domingo, 20 de mayo de 2012


Mesa de la Unidad Democrática: PDVSA ha convertido a la Faja del Orinoco en verdadero pandemónium ecológico


El ex ministro del Ambiente y actual coordinador de la Comisión de Ambiente de la Mesa de la Unidad Democrática, Arnoldo Gabaldón dijo que a consecuencia de las tecnologías que son empleadas en la Faja Petrolífera del Orinoco, donde se ignora por completo las características del entorno socioambiental y fisiconatural, y por la propia naturaleza de las operaciones que deben realizarse para la explotación de petróleo pesado en una superficie tan extensa, se está generando en la actualidad, una amplia gama de fuertes impactos ambientales.
Para el primer Ministro del Ambiente que tuvo Venezuela, los problemas se derivan desde el deterioro de la principal industria del país. “Como resultado del desmantelamiento institucional de la función ambiental de PDVSA, la Faja Petrolífera del Orinoco se está convirtiendo en un verdadero pandemónium ecológico. Entre los impactos ambientales cabe mencionar: la contaminación de grandes volúmenes de agua que hay que utilizar para poder extraer los hidrocarburos de baja viscosidad; la producción, a partir del año 2016, de enormes cantidades de residuos sólidos compuestos por coque y minerales como azufre que se acumulan rápidamente en la superficie de los terrenos, por lo que deben ser dispuestos o utilizados apropiadamente y, por si fuera poco, generarán varios mejoradores de hidrocarburos”, señaló Gabaldón.
El integrante de la Unidad informó que en la actualidad, sólo los mejoradores que apoyan la producción de los bloques de Petromiranda y Petroindependencia producen en conjunto unas 3.000 ton/día de azufre y 16.000 ton/día de coque y, sin embargo, PDVSA no tiene aún una propuesta formal para el manejo de estos subproductos del procesamiento de hidrocarburos pesados y extrapesados.
“A estos impactos se suma la emisión a la atmósfera de gases contaminantes; la perturbación del paisaje en amplias superficies de los llanos orientales, con movimientos de tierra y destrucción de la vegetación de morichales, para perforar pozos, construir tuberías, carreteras de acceso y erigir diversas instalaciones industriales. Además, deben considerarse los efectos negativos sobre la cotidianidad de los pueblos cercanos a los nuevos desarrollos petroleros, causados por el tráfico de cargas pesadas, el agravamiento de la crisis de servicios públicos dado el incremento poblacional y de fuerza laboral, amén de las potenciales consecuencias por incremento del costo de la vida asociado a los supuestos polos de desarrollo”, subrayó.
Sobre esto, el ex ministro Gabaldón, denunció que las comunidades de la faja del Orinoco debieron ser oportunamente informadas del proyecto, lo cual hasta la fecha, no ha ocurrido. “Estas poblaciones estarán sometidas a impactos directos como la luz, el ruido y las emisiones, sobre las cuales ni PDVSA ni el Ministerio del Ambiente tienen respuesta aún”, dijo.
“Esta multiplicidad de intervenciones se está llevando a cabo sin que exista un plan maestro ambiental, ni una propuesta integral de ordenación territorial que armonice sustentablemente las actividades petroleras y el uso agrícola tradicional, en la Faja Petrolífera del Orinoco”, enfatizó.
El ex ministro concluyó asegurando que la Mesa de la Unidad Democrática está consciente de que Venezuela continuará siendo, durante las próximas décadas, un país en el que las actividades petroleras seguirán teniendo un peso preponderante, pero garantizó que con el apoyo de la plataforma ambiental, ecológica y responsable de Henrique Capriles Radonski, incluida en los Lineamientos Programáticos de la Unidad Democrática, el pandemónium ambiental de la Faja Petrolífera del Orinoco, sin duda alguna, se revertirá. “Tenemos las ideas, los planes, las herramientas y el personal ambiental calificado para emprender la más importante tarea ambiental que requiere el país”, finalizó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario