viernes, 27 de noviembre de 2020

ENTREVISTA AL COMANDANTE TRUMPETA


                JEAN MANINAT


La verdad es que le ronca los motores esquivar una amistad que lo persigue a uno, como perro de presa, para cobrarle infinitamente el favor liviano de olvidar un pecado liviano y ya añejo. Pero mire usted, que en mi caso, no he podido quitarme de encima a mi amigo (jajaja), François Gaulouise, director del diario parisino Le cochon décoiffé (El cochino desmelenado) a quien tanto estimo y temo a la vez. Lo cierto es que la temida petición explotó, esta vez por WhatsApp, cuando menos la esperaba y en plena pandemia: “Hermano, tienes que entrevistar al Comandante Trumpeta. Tú sabes, el aguerrido jefe del movimiento Alpargatas con Trump, que se ha convertido en un nuevo Boves libertario, enemigo mortal de todo lo que huela a comunismo, especialmente la conspiración mundial que lidera Biden el rojo. Pas de souci, es por zoom. Recuerda, me debes una…”


Y así sucedió, sin apenas considerarlo ya estaba yo pidiendo pista en el zoom cuyo link me había sido proporcionado gracias a las influencias de mi “amigo” en Miami… Contra todo pronóstico me aceptaron.

-Buenos días comandante Trumpeta, quisiera preguntarle…

-Cut the crap amigo. No tengo tiempo que perder respondiendo. Estoy preparando la operación Reina Pepiada Roja, demostraremos el inmenso fraude que le robó las elecciones a nuestro presidente. Lo tenemos todo capturado, los correos electrónicos, los mapas que van detallando el transcurso del cable conectado a un servidor en Mariperez, de qué manera se entremezcla con las guayas del teleférico de Caracas, llega al litoral central, luego se sumerge hacia Cuba para recibir mantenimiento, culebrea hasta las costas de la Florida, donde conectado a otro servidor en Key West es utilizado para cambiar los resultados de las votaciones en el vasto continente de Estados Unidos de Norteamérica. Todo orquestado por agentes del partido Demócrata desde el Hotel Humboldt en Caracas. ¿Con la anuencia de quién?

-Pero, perdone, las autoridades electorales en los estados clave le han dado el triunfo a …

-Dado, (fuerte vulgaridad), regalado querrá decir, le robaron, (fuerte vulgaridad), le arrebataron el triunfo a nuestro presidente. Pero esto no se queda así, faltaba más, adicionalmente paralizaremos la nación, haremos la Gran Marcha de las Alpargatas sobre Washington, D.C. Ocuparemos el Capitolio, pondremos una bandera Veneamericana en la punta del Obelisco y repartiremos cachitos de jamón frente a la Casa Blanca. (Y por supuesto tendremos nuestra photo opportunity solidaria con nuestros hermanos del Proud Boys). Y esta primicia se la doy a usted, y, espero la aprecie: cerraremos con un concierto en el National Mall de nuestras tres grandes divas maracuchas interpretando El Cocotero. “Una piedra tiré a un cocotero y enseguida Biden cayó”. Ajá, tiene cara de sorprendido…

-Bueno, sí, un poco. No cree usted que es el momento de curar heridas, de reconciliar la nación, de…

-No, no, no… Nada de eso. Con el comunismo no puede haber diálogo. Está escrito en El sueño de la espada, mi libro de cabecera: “Si el enemigo tiene sed dadle vinagre, si sangran sus heridas, echadle sal”. No podemos ser ingenuos, basta ya de entreguismo. Make America great again. Uh, ah, el rubio no se va. Hasta la vista baby, se acabó la entrevista.

Suena entonces un desaforado reguetón, y aprovecho la oportunidad para desconectarme, lavarme las manos, untarlas de alcohol en gel, ajustarme la mascarilla y mentarle la madre a mi amigo François Gaulouise, sin que él lo sepa. No hay derecho a tener que sufrir tanta necedad…

@jeanmaninat

Leer más...

Maradona: el héroe indiscreto 


               Trino Márquez

 

Para muchas personas de mi generación, y otras tantas de las que vinieron después,  Diego Armando Maradona era un héroe.  Imposible olvidar aquel gol que marcó frente a la selección de Inglaterra en el mundial de México 86, en un partido promocionado como la revancha de Argentina luego de la derrota sufrida en la Guerra de Las Malvinas, cuatro años antes. Tampoco puede ignorarse la hazaña de haber cargado sobre sus espaldas  un equipo mediocre como era el Nápoles, hasta convertirlo en campeón de la exigente liga italiana. Ver jugar aquel torrente de energía, liderazgo en el campo y destreza, era mágico. Parecía que había nacido con un botín de futbolista y un balón adherido a su maravillosa pierna izquierda. Alguna vez leí en algún lugar -o tal vez estoy inventándolo- que Diego no golpeaba el balón, sino que lo acompañaba acariciándolo, hasta encajarlo en la red del equipo contrario sin que el adversario pudiera evitarlo.

         Esta habilidad prodigiosa para jugar fútbol, y haber sido el nervio de la selección argentina cuando obtuvo el campeonato mundial de 1986, lo convirtieron en héroe nacional, colocado en el Olimpo junto a Perón, Evita y  Carlos Gardel. En la iconografía argentina, esos son los cuatro seres mitológicos. Hasta una religión posmoderna, paródica, se creó en Rosario en 1998 para exaltar su figura: la iglesia marodiniana. Más de quinientos fieles reúne ese culto.

         No voy a condenar las convicciones políticas de Maradona. Se identificaba con concepciones políticas que yo enfrento en mis artículos y ensayos. Se definía con  como un hombre de la izquierda revolucionaria. Le gustaba identificarse con Ernesto ‘Che’ Guevara. Se sentía orgulloso  de reunirse con Fidel Castro y Hugo Chávez, todos ellos expresión de esa América Latina anclada en el pasado caudillista y militarista que tanta miseria ha causado. Estaba en su derecho. La libertad de pensamiento y de opiniones hay que respetarla y practicarla, sobre todo  cuando esas convicciones difieren de las nuestras.

Maradona me recordaba a Gabriel García Márquez, el escritor hispanoamericano que me parece más fascinante. He recorrido toda su obra. A partir de cierto momento –luego de haber leído Dulces guerreros cubanos, de Norberto Fuentes- empezó a costarme la aproximación a sus libros. Me producía rechazo que un escritor genial como ese, Premio Nobel para más cuento, se hubiese dejado seducir por un personaje tan nocivo como Fidel Castro, y se prestase –a lo mejor de forma inconsciente- para que su casa en La Habana fuese, en la práctica, un centro de espionaje del servicio secreto cubano.

Yo habría preferido a un Maradona y a un Gabo más comprometidos con los ideales republicanos, liberales y democráticos en los cuales creo y por los que lucho desde mi propia trinchera: la palabra escrita y oral. Pero, los seres humanos somos complejos y contradictorios. El ideario de la izquierda revolucionaria fidelista ha dominado durante décadas el mundo intelectual, político y académico latinoamericano. Castro imantó hasta a demócratas incuestionables como Carlos Andrés  Pérez. Que haya embrujado a Diego Maradona y a García Márquez no hace sino demostrar el poder que ejercen los caudillos mesiánicos en este continente, donde las instituciones están siempre amenazadas por el personalismo.

Lamento el fallecimiento de Diego Armando Maradona. Pero mucho más deploro que siendo un ídolo de masas, no haya sabido llevar con dignidad ese título que los amantes del fútbol y, en general, los argentinos y los latinoamericanos, le concedieron gracias a la proverbial destreza con de su zurda. El Pibe de Oro, elevado al altar reservado a los dioses, no fue capaz de entender que ese estatus comporta obligaciones morales insoslayables. No se trata de hipostasiar a un personaje como se desprende de los señalamientos de Thomas Carlyle en su libro clásico Sobre los héroes: el culto al héroe y lo heroico en la historia. Carlyle talla unas figuras impolutas, adornadas de tantas virtudes, que cuesta mucho encontrarlas en la realidad concreta.

El héroe moderno es mucho más mundano y terrenal que los titanes románticos. Sin embargo, Maradona abusó de la terrenalidad. Los límites del ídolo son flexibles, pero no tanto como para aparecer drogado en público, sobre todo si eres un deportista o entrenador de dimensión planetaria hacia quien están volcados todos los reflectores. No puedes caer en la adicción, salir de ella, y caer de nuevo exhibiéndote  en estado lamentable. Pelé, Ronaldo, Messi, Figo y Zidane, no creo que sean del tipo de héroes acartonados que aparecen en las telenovelas mediocres. Sin embargo, según todos los indicios públicos, llevan una vida sin desmesuras.

Maradona era lo suficientemente inteligente para preguntarse en la entrevista final que concedió, si luego de sus innumerables desmanes públicos y privados la gente seguiría queriéndolo: por lo que estamos viendo en Argentina, la respuesta es sí La gente le perdonó sus excesos y continuó queriéndolo a pesar de él. Un héroe que pudo haber sido ejemplar, terminó siendo indiscreto.

@trinomarquezc

 

 


Leer más...

BIDEN, NUESTRO HEMISFERIO Y VENEZUELA


       Emilio Nouel V.

 

Saldado el embrollo que el resultado electoral en EE.UU. produjo,  vale la pena intentar otear el futuro sobre lo que pudiera traer consigo el nuevo gobierno norteamericano en materia de política internacional, y en particular, para las relaciones hemisféricas, sobre todo, en momentos en que de nuevo se agita el entorno político a lo largo de la Cordillera Andina.

En su campaña pudimos ver las posiciones que sobre algunos temas globales sostuvo el señor Biden; en su mayor parte, contrastantes con las orientaciones que marcaron la ejecutoria trumpiana.

El lema America First, enarbolado en épocas pasadas de EE.UU, asomaba por dónde irían los tiros. Iba a significar cambios importantes de conducta internacional, que recibieron en contrapartida, de parte de aliados y amigos maltratados, una respuesta de desaprobación, que no pocas veces crearon tensiones innecesarias.

No solo en lo político, también en lo militar y ambiental, la administración Trump puso en práctica políticas a contravía de muchos de lo que hasta su llegada eran pilares fundamentales de la conducta exterior de ese país.  

Tales políticas quebrantaron las relaciones con sus aliados tradicionales. Estos estropicios incomprensibles perjudicaron la imagen exterior de EE.UU, por un lado, y por otro, la del mismo presidente, a pesar de que éste mantuvo amplio apoyo a lo interno. 

Para esta animadversión no hizo falta que se acometiera acción militar alguna, la cual siempre genera condenas en la opinión pública internacional. Bastaron decisiones inconvenientes sobre los acuerdos comerciales negociados durante la administración Obama, la denuncia del Acuerdo de Paris sobre el medio ambiente, el menoscabo a las relaciones atlánticas, las fricciones en la OTAN, la disputa con China, entre otros asuntos, para que se potenciara una opinión internacional de rechazo hacia ese país.

Obviamente, en este balance muy sumario que hago no deben olvidarse algunas iniciativas que pueden ser bien vistas como positivas. La defensa de la democracia frente a las tiranías cubana, venezolana y nicaragüense forma parte de lo positivo en nuestro entorno hemisférico, lo que, en lo particular, muchos venezolanos agradecen y las más recientes iniciativas en el Medio Oriente.

Pareciera que Biden viene a revertir la mayoría de las decisiones de Trump en los asuntos diplomáticos. En esta área el lema sería ahora: Diplomacy First, como el instrumento prioritario del poder estadounidense, apartando la visión endógena que inspiró al presidente ahora en pronta salida.

Así, pues, habría un retorno al multilateralismo, a una retoma de tratados y alianzas puestos de lado por Trump.

Las políticas de seguridad de EEUU quizás sufran alguna modificación, sin olvidar que el Departamento de Estado, como institución, volverá por sus fueros, al reasumir su carácter profesional. 

En cuanto al compromiso democrático, Biden propone una “Cumbre para la Democracia”,  cuyo objeto sería “renovar el espíritu y propósito de las naciones del mundo libre”; tema éste de mucho interés para la región, que ya se verá cómo se concreta.

Sobre la crisis venezolana, se ha reiterado que no variará la política definida y consensuada de manera bipartidista por el Congreso norteamericano. Quizás la orientación multilateralista propicie vías para encaminar su solución definitiva.

¿Es dable pensar en iniciativas conjuntas que integren a la Unión Europea, la OEA, el Grupo de Lima y otros actores internacionales de cara a Venezuela?

¿Qué pasará con las sanciones contra la tiranía chavista? ¿Se mantendrán, reforzarán o más bien, se aliviarán? 

Las dudas al respecto caben. En cualquier eventual negociación que se dé, aquellas constituyen un factor importante de presión que no puede desdeñarse. Sus efectos políticos han sido notorios, a pesar de los apoyos ruso, chino e iraní a la tiranía. Las consecuencias de ellas en la población venezolana, han sido insignificantes, al lado del descalabro social que generaron dos décadas de desmadre y destrucción institucional y económica.  

No obstante, muchos son los que andan esperanzados con Biden en el sentido de que el retorno a la democracia y al bienestar perdido en nuestro país, se haga realidad con él. Ojalá así sea.

Nos esperan más días difíciles. El hambre no cesa. La migración se reinicia. La hiperinflación se acentúa.

A los venezolanos sólo nos queda levantar la protesta y concertar esfuerzos, para que los distintos movimientos sociales y políticos confluyan en un solo propósito que apunte a la restauración de la libertad.

Es de esperar que el nuevo gobierno norteamericano y la Comunidad internacional nos ayuden en el logro de ese objetivo.  

 

 

 

 


Leer más...

 ¿Por qué?

        EDUARDO FERNANDEZ


Voy a votar porque creo que es la manera más civilizada, más inteligente, más constructiva de contribuir al cambio político que la casi totalidad de los venezolanos anhelamos.



Una amiga muy estimada me pregunta: ¿vas a votar el seis de diciembre? Le dije que sí, que por supuesto que sí. Y le agregué: no puedo desaprovechar ninguna oportunidad de pronunciarme a favor de Venezuela y de los venezolanos. A favor del cambio y de la esperanza. En contra de un gobierno, como el de Nicolás Maduro, que le ha hecho un daño inconmensurable a Venezuela y a los venezolanos.

Yo voy a votar el seis de diciembre contra un gobierno malo y tramposo. Voy a votar a conciencia de que todo el proceso electoral está manipulado por un gobierno malo y tramposo. Voy a votar con “un pañuelo en la nariz” como decía Rómulo Betancourt que había que ir al Congreso Gomecista en 1936. Voy a votar porque creo que es la manera más civilizada, más inteligente, más constructiva de contribuir al cambio político que la casi totalidad de los venezolanos anhelamos.

Voy a votar por una tarjeta nueva, fresca, no contaminada por la influencia nefasta del gobierno, la tarjeta de un movimiento político de reciente aparición que se llama Unión y Progreso, cuya presidenta es una dama encantadora llamada Mercedes Malavé González y cuyo secretario general es un político joven pero muy experimentado llamado Miguel Parra Giménez.

Voy a votar por ese movimiento con mucha ilusión porque se trata de un esfuerzo por promover tres cosas con las cuales estoy absolutamente comprometido: el cambio político para salir de esta nefasta experiencia que llaman el socialismo del siglo XXI, la Unión de los venezolanos que tanta falta hace para recuperar la democracia y el porvenir y el Progreso económico, social, institucional, cultural y espiritual de la gente venezolana.

No he logrado entender cómo es que teniendo la información que tenemos por todas las encuestas de opinión pública de que contamos con el 80% de los electores venezolanos que deseamos un cambio, se nos propone como ruta política un salto en el vacío, la abstención. Por supuesto, la ruta electoral, única vía inteligente y civilizada para lograr ese cambio político, supone organizar a los ciudadanos, hacer el trabajo político de transmitir un mensaje atractivo, de construir una organización eficiente desarrollar una estrategia inteligente.

Afortunadamente mi amiga terminó la conversación diciéndome: “no comparto tu opinión pero la respeto”. Yo galantemente le respondí: “Yo tampoco comparto tu opinión pero la comprendo”.

Seguiremos conversando.

Eduardo Fernández
@EFernandezVE
Twitter: @ifedecve


Leer más...

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Unas elecciones parlamentarias inútiles

                     Trino Márquez

 

En la más reciente encuesta flash realizada por Consultores 21, con una muestra telefónica de mil personas, los datos son categóricos: 78% de los electores se niega a participar en los comicios del 6 de diciembre. Los consideran inútiles. Para ese gran universo, las elecciones parlamentarias carecen de atractivo. Ocurra lo que ocurra ese día, no se modificará la actual correlación de fuerzas, ni cambiarán las políticas públicas, ni se modificará el curso de la pendiente tomada por el país durante la era Maduro, quien lo ha llevado a la ruina en la que se encuentra en la actualidad.  

El régimen asumirá el control de la Asamblea Nacional con   apenas 22% de los electores que asistirán a sufragar. Solo la quinta parte del Registro Electoral Permanente (REP). Dentro de esta minúscula fracción, el PSUV aparece como el claro ganador. 30% de quienes dicen estar seguros de ir a votar, lo harán por el oficialismo. 54% indica no saber aún o no quiso responder.  Sólo 7% se inclinó por los candidatos no oficialistas. Llamarlos de oposición resulta muy difícil. Esos candidatos no realizaron ni el menor esfuerzo por lograr condiciones para que esa cita tuviera el mínimo de transparencia y confiabilidad. No se trataba de lograr las condiciones óptimas de la Dinamarca donde transcurre la serie Borgen, transmitida por Netflix, sino simplemente mover la fecha para un momento más oportuno, como recomendaba Josep  Borrel y la Unión Europea. Esa facción –conformada por los ‘alacranes’ y los sempiternos ‘ni ni’- se alineó con las aspiraciones de Nicolás Maduro, interesado en ponerle el guante cuanto antes a la AN, con el fin de dejar sin piso político a Juan Guaidó y a la actual directiva parlamentaria; y, por añadidura, dominar todas las instancias del poder público.

         Al único que le convienen la votación del 6D es a Maduro. La patada que le dio a los emisarios de Borrel cuando vinieron a Caracas a  proponerle la presencia de la UE, si se cumplían ciertas condiciones indispensables, fue una evidencia categórica de que Maduro no veía ningún provecho en ofrecer esas garantías. Este capítulo de la historia que rodea el 6D no lo mencionan  algunos acróbatas que se dicen opositores, quienes ahora indican que la consulta popular del 12 de diciembre es una burla a los venezolanos y la abstención un suicidio en primavera. Resulta, que ellos le entregarán la AN al madurismo con una participación insignificante de los votantes, incluidos los simpatizantes del PSUV, y, por añadidura, conspiran contra la cita opositora del 12D.

Esta maniobra está revestida de cuantos lugares comunes encuentran en el diccionario de frases hechas. Insisten en que la AN es el espacio para el diálogo, la negociación y la búsqueda de acuerdos que permitan superar la crisis. Ese principio, esencial de la vida republicana, sería válido si el Ejecutivo hubiese propiciado el entendimiento con el Legislativo cuando la oposición tenía la mayoría absoluta; o si hubiese demostrado alguna voluntad de cambio. Sin embargo, lo que el gobierno ha hecho es todo lo contrario. La pandemia la ha utilizado para aumentar los mecanismos de control y represión. El ventajismo sigue siendo obsceno. El Partido Comunista se ha sentido tan maltratado y excluido por el gobierno, que organizó una manifestación de protesta frente a Venezolana de Televisión (VTV) –‘el canal de todos los venezolanos’- porque la estación  mantiene un veto sobre los candidatos a diputados del partido rojo.  Por cierto, la exclusión del PCV no ha recibido mucho apoyo ni de los alacranes, ni de los ni ni. Ambos grupos optaron por un silencio complaciente.

Para quien el panorama  luce clarísimo es para Diosdado Cabello. En días recientes señaló que la próxima AN debería aprobar una ley que permita juzgar y condenar a los diputados de la actual Asamblea. Todavía no ha conquistado ese territorio, y ya colocó la vista en los árboles donde guindará por el cuello a sus odiados adversarios. El señor Cabello prevé pasar de la metáfora a los hechos. Del mazo que exhibe en su programa en VTV, a la guillotina con la que decapitará a los actuales representantes populares, que llegaron al hemiciclo respaldados por ocho millones de votos. Toda esta vindicta la anuncian al mismo tiempo que proclaman el amor y la armonía entre los venezolanos, en las propagandas con las que inundan la radio y la televisión.

Si el PSUV acompaña la moción de Cabello, tendremos la oportunidad de ver cuán solidarios serán los nuevos diputados ‘opositores’ con los de la anterior camada, muchos de los cuales han sido perseguidos, encarcelados, lanzados al exilio o empujados a refugiarse en embajadas.

Frente a la farsa del 6D hay que insistir en convertir en un éxito la consulta popular del 12 de diciembre. Podría ser el comienzo de la recuperación sostenida de la oposición a partir de enero de 2021.

@trinomarquezc       



Leer más...

martes, 24 de noviembre de 2020

La lucha en Venezuela contra Sísifo y Tántalo


                MARTA DE LA VEGA


Estos dos personajes de la mitología griega, Sísifo y Tántalo, no eran para nada héroes ejemplares, a diferencia de Prometeo, impulsor del proceso civilizatorio y benefactor de la humanidad. Su única falta, por burlarse de la poca perspicacia de Zeus mediante un engaño, fue haber subido al monte Olimpo para recuperar un poco del fuego de los dioses que, en castigo a los hombres, Zeus les había prohibido.

Para devolvérselos, Prometeo lo robó del carro de Helios o de la forja de Hefesto, encendiendo la rama de un arbusto silvestre que arde muy lentamente, llamado cañaheja. Tal audacia le costó ser condenado a permanecer encadenado para siempre a una roca en la cordillera del Cáucaso. Un águila le comía cada día el hígado que, de noche, por ser inmortal, le volvía a crecer. Hasta que Heracles, hijo de Zeus, pasó por el lugar del cautiverio y lo liberó al disparar una flecha contra el animal. Como este acto de liberación y misericordia contribuyó a la glorificación de su hijo, Zeus no tomó más represalias contra Prometeo.

En cambio, ni Sísifo ni Tántalo, ambos castigados de manera perpetua por Zeus, fueron dignos de elogio. El segundo, rico y famoso, fue honrado con la amistad de los dioses por su elevada alcurnia y compartió su mesa en el Olimpo. Pero sabemos que la grandeza y la altura espiritual no dependen del origen de cuna.

Ladrón, mentiroso e intrigante, llevó al colmo su vanidad e insolencia al invitarlos a un banquete para retar la omnisciencia de los dioses. Les sirvió de manjar a su propio hijo, sacrificado, descuartizado y cocido en un caldero. Al advertir de inmediato la atrocidad, no tocaron la horrible comida, echaron las partes del muchacho a una olla sagrada que, al cocinarlo, lo restituyó a la vida, aún con más belleza. Y recuperó su alma, que Hermes fue a buscar al Hades. 

El desalmado Tántalo fue condenado eternamente a sufrir de sed y hambre en el lugar más profundo del infierno, reservado a los peores malvados. Había cometido los tres más grandes pecados de la religión griega, siguiendo la Wikipedia: ofender a un huésped, hacer daño a un niño y desafiar a los dioses.

Por eso, se le representa en un lago con el agua a las rodillas y árboles con ramas repletas de deliciosos frutos. Al querer beber, o comer de ellos, se retiran de su alcance las aguas y los árboles por vientos tempestuosos. Además, una roca pende sobre su cabeza, siempre oscilante, con la amenaza de aplastarlo.

Sísifo, cuyo castigo consistía en empujar hasta la cima de una montaña una piedra que, al llegar al tope, volvía a rodar hacia abajo, para, de modo incesante, tener que comenzar de nuevo la tarea de impulsar su ascenso, fue condenado por mentiroso, por su ligereza con los dioses y porque, avaro y codicioso, atacaba y asesinaba a los viajeros para robarles e incrementar su gran fortuna. Fundador y rey de Éfira (la antigua Corinto), desde Homero tuvo fama de ser el más astuto de los hombres. Lucrecio, en el siglo I a.C. interpretó esta leyenda como una alegoría del poder político, como un esfuerzo que resulta vacío cuando se mueve únicamente por el poder mismo. Albert Camus hizo célebre el mito para simbolizar el absurdo trágico de la existencia humana. 

Ni siquiera llegar a lo más alto de la montaña justifica, en este esclavo del esfuerzo inútil, el poder que pretende ganar, aunque crea alcanzar la plenitud que perpetuamente se le derrumba.

Como todo mito, su significado tiene varios sentidos. Es polisémico. Como toda obra de arte, su expresión es siempre múltiple. Es una “obra abierta”, de acuerdo con Umberto Eco. Cada vez su interpretación se transforma según el contexto histórico, el espacio social al que se refiere o en el que tiene lugar su irrupción o su evocación. Como símbolo, constituye una “unidad de sentido”, que permanece viva y actual en el tiempo en el que aflore, en el que cambie su carga simbólica, polifónica, de muchas voces, a la vez una y plural.

Para quienes luchamos por rescatar la decencia, la dignidad y el valor de la vida, el respeto por los otros, principios inherentes a la democracia, Tántalo y Sísifo son dos facetas del mismo rostro de quien pretende ejercer, con sus cómplices, su dominio. Un usurpador “de cuyo nombre no quiero acordarme”, como diría Don Quijote que, en alianza con el crimen organizado transnacional y la crueldad sin límites, han destruido Venezuela.

Tenemos el deber de convertirnos en nuevos Prometeos, para robar el fuego de quienes lo acaparan sin piedad y restaurar la llama de la libertad y la justicia, condición sine qua non para que vuelva la paz a la república.

 

Marta De La Vega es Investigadora en las áreas de filosofía política, estética, historia. Profesora en UCAB y USB.


Leer más...

lunes, 23 de noviembre de 2020

 Consulta Popular

             Luis Ugalde sj


24 de noviembre de 2020


Me preguntan si voy a participar en la Consulta Popular constitucional (art.70) organizada por nuestra oposición democrática del 7 al 12 de diciembre, inmediatamente después de la farsa electoral del 6D montada por la dictadura. Hasta ahora no he querido manifestarme e incluso he evadido invitaciones a programas de radio porque consideraba que como sacerdote no debía recomendar opciones partidistas. Pero cada día que pasa veo que no es parcializarme, sino apoyar el fundamental derecho a la vida de los venezolanos gritando contra el crimen institucionalizado que está matando al país.

Dramática necesidad de cambio. Raro es el venezolano que no esté sufriendo esta pobreza generalizada y que no sienta el cambio como una necesidad vital para recuperar la esperanza. Cambio de esta destrucción nacional. Solo una pequeña cúpula de lo que queda del chavismo degradado en madurismo está empeñada en perpetuarse con represión dictatorial y propaganda de éxitos imaginarios. Destaca el desprecio total a lo que sensatamente dicen y aconsejan las universidades, academias e iglesias y a lo que sufren trabajadores, familias, empresarios, jóvenes, presos políticos, exiliados, desempleados y los que sobreviven con las escuálidas cajas CLAP.

Pasan los meses y avanza la pobreza, se deterioran los servicios públicos vitales, se expande el hambre, se envilecen los pocos bolívares que quedan, mueren las instituciones, mientras la dictadura se va apoderando de todo, y se va endeudando por completo. Destrozada la industria petrolera y sus derivados -fuente casi exclusiva de divisas- todo aumento en bolívares se hace con “dinero inorgánico”, combustible para el fuego de la inflación. Es el círculo infernal del empobrecimiento del país, sin trabajo, sin producción, sin alimentos y sin ética para eliminar el “matraqueo” y el abuso. Todo el sector público, incluidos los generales, están sometidos a salarios de hambre. No hay gasolina para transportar alimentos, ni comida en los cuarteles, ni ingresos para cientos de miles de educadores en pobreza. Necesitamos un cambio urgente y paso a la transición democrática.

La burla de las parlamentarias precocidas

Pues bien, la dictadura está haciendo todo lo contario de lo que necesitamos y se atrinchera para resistir, reprimir y anular el poder ciudadano. Eliminó la Constitución, eliminó la elección presidencial legítima, inventó una Asamblea Nacional Constituyente, no para hacer una nueva Constitución sino para someter la que tenemos y anular cuando les convenga todo poder constituido y toda acción y decisión de la Asamblea Nacional legítima. El Poder Judicial, arrodillado ante el Ejecutivo, elimina toda decisión de la AN. Esta prolífica creatividad dictatorial recientemente ha inventado una ley constitucional “antibloqueo”, también supraconstitucional para deshacer y hacer lo que quiera la dictadura arbitrariamente sin información ni autorización, a escondidas del “pueblo soberano”.

La votación del 6D tiene como objetivo eliminar el último reducto de poder legítimo, hacer desaparecer al molesto Guaidó, mundialmente reconocido como Presidente encargado “mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente" (art. 233).

El régimen ha organizado el 6D para reforzar ese cuadro y cerrarlo contra todo cambio democrático. En su locura hasta puede querer dar pasos funestos para inventar el “estado comunal", también anticonstitucional. La dictadura está haciendo todo lo posible para obligar con amenazas a votar el 6D. Con lo cual el hambre y la miseria serán mayores en Navidad y el 2021 no será “año nuevo vida nueva”.

Consulta y mandato ciudadano

Nuestra consulta no es para averiguar el ya conocido rechazo al régimen. Es para que el mundo y nosotros mismos nos escuchemos en un sí rotundo y unitario al cambio.

Estas son las preguntas:

1) ¿Exige usted el cese de la usurpación de la Presidencia de parte de Nicolás Maduro y convoca la realización de elecciones presidenciales y parlamentarias libres, justas y verificables?

2) ¿Rechaza usted el evento del 6 de diciembre organizado por el régimen de Nicolás Maduro y solicita a la comunidad internacional su desconocimiento?

3) ¿Ordena usted adelantar las gestiones necesarias ante la comunidad internacional para activar la cooperación, acompañamiento y asistencia que permitan rescatar nuestra democracia, atender la crisis humanitaria y proteger al pueblo de los crímenes de lesa humanidad?

Sin duda mi respuesta es sí, sí y sí. Cerca de 20 millones (dentro y fuera del país) darían la misma respuesta si hubiera libertad. Pero la dictadura hará lo posible para impedirla con control comunicacional, desinformación y amenazas con perder bolsa, trabajo y carnet de la patria. No seamos ingenuos discutiendo como si estuviéramos en democracia libre. Los partidos están perseguidos con muchos dirigentes en el exilio, en la cárcel o escondidos de la persecución; y la sociedad civil está agobiada y dispersa. Pero aun así vale la pena organizarse y responder dentro y fuera del país y que decenas de ciudades en el mundo sientan vibrar a los venezolanos por su libertad y democracia. Un buen porcentaje de ese inmenso pueblo doliente logrará vencer los obstáculos y responder a la consulta con un rotundo SÍ.

Por eso es un triunfo lograr la suficiente información, unidad y organización para responder a la Consulta y decir al mundo y a nosotros mismos lo que significa la farsa del 6D. Ya la Unión Europea, el Grupo de Lima y el Gobierno saliente y entrante de EE.UU. se han manifestado frente a la farsa. Ahora los venezolanos unidos tenemos que decir que la esperanza de Venezuela está en elecciones libres y en la inevitable negociación-transición para que renazca la vida con reconstrucción productiva y democracia reconciliada abierta a todos


Leer más...