la esfera de circulación, no genera riqueza social, como hacen las innovaciones en la esfera de producción. Y conlleva un caveat adicional (una advertencia). Fiel al carácter de clase del desgobierno de Maduro, es una moneda sólo para los ricos, como explicó el mismo “Presidente Obrero” y jefe del “Viceministerio de Suprema Felicidad del Pueblo” en VTV. Su adquisición sólo es posible mediante divisas convertibles como “yuanes, rublos, liras turcas, y euros, así como… criptomonedas Bitcoin, Ethereum y Xem”. Como es sabido que a la clase trabajadora venezolana le sobran las divisas convertibles, sólo nos queda la tarea patriótica de animarla a adquirir la gran innovación económica de Maduro, para su bienestar y la grandeza de su país. Para aquellos que sostienen, que Maduro acaba de regalar a los parásitos y ricos del país un refugio plutocrático (safe haven) en la esfera de la circulación y del atesoramiento –una especie de paraíso fiscal interno– hay que esperar las esclarecedoras palabras de Doña Delcy. Si aun así no entienden, hay que mandarles los agentes del SEBIN. Al fin y al cabo, no hay pedagogía más eficiente que la de la macana y tortura (blanca), como la que se le aplican al General Raúl Isaías Baduel.
A mis ex amigos Wilmar Castro, Alí Rodríguez y Tarek William Saab, hoy día cómplices de un régimen delincuencial, les recomiendo la célebre frase de Anatole France sobre la justicia burguesa: “La Ley, en su magnífica ecuanimidad, prohíbe, tanto al rico como al pobre, dormir bajo los puentes”. O sea, tanto los proletarios como los capitalistas pueden adquirir el Petro. Y luego dicen, que no hay democracia en Venezuela.
5. Financiar al Gobierno fallido
Cuando se desvincula el valor de una moneda nacional de un sustrato dificilmente reproducible, como el oro (goldstandard), su productividad relativa global y la calidad de sus instituciones se convierten en referentes valóricos. Lamentablemente, Venezuela no cuenta con ninguno de los dos vectores: no tiene alta productividad, ni legitimidad institucional en el global village (sociedad global). Por eso, es lógico que su moneda nacional no tiene valor. En tal situación, un gobierno que carece de moneda fuerte, procura obtener ingresos adicionales endeudándose. Esta es la segunda función del Petro. Además de ser un refugio para los ricos, es un dispositivo de endeudamiento instrumentado por el gobierno, un government bond (obligación del Estado). Sin embargo, al haber arruinado la producción y credibilidad del país, la dictadura burguesa tenía que generar una demanda efectiva. Lo hizo, solidificando el bond con el último activo que le queda al país: el petróleo. Dio ese colateral del bond con la amoralidad que caracteriza a todos sus actos, sabiendo, que la amortización de la deuda recaerá sobre futuras generaciones, mientras ellos disfrutarán sus lujosos exilios.
6. Abstracción y economía de voodoo
El sustrato material del equivalente general “dinero” (azúcar, plata, oro, etc.) ha sufrido un creciente proceso de evolución abstractiva desde el neolítico hasta hoy, terminando en papeles estatales (billetes) y tarjetas plásticas. El futuro de esa forma de valor (bestimmte Wertform, Marx) en la economía digital, ya es visible en China, donde el uso de códigos QR (Quick Response) se vuelve dominante. Con la instalación del G 5 (internet avanzado), el código digital será el sistema monetario universal para la manifestación del valor. Dicho proceso de abstracción es parte integral del desarrollo de las fuerzas productivas, que avanzan hacia la logística digital del Comunismo del Siglo 21, tal como han constatado mega capitalistas chinos de alta tecnología (J. Ma, Alibaba; Liu Qiangdong, JD.com). Pero, como es obvio, tal marcha objetiva de las fuerzas productivas a través de las revoluciones tecnológicas tiene tanto que ver con el Petro, como los voodoo economics del impostor Maduro con la Economía Política del científico Karl Marx.
7. Jaque Mate del Imperio
Fue precisamente esta forma de endeudamiento, la monetarización a futuro de un patrimonio nacional –similar a una hipoteca reversa– que fue bloqueada por el Decreto Ejecutivo de Trump. Con esta medida, Washington cerró aún más el acceso a nuevos fondos para Miraflores, frustrando el tercer mega fraude para ganar las elecciones: la quimera electoral de un mejor futuro económico. La agencia calificadora china Dagong Global Credit Rating Co. puso el dedo en la llaga en noviembre del año pasado: colocó la deuda emitida por Venezuela bajo vigilancia negativa y advirtió con brutal honestidad: “Venezuela carece de capacidad para crear riqueza por sí misma, y las fuentes para el repago de esa deuda son muy frágiles. Por lo tanto es baja su solvencia”. Salvo que la Trinidad bolivariana –Doña Delcy, el teniente Diosdado y el vaso comunicante celeste Nicolás– nos convenza, de que ahora ya también el poderoso dragón chino ayuda a la pérfida CIA en su “guerra económica” contra el “Socialismo bolivariano”, debemos asumir, que esta es la cruda realidad detrás de la farsa electoral de Miraflores. No muy alentador para un gobierno que se sostiene sobre mentiras, dólares y bayonetas.
8. El General de la Dignidad
“¡Me declaro en custodio de la vida, la seguridad y el proceso judicial que quiera instaurarse, de ser el caso, en contra de nuestros compañeros de armas!”, manifestó el 17 de marzo el General (r) Cliver Alcalá Cordones, reaccionando así ante las nuevas detenciones y violaciones a los derechos humanos de militares activos, por parte de los cuatro jinetes apocalípticos de Miraflores. Es una declaración de gallardía militar bolivariana, que pone al régimen en una situación difícil. La represión oficial contra militares progresistas ha sido brutal, pero selectiva, porque la camarilla teme desatar una ola de solidaridad en las Fuerzas Armadas si se excede en la represión. Sin embargo, la declaración del General manifiesta que el sistema de represión selectiva ha llegado al límite de su capacidad de intimidación y que en cualquier momento puede repetirse un nuevo 4 de Febrero de 1992.
La detención o no, de este digno General, revelará si la camarilla usurpadora entiende que con el simulacro electoral se jugó su última carta del poder. Jugó y fracasó, acompañado sólo por los sinvergüenzas del país

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