jueves, 5 de noviembre de 2015

6D: EL CAMBIO VA


              Emilio Nouel V.
Se palpa en la calle, adonde quiera que uno acude. Es un clamor creciente y sostenido, a veces silencioso, pero perceptible en las miradas y gestos de hartazgo, irritación y disgusto.
En el metro, el supermercado, la panadería y las oficinas públicas se siente con fuerza.
Es una suerte de tormenta tropical en ascenso diario que apunta a convertirse en huracán electoral.
Los venezolanos de toda condición y preferencia política no soportan más desidia e incapacidad gubernamentales.  Hasta los chavistas están esperando impacientes la fecha para castigar al gobierno desastroso y corrupto cabello-madurista.
Se percibe no solo en la capital, también en Yaracuy, Anzoátegui, Falcón o Barinas. La geografía nacional es un hervidero ansioso por iniciar un proceso de recuperación de la democracia y de la prosperidad material, logros históricos perdidos en los últimos años de autoritarismo populista.

Las mayorías han comprendido lo urgente y necesario que es contar con una Asamblea Nacional que ponga un contrapeso al desmadre social provocado por un gobierno calamitoso. Que se plante frente al poder para frenar la deriva destructiva a la que ha llevado al país. Que trabaje de verdad legislando sobre los graves asuntos que agobian el país.
Los ciudadanos de a pie saben y/o intuyen que la solución de los ingentes problemas que padecen, pasa, primero, por un triunfo electoral parlamentario de aquellos que se oponen al estado de cosas actual.  
Ese logro político será posible si votamos, si apartamos las propuestas aventureras, productos de la impaciencia y la irracionalidad, que no conducen a ningún lado  y contribuyen a reforzar a los que están en el poder. Si no damos crédito a fábulas de las que se hacen eco unos por ingenuos y otros por desinformados, sin mencionar los que por desesperanzados, las difunden, o los obsesionados con los obstáculos que nos ponen en el camino, estimulando la parálisis y la abstención, que es lo que desea el gobierno para perpetuarse.

Todas, todas las encuestas apuntan a una victoria de las fuerzas democráticas. La reversión de la tendencia que se afirma con los días, es casi imposible.
Este primer paso trascendental electoral será un pivote decisivo para lo que viene.  Nos colocará en una posición más ventajosa para las contiendas que habremos de librar en los próximos tiempos.

Ya se ha dicho mucho, pero debemos subrayarlo. No será fácil lo que se avecina después del 6D. Más cerebro que pasión se requerirá. Pero sobre todo, unidad, cohesión y  lealtad en un abanico de fuerzas plurales a las que las reúne una aspiración única: el restablecimiento pleno de las libertades, de la prosperidad y la paz perdidas. 

EMILIO NOUEL V.

@ENouelV

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