miércoles, 23 de julio de 2014


UNT acusa a Maduro de violar la ley con Fondo Chino

ELVIA GÓMEZ |  EL UNIVERSAL
miércoles 23 de julio de 2014  
La dirección nacional de Un Nuevo Tiempo (UNT) rechazó que el Gobierno de Nicolás Maduro "continúe con esa política de hipotecar el futuro de Venezuela a través de una operación tan oscura y desconocida por los poderes públicos, contraria al interés nacional" y que significa que "diariamente saldrán rumbo a China 524 mil barriles de petróleo sin que a nuestro país entre nada".
Ratificó, además, que "el Gobierno hace que el pueblo pague el robo, el despilfarro, la corrupción y mal manejo de finanzas públicas" con su política que alimenta la inflación.
El diputado Omar Barboza, en rueda de prensa acompañado por Liliana Hernández y el diputado Elías Matta, explicó que, a diferencia de lo que la mayoría cree, el incremento de 4 mil millones de dólares del Fondo Chino no son un financiamiento sino venta de petróleo a futuro, lo que contraviene la Constitución.
"El Fondo Chino es inconstitucional e ilegal. Es contrario al interés nacional, es una hipoteca adicional al futuro de todos los venezolanos". Precisó que esa negociación viola los artículos 314 y 77 de la Constitución, así como el artículo 93 de la Ley Orgánica de Administración Financiera del Sector Público. Barboza citó palabras de Maduro dichas el lunes, en las que el mandatario admitió que viola la ley cuando menciona que se trata de comprometer la producción petrolera nacional, coartando -recalcó Barboza- el derecho de los venezolanos a que sus bienes sean vendidos al mejor postor y comprar con ese dinero lo que quieran, con el agravante de que 40% del dinero que China enviará al Gobierno ya está comprometido con la adquisición de bienes y servicios fabricados por en ese país o por sus nacionales, como viviendas llave en mano, autobuses o carros. Barboza dijo que la negociación que Maduro vende como un éxito, en verdad es "como si hubiéramos regresado al cambio de espejitos por pepitas de oro" en la época de la conquista y que en la práctica se trata de cambiar "un imperio por otro: cambian el águila por el dragón", ironizó el diputado a la Asamblea Nacional.
"No se sabe quién le pone el precio a los bienes chinos, cuál es el cónclave secreto. Esto no resuelve ninguno de los problemas de los venezolanos, es una hipoteca adicional que tendrán que pagar las futuras generaciones", denunció.
Sobre el aumento de la inflación, recordó que según cifras oficiales del BCV, entre junio de 2013 y 2014 el financiamiento ilegal del BCV al déficit de Pdvsa aumentó 164%. "Ademas de violar el artículo 320 de la Constitución significa imprimir billetes que cada día valen menos". Dejó claro el portavoz de UNT que no critican la actuación del gobierno de China que sí se ocupa de sus intereses, a diferencia de Maduro con los de los venezolanos.

Con mano de obra china

También Simón Calzadilla, secretario general del Movimiento Progresista, aliado de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), criticó que las negociaciones con China refuerzan la dependencia del petróleo y van a contravía de la diversificación productiva. Citó como ejemplo el proyecto de construcción del ferrocarril "llave en mano" que no implica transferencia de tecnología a Venezuela.
Denunció que "más de 15 mil chinos están sustituyendo a los trabajadores obreros venezolanos en la construcción de edificios para la misión vivienda en Fuerte Tiuna y otras obras civiles que "con petróleo venezolano estamos fortaleciendo el empleo chino capitalista en detrimento del empleo venezolano (... ) desde el MPV no nos explicamos cómo es que un gobierno prefiere beneficiar a los obreros de otro país y no a los de su propia nación", citó un boletín de prensa.
Por su parte, el diputado a la Asamblea Nacional, Eduardo Gómez Sigala (Lara), coincidió en que los 38 acuerdos suscritos por Nicolás Maduro con China significan hipotecar el futuro de los venezolanos.
"Ninguno de estos factores atenuará los graves problemas que hoy padece el ciudadano como el desabastecimiento, la inflación, la falta de producción nacional; ni la corrupción que cuando se produce en las filas oficialistas la justicia no actúa y garantiza su impunidad, así como también sucede con los corruptos y terminan perdonados", citó un boletín. 

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¿QUÉ PASA EN LA BANCA?
MIGUEL ÁNGEL SANTOS  
EL UNIVERSAL
En un país anestesiado por el escándalo diario, los pequeños cambios suelen pasar desapercibidos. Es decir, en un lugar en donde en la última semana al Presidente de China se le ha puesto la banda presidencial, donde se desalojó la Torre de David, donde cada fin de semana mueren más de 300 personas, ¿qué sentido tiene hablar de la banca? Es curioso, porque la banca viene a ser una cosa así como el departamento de sistemas de las empresas: Uno sólo llega a oír de ellos cuando ocurre una catástrofe. Como nos dijo un banquero en una de esas reuniones de consulta que hicimos durante la campaña presidencial 2012: "Hay que tener cuidado con la banca, porque es una industria que puede aguantar casi cualquier cosa que se haga gradualmente, pero casi ninguna que se haga de repente". 
Estos últimos meses el gobierno ha buscado formas de hacer que la vulgar impresión de dinero para pagar gastos tenga consecuencias inflacionarias menos graves. Así, por ejemplo, la cantidad de monedas y billetes en los últimos doce meses ha crecido 109%, pero la liquidez monetaria (que además de monedas y billetes en poder del público incluye depósitos bancarios) ha crecido "sólo" 73%. Eso quiere decir que algo ha venido haciendo el gobierno para contener la liquidez, dado que son incapaces de dejar de imprimir dinero. 
Ahora bien, cada vez que se imprime dinero para pagar gastos, el receptor suele depositarlos en un banco. El banco, cada vez que recibe un depósito, debe enviar una fracción al Banco Central (el encaje legal) y la diferencia la presta, para obtener así los intereses que ayudarán a pagar a los depositantes y sus gastos operativos. Es así como un bolívar impreso se traduce en varios bolívares en depósitos. Esa razón, bolívares en depósitos y en la calle a monedas y billetes impresos, ha caído en un año de 3,27 a 2,84. No se deje engañar por el hecho de que los bancos pagan a sus ahorristas unos intereses ínfimos, muy por debajo de la inflación. Después de todo, también la tasa a la que los bancos prestan suele estar muy por debajo de la inflación. Los bancos hacen dinero con la diferencia entre ambas tasas, aunque ambas sean negativas en términos reales. 
Los últimos años han sido un paraíso para la banca. Después de todo, no tienen demanda de crédito y suelen invertir en papeles del Estado y en préstamos de tarjetas de crédito, los de mayor tasa de interés. Para los primeros la actividad de análisis de crédito, uno de los fuertes de la estructura de gastos de la banca, es inexistente. No se hace análisis de crédito cuando se le presta al gobierno. Por esa razón también, durante la campaña electoral de 2012, uno de los banqueros consultados nos comentó: "Ahora sí es verdad que estamos haciendo una bola de plata con un mínimo de trabajo". 
Durante estos últimos meses algo raro ha venido pasando. El aumento del encaje legal (el porcentaje de cada bolívar depositado que debe ser enviado al Banco Central) en marzo a 21,5% pasó desapercibido. Gracias a ese aumento y a otras medidas menores, las reservas de los bancos en el Banco Central han promediado 27,2% en 2014, en contraste con 24,1% en 2013 (incluyendo las reservas mínimas legales y las excedentarias). Esa medida debe haber presionado significativamente los balances de los bancos. Pues bien, esa presión empezó a manifestarse en la tasa interbancaria, que ha venido saltando desde un promedio de 3% mensual en 2013, a 7%, 8%, 17% y 20% en los últimos cuatro meses. Esa es la tasa a la que los bancos se prestan entre sí, en esencia para cumplir con sus requerimientos de reservas. Esa aceleración muestra sin duda un deterioro en las condiciones de operación de los bancos que vale la pena monitorear en los próximos meses y merece mucha más atención de la que ha recibido. 
El país cuenta con un gobierno insaciable -desde todo punto de vista- que vive persiguiendo a los que aún tienen algo de dinero, para expropiarlos, expoliarlos y debilitarlos, hasta tenerlos de rodillas o quebrados. Unos años después vuelve a buscarlos para preguntarles cómo hacer para empezar de nuevo, y así sucesivamente. En ese país, la banca, uno de los grandes beneficiados por la carambola de la política oficialista, se convierte de repente en un sector atractivo y, por ende, vulnerable. Es una industria de cuidado; ya el gobierno trató una vez de montar su propio sector bancario revolucionario y engendraron una minicrisis bancaria cuya única consecuencia ha sido una legión de nuevos ricos prófugos (y en algunos casos reencauchados). También se conocen ya los efectos devastadores desde el punto de vista social y sobre todo político que podría tener una crisis bancaria como la que propició la incompetencia administrativa del gobierno de Rafael Caldera. Ese, no el indulto, fue el verdadero trampolín de Hugo Chávez. Aún así, la voracidad y la desesperación también se aproximan en su clímax.


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CÓMO RECOMPONER LA MUD

Christian Burgazzi

Para entender la situación de la MUD hay que comenzar por recordar su origen: la MUD nació como un acuerdo entre múltiples partidos políticos de diversas tendencias, con el fin común  para enfrentar al régimen en procesos electorales, por lo tanto su estructura organizativa responde a su estrategia, es decir la dirección de la MUD es un Comando de Campañas Electorales, con un equipo coordinador, NO una Dirección Política común de todos los partidos presentes en la MUD; de hecho cada partido mantiene su propia dirección política y define su estrategia, lo cual es totalmente legítimo.
Lo que se ha visto en los meses recientes es la acción política de algunos partidos, que, en tiempos no electorales decidieron impulsar su estrategia propia contra el régimen, que se diferenció de la estrategia de otros partidos de la MUD, y que no fue propuesta en su seno probablemente por no ser un asunto electoral.
Sin embargo, la expectativa del electorado de la MUDes que ésta se conduzca como un partido político, con una estrategia unitaria más allá de las elecciones. Y hay razones obvias para ello: la espantosa crisis nacional y el poder autoritario del régimen exige una estrategia común para enfrentarlo aún sin elecciones a la vista y una fuerza enorme para derrotarlo, que ninguno de los partidos opositores tiene por sí sólo. Las confrontaciones entre diversos partidos de la MUD y los reclamos de sus electores se agudizaron con el estallido de la protesta social en Febrero pasado, generada por el Movimiento Estudiantil, que luego los partidos opositores acompañaron, unos más que otros.
Algunos enfrentamientos entre líderes y partidarios de diversos partidos de la MUD llegaron a extremos que parecían poder minar el futuro de la misma; estrategia claramente impulsada también desde el régimen.
Sin embargo, hay indicios recientes que la unidad puede recomponerse y fortalecerse.
¿Cómo lograrlo?
En primer lugar la MUD requiere acordar una estrategia política común, más allá de lo electoral.
Una Estrategia se define con varios elementos, en este orden:
  • Una Visión a largo plazo de lo que se quiere alcanzar (lo cual va más allá del cambio del régimen)
  • Análisis de los Escenarios posibles y probables, de sus Oportunidades y Amenazas
  • Análisis de las Fuerzas y Debilidades propias
  • Objetivos estratégicos para el logro de la visión, alineados entre sí, con sus respectivos Tiempos, Planes de Acción y Responsables de conducirlos.
Una vez definida la estrategia política común, que seguramente contendrá de forma coherente lo mejor de las diferentes posiciones políticas actuales, la MUD debe alinear su Estructura Organizativa a esa estrategia.
Es muy probable que para lograr los objetivos estratégicos comunes que se establezcan, los partidos de la MUD requieran conformar una Dirección Política Unitaria, por encima de sus propias Direcciones políticas, hasta alcanzar su propósito esencial, su razón de ser.
Este es un tema muy álgido para los partidos políticos; no es sencillo pedirle a los partidos que se “desfiguren”, pero la realidad nacional parece estar cada vez más llevándolos hacia la necesidad de construir a partir de la MUD, una alianza de mayor alcance del que hasta hoy han tenido.
Esto no significa convertir a la MUD en un nuevo partido, producto de la fusión de todos sus componentes, por el contrario, supone mantener las diferencias que enriquecen la acción política democrática, con una dirección común para fortalecer a la unidad y a los partidos, ante una crisis nacional que así lo demanda.
Tampoco significa incorporar una mayor cantidad de actores, a la imagen de la antigua Coordinadora Democrática, en la que los partidos figuraban con un peso menor entre muchos; esa dispersión y la falta de conducción política fue parte importante de su fracaso.
Al revés, se trata de consolidar una Dirección Política Central elegida entre los partidos, que por definición debe ser pequeña para ser efectiva, lo cual no es excluyente si se establecen normas democráticas para su conformación y funcionamiento.
La MUD ha enfrentado con éxito los retos que se ha planteado, los cuales hasta hace poco fueron electorales. Gracias a la MUD más de la mitad del país ahora acompaña la alternativa democrática, cuando pocos confiaban en ello.
Para culminar su faena con su triunfo mayor, los partidos democráticos deben adaptarse a los nuevos retos, redefinir y fortalecer la unidad, adaptando su estrategia y estructura organizativa para recuperar la esperanza y confianza de todos los venezolanos en la posibilidad de reconstruir un mejor país, más allá de la derrota del régimen.


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Maduro en su laberinto



             JOSE GUERRA

Después de anunciar con grandilocuencia que vendría un estremezón en el gobierno y nuevas medidas económicas, la alocución del presidente Maduro dejó más dudas que certezas. Tras un largo y tedioso programa radial, que duró más de tres horas, no hubo anuncios importantes sino el anuncio que vendrían nuevos anuncios en las próximas semanas. La repetición del verbo anunciar no es casual. Ello expresa la situación del gobierno madurista.
La pregunta que salta es por qué razón el gobierno está tan dubitativo, dando vueltas alrededor de un conjunto de acciones de política económica que parecen obvias y que tienen y deben ser adoptadas, mientras más temprano mejor. La respuesta reside en el hecho de que el gobierno presidido por Maduro es débil y él mismo no está convencido de que debe aplicar medidas urgentes antes que la situación se siga agravando. Es tal la debilidad del gobierno que un día antes de la alocución de Maduro, Aristóbulo Istúriz declaró que el control de cambio era una medida política y que si se levantaba el control de cambio, tumbaban al gobierno. A Istúriz jamás se le hubiese ocurrido decir tal cosa en el preludio de un anuncio de Hugo Chávez. Y lo hizo justamente por la situación en que se encuentra Maduro.
Algo similar sucede con Rafael Ramírez. Ha venido anunciando reiteradamente la instrumentación de políticas de ajuste económico que finalmente no se materializan debido a las resistencias internas que el ala más retrógrada del PSUV ha venido haciendo al simple enunciado de unificar los tipos de cambio, aumentar el precio de la gasolina y poner cierto orden en el manejo de las finanzas públicas. La falta de decisiones por parte de un gobierno debilitado y sin un presidente que ejerza un liderazgo real, no es opción, porque ninguna crisis se resuelve por generación espontánea, dejando correr el tiempo, sino con políticas coherentes, bien estructuradas y con un cuerpo de políticos y técnicos que le explique al país con claridad el alcance de tales políticas.
La búsqueda de financiamiento externo es una opción pero por sí mismo ello es insuficiente para lidiar con la magnitud de la crisis. Para cualquier menú de políticas hace falta financiamiento externo por cuanto con el actual nivel de reservas internacionales difícilmente se puede estabilizar el valor del bolívar. El nudo del asunto es que los chinos no están prestando dinero en efectivo sino que sus desembolsos están atados a proyectos para producir materias primas que vayan a alimentar su crecimiento industrial. La caída de las reservas internacionales en las últimas semanas ha sido dramática como se evidencia en el gráfico adjunto, lal cual se ha agravado con la declinación de los precios del petróleo.
Quienes pueden proporcionar los aproximadamente US$ 15.000 millones que requiere la economía venezolana de forma inmediatapara darle viabilidad a cualquier plan, es el mercado mundial y el Fondo Monetario Internacional. Para obtener ese monto tendrá el gobierno que pasar por el rubicón que implica ejecutar medidas que aunque ayuden a solventar la situación tendrán un enorme costo político. No hay como salir del atolladero en que se encuentra la economía sin que medie una devaluación significativa del bolívar.
La reforma fiscal no es solución en virtud de que la capacidad recaudadora de la economía está debilitada por la inflación y por el menor nivel de actividad económica. Una brecha fiscal del orden del 15,0% en las cuentas del sector público no se cierra con un impuesto especial a la banca o con la aplicación del impuesto a los débitos bancarios.
Por tanto, si Maduro sigue esperando y vacilando, claramente la situación se va a deteriorar todavía más, la economía seguirá cayendo y la escasez persistirá. Si aplica el paquete de Ramírez, la devaluación corregiráparcialmente el déficit fiscal generandotransitoriamente una elevación importante de los precios. En el fondo de todo esto lo que hay es un modelo económico fracasado que ni siquiera a US$ 100 por barril de petróleo le permite sobrevivir.

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martes, 22 de julio de 2014


¿POR QUIEN DOBLAN?


    Teodoro Petkoff

Tal Cual
Tratando de maquillar lo ocurrido, Elías Jaua soltó una frase que no pasa de ser una maroma, un melancólico consuelo: "Este no es un problema cuantitativo sino cualitativo".
O sea, los votantes en las elecciones primarias del PSUV fueron poquitos, admite el canciller, pero puros, patria o muerte con el legado del comandante. Sin embargo, es de suponer que los dirigentes de ese partido sí examinarán descarnadamente lo ocurrido. Es lo menos que pueden hacer, ante los cataclísmicos resultados de las primarias. Jactándose de poseer siete millones y pico de inscritos, los que votaron son un ínfimo porcentaje de esa cifra.
Es una bofetada brutal. Esta posee un inocultable sentido político. El malestar ciudadano que recorre al país también afecta al partido chavista. No se puede tener la inflación más alta del mundo, no se puede padecer el semicolapso del aparato productivo, sin que eso no se refleje en la opinión pública, la cual incluye a la gente que porta carnet del PSUV. La gente está brava y los del PSUV también. Porque ocurre que para millones de venezolanos, la crisis tiene responsables y esos responsables están en el gobierno.
En efecto, aunque los misterios de la relación bolívar/dólar no son de dominio general, la gente intuye que algo no anda bien en un país que tiene tres tasas de cambio distintas y también intuye, por experiencia propia, que cada vez que se habla de "unificación cambiaria" lo que viene es un trancazo devaluacionista que empujará aún más hacia arriba los precios de todo cuanto se consume, importado o no; en otras palabras, que a la inflación ­palabra que ya nos es familiar­ el gobierno le va a pisar la chancleta; así mismo, cuando oye, nuestro venezolano del común, que el PIB literalmente no crece, sabe que eso le augura pérdida del empleo, sin hablar de lo que significa el concepto para los propios empresarios; del mismo modo, aunque no viaje nunca en avión, comprende Juan Bimba que algo tiene que estar andando muy mal si las líneas aéreas reducen sus vuelos o sencillamente están haciendo maletas para dejar el país; además, el humilde ciudadano no tiene que ser Keynes para entender que el país está en bancarrota porque cada vez que va a comprar no hay lo que quiere o necesita y tiene que hacer una ronda de mercado en mercado o de bodega en bodega para ver qué se consigue; en fin, al cabo de un tiempo sufriendo estos contratiempos, el venezolano promedio a quien tienen inscrito en el PSUV ya no tiene dudas de que la culpa de lo que le acontece la tienen los "camaradas" que cortan el bacalao en el partido. Si al principio no le importaba, después de experimentar en carne propia "el gobierno de la eficiencia socialista", cambia la perspectiva con que mira a sus dirigentes. Ahora piensa que no parecen saber mucho de lo que tienen entre manos.

En fin, lo de las elecciones primarias del PSUV debería llevar a sus dirigentes a preguntarse por quién doblan las campanas.

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Putin sin escapatoria



             Beatriz de Majo

Hasta el presente, Estados Unidos es uno de los poquísimos países que, de manera consistente, ha utilizado las sanciones económicas como un instrumento para disuadir a otras naciones de asumir posiciones díscolas sobre la seguridad mundial y emprender acciones criminales de impacto global. No siempre lo ha conseguido, pero su tenacidad ha sido tal que hoy pueden sentirse satisfechos, por ejemplo, de haber alcanzado importantes cambios en la vida pública de Irán  a través de la presión económica al gobierno islámico de Ahmadinejad y han logrado sentar a sus nuevos líderes en una mesa de negociación a discutir los vitales asuntos  relacionados con el armamento atómico.

Algo similar está a punto de ocurrir con la Rusia de Vladimir Putin. El reciente incidente del ataque terrorista a un avión comercial malasio no abre la puerta a una nueva guerra como vaticinan algunos. Este trágico evento viene a sumarse, sin embargo, a otros del mismo tenor: la protección del régimen asesino de Bashar Al Assad en Siria y a la salvaje anexión de Crimea, hechos de sangre ambos de factura inequívoca del Kremlin ruso. El actual podría ser el detonante necesario para que la Unión Europea emprenda una acción más radical y decida, por igual, la imposición en colectivo de sanciones a un gobernante cuyo irracional expansionismo está causando severos estragos en su entorno geográfico. 

No estamos frente a un hecho fortuito en el caso de la voladura terrorista de una nave comercial con el consecuente cobro de tres centenares de vidas inocentes. No se trata de una acción casual de un puñado de forajidos  rebeldes, ni la iniciativa aislada de separatistas prorrusos. No estamos frente a un “desastre”, como lo ha calificado eufemísticamente el mandatario ruso, del cual terceros “deserían sacar provecho político”. Estamos frente a un crimen contra la humanidad que solo ha podido ser perpetrado desde tierra gracias al suministro ruso de armas aéreas de largo alcance y de sofisticada tecnología, gracias al entrenamiento de efectivos en su utilización y gracias a una estrategia militar cuidadosamente armada para causar un daño de enormes proporciones. No son solo los familiares de los asesinados en el vuelo MH17 quienes son hoy deudos en esta tragedia. Es la comunidad internacional como un todo y como tal ella va a tener que responder.

En esta ocasión una resolución adecuada y pronta de este conflicto no está en otras manos sino en las de Vladimir Putin, cuya credibilidad ha sufrido un muy severo desgaste, pero quien debe detenerse en su afán de alimentar el caos a su alrededor. Si el resto de las naciones poderosas hacen sentir su determinación a detener tal conducta criminal pudiera ser que el gobernante ruso reflexione sobre su papel global y contribuya a no tirar en el basurero de la Historia lo que aún le queda de liderazgo.   

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"EL SACUDÓN"


LUIS MANUEL ESCULPI

No pareciera una denominación muy apropiada, mucho menos inteligente, para informar de un nuevo enroque en el gabinete y mucho menos  las tan anunciadas medidas económicas. Si bien los más jóvenes no lo vivieron, poseen suficientes referencias para tener una idea de que El Caracazo, aquella inmensa protesta del año 89 por la aplicación de un paquete de medidas, también fue llamado así.
Aún sin la presencia de Giordani para la toma de decisiones económicas, lo cierto es que las divergencias en torno a las acciones a tomar y la realización del Congreso del PSUV a finales de mes, fueron entre otras razones para posponer nuevamente los anuncios. Hay quienes en el gobierno son partidarios de su aplicación a través de la “política del goteo”, como de hecho lo han venido haciendo y quienes se pronuncian abiertamente por hacerlo en paquete.
A pesar de haber aceptado la “asesoría técnica” del Fondo Monetario y del BID intentan guardar las apariencias y no tienen acuerdo en las providencias compensatorias a adoptar frente al duro golpe que significará las decisiones que ya consideran inevitables. Un nuevo aumento del salario mínimo les parece insuficiente y les preocupa sus consecuencias, porque se solaparían los “sueldos intermedios” y aumentaría también el pago de las pensiones.
Hay temas que les resultan verdaderamente candentes, frente a los cuales abrigan muchas aprehensiones y temores, uno es el aumento de la gasolina, donde se debaten entre aplicarlo de una vez o posponerlo para el próximo año. Lo cierto es que a la inflación y la escasez que ya sufrimos habrá que añadir la que traerá la denominada unificación y la desaparición del dólar de 6,3 para la adquisición de alimentos y medicinas. El panorama para este segundo semestre no luce nada halagador.
Hasta ahora el anunciado Sacudón ha resultado apenas un soplido, cadenas repetitivas y sin sentido, muy por debajo de las expectativas que han pretendido generar, no hay el menor indicio de cambios sustanciales en el gabinete y mientras tanto las condiciones de vida de la mayoría se siguen deteriorando día a día.
El verdadero Sacudón fue el que le propinaron las bases del PSUV a su dirección, al no concurrir a las elecciones el pasado domingo, fue esa una manera de expresar su malestar y descontento ante la grave situación que confrontan al igual que el resto de los venezolanos. Más allá de la exageración de la supuesta cifra de inscritos en ese partido, lo que destaco fue la alta abstención, hasta el punto que Diosdado, como vocero oficial, no se atrevió a dar un porcentaje de participación arguyendo “que era muy difícil, porque cada elector tenía más de un voto”, olvidando que en el proceso utilizaron las captahuellas, alardeando luego que ellos no quemaban los cuadernos electorales; como se sabe con ambos instrumentos se puede determinar tanto el número de votantes como el porcentaje de abstención. En círculos del PSUV se comenta que la participación en el Área Metropolitana estuvo alrededor del 8% y, entre esa cifra y el 14% a nivel del país. Sin lugar a dudas la crisis nacional tiene importantes repercusiones en el seno del oficialismo cuya evolución siempre habrá que tomar muy en cuenta.

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