martes, 10 de noviembre de 2015

John Magdaleno: Gobierno necesitaría un fraude grotesco para ganar el 6D


Enrique Melendez
 
La afirmación la hizo durante su participación en el foro organizado por la fundación Espacio Abierto que dirige Luis Manuel Esculpi.
Comenzó tocando la situación del país asegurando que buena parte de la literatura politológica sugiere que existe una estrecha relación entre la eficacia gubernamental de los sistemas políticos y la legitimidad, lo que implica que una pérdida progresiva de eficacia conduce a una pérdida progresiva de legitimidad.
“Estamos a 29 días de las elecciones parlamentarias con una economía en recesión desde el año pasado; oficialmente se ha reconocido un decrecimiento de -4%. Para el FMI la cifra está -10%; para Síntesis Financiera -9%, para Econalítica -8% y paro de contar porque la mayor parte de las firmas establecen estimaciones entre -8 y -10 puntos porcentuales”.
Seguidamente, Magdaleno se refirió al hecho de que la recesión es anterior a la caída de los precios del petróleo, y que más bien esta circunstancia no hizo sino precipitar la crisis financiera del Estado, cuando el precio promedio, en lo que va de año, no llega a 47 dólares, mientras que el año pasado estaba en los 99 dólares. Esto, dijo, tiene un efecto significativo sobre la capacidad del Estado de hacer inversiones, en especial, en la campaña electoral.
Sintetizó diciendo que tenemos un clima de recesión; la caída de los precios del petróleo intensifica una crisis financiera del Estado; con un margen de maniobra mucho más limitada que en el pasado; con una crisis de escasez muy significativa, y en relación a este último punto expresó que al tener menos divisas, el gobierno asimismo se ve limitado a importar; que era la forma como el mismo había encarado la caída de la producción nacional; y lo tiende a agravar el problema del desabastecimiento.
“Hay además un problema muy serio con la inflación: este sería el tercer año consecutivo en donde la tasa de inflación de Venezuela es la más alta del mundo. De 56% en el año 2013, de 69% en el año 2014 y este año se estima entre 170 y 200 por cientos”.
Ponderó el hecho de que con esa tasa de inflación de 2013 la pobreza se elevó, al punto de que el índice Gini reconoció ese crecimiento, lo cual explica, a su modo de ver, el por qué el gobierno no publica la data de pobreza desde 2014; pero que de todas formas, tomando en cuenta la metodología con la que Gini deduce el crecimiento de la pobreza de acuerdo a la tasa de inflación, se puede hablar que dicha data se ubicó en el 2014 entre el 40 ó 45 por ciento.
Citó asimismo el estudio de la UCAB, UCV y USB en el que se reportó 48% de hogares en situación de pobreza para el 2014, es decir, 3 puntos más que los que se reportaban cuando Hugo Chávez llega al poder, y que ahora, con una inflación que ronda entre 170 y 200 por ciento, se estima que la pobreza llega entre 60 y 66 por ciento.
En estas condiciones, según Magdaleno, el gobierno claramente no está muy favorecido frente a las elecciones. “Pero es que los impactos van mucho más allá que las elecciones parlamentarias. Lo que les quiero decir es que estamos frente a una crisis de gobernabilidad seria; que puede tener mucho más impacto, que un eventual triunfo de la oposición en las parlamentarias”
En segundo lugar, el conferencista abordó el tema de lo que están diciendo las encuestas al día de hoy, y comenzó resaltando que en casi todas se registra que 9 de cada 10 entrevistados evalúa como negativa la situación del país; que ese es otro factor que tampoco contribuye a eliminar el clima negativo en contra del gobierno.
Agregó que, además, la escasez, la inseguridad y la inflación no sólo son los tres problemas más grandes del país, sino que han tenido un gran impacto en la valoración del clima de opinión y de las preferencias, especialmente, por la escasez y la inflación, y en este punto se refirió en especial al flagelo de las colas, permitiéndose una ironía, cuando recordó que una vocera gubernamental –no dijo nombres, pero se refería a Jacqueline Farías- había dicho que en las colas todo era recreación social.
“Bueno, en los estudios de opinión se registra que hay una creciente irritación con motivo de las colas; que hay una creciente irritación por el deterioro acelerado del salario real, y también las encuestas están señalando que las medidas recientes que ha tomado el gobierno, como por ejemplo el cierre de las fronteras, el estado de excepción en algunas regiones y la misma expulsión de los colombianos ostentan un rechazo que supera el 60% de la población”.
Confesó sobre este clima de opinión muy negativo que él nunca había visto algo equivalente en 17 años.
Seguidamente, Magdaleno pasó a tocar lo que llamó “el tema de las identidades políticas”, a propósito de lo cual reportó las mediciones de aprobación de la gestión de Hugo Chávez, cuyo nivel histórico más bajo fue 31%, basándose en las encuestas de Datanálisis; mientras que la aprobación de Nicolás Maduro oscila entre 20 y 23 por ciento; lo que extrapolando le dio a Magdaleno 11 puntos de diferencia entre el Maduro de hoy y el Chávez en su peor momento.
“Y eso habla –agregó- del creciente rechazo del presidente Maduro, incluyendo en las propias filas del chavismo sobre su desempeño para encarar la circunstancia que vive el país”.
Por otra parte dijo que en cuanto a la identificación con los partidos políticos, mientras en la década de 1990 de cada 10 entrevistados 6 no se identificaban con ningún partido y se declaraban independientes; que fue lo que dio lugar, según recordó Magdaleno, al fenómeno del antipartidismo, y mientras en octubre de 2012 los que se autodefinían como chavistas sumaban un 44%, a la fecha esa identificación ronda entre el 21 ó 23 por ciento, y que, por otro lado, en lo que atañe a las mediciones sobre el PSUV, mientras en el 2012 el 40% se identificaba con este partido, hoy en día ha bajado a un 20 ó 22 por ciento.
En cuanto a la brecha de intención de voto, basándose en Datanálisis, dijo que en mayo de este año era de 19% a favor de la oposición; que en junio esa brecha había subido a 23%; a lo que se le unía la circunstancia de que ese 23% de electores, al mismo tiempo, está seguro de ir a votar, y lo cual llevó a Magdaleno a considerar que ahí se observaba que ha habido un endurecimiento del voto por la oposición; llegando en este punto a mencionar a todas las firmas encuestadoras, para que se observara que era un fenómeno generalizado, incluyendo a Schemel (Hinterlaces), quien reporta una brecha de 27%.
“Así que en términos de la votación nacional, si las condiciones se mantienen inalterables de aquí a los próximos 29 días luce poco probable que la oposición no conquiste la mayoría electoral. Es decir, para decirlo en términos probables, y no determinantes, ciertamente, la oposición cuenta con la primera opción con una brecha holgada”.
Al referirse a la traducción de esos números de votos en escaños, Madgaleno, recordó que en el 2010 el chavismo fue mayoría con una sobrerrepresentación, y, en ese sentido se preguntó, si en esta oportunidad no operará el sistema electoral en su contra, es decir, si ahora la oposición es mayoría, ésta no quedará sobrerepresentada en el parlamento.
Para responder a la pregunta tocó el tema de los reportes de la situación en los estudios circuitales, y citó algunos casos emblemáticos, como el circuito 1 de Cojedes, el 2 de Barinas, el 3 de Guárico, y explicó que, en especial, citaba estos circuitos; porque era allí donde históricamente la votación del chavismo era abultada y donde las proporciones eran de 7 a 3 o de 8 a 2 en contra de la oposición.
Dijo, además que la oposición estaba ganando en el circuito 1 de Portuguesa; en el circuito 1 de Aragua; hay un empate técnico en el circuito 4 de Falcón; en casi todos los circuitos de Carabobo; en los circuitos 1 y 4 de Mérida; en algunos circuitos adicionales del Zulia.
Explicó que citaba estos casos aislados sólo para que se viera como ha cambiado el clima de opinión, y al retomar el tema de la brecha que hay en estos momentos en cuanto a la intención de voto, se remontó al año 2003, momento que esa brecha entre la oposición y el chavismo se llegó a ubicar en un 27%.
“Lo que están diciendo los estudios circuitales es que este clima de opinión y este favoritismo por la oposición, y estas tendencias electorales sí se está traduciendo en una victoria potencial de la oposición en lugares donde antes ni podía soñar ni podía imaginar que lograba hacerlo”.
Aseguró que aquí se observaba que el impacto que ha tenido la crisis económica en los estratos bajos de la población es real, y que en su opinión los estudios están sugiriendo tres cosas: la primera, el cambio significativo de las preferencias; colocando al país en un territorio de formación de nuevas identidades; la segunda, el voto castigo, y el cual, para Magdaleno, ya se generó; la tercera es que hemos llegado a un momento equivalente a los finales de la década de 1990, en cuanto a la necesidad de cambio político.
Hizo la salvedad de que aquella demanda de cambio de 1998 era de carácter sistémica, mientras que hoy en día no está planteada una coyuntura como tal, como sí un cambio en la dirección del modelo, y que estaría planteada, sobre todo, en el sector del chavismo.
En el último punto Magdaleno tocó el tema de las incertidumbres, pues admitió que no todo era color de rosas para la oposición y que el gobierno nacional estaba dipuesto a todo para retener el poder y no perderlo
“Ellos van a intentar retenerlo, y esto significa echar mano de cosas ilícitas y lícitas”, asintió Magdaleno, luego de asegurar que él nunca se había creído el cuento del fraude electrónico, ya que, a su modo de ver, siempre los resultados electorales habían coincidido con lo que señalaban los encuestas y que en esta oportunidad nos pudiéramos plantear ese escenario, es decir, que el gobierno pudiera estar evaluando una irregularidad electoral.
“Porque una brecha de 28%, para reducirla usted necesita algo grueso, grotesco. Usted necesita un gran fraude”, concluyó con esta frase este aspecto de las incertidumbres, para pasar luego al tema del posible comportamiento que tengan las fuerzas armadas, a propósito del intento del gobierno de desconocer un resultado favorable a la oposición, por ejemplo, que obtuviera unos cien diputados.
“Eso no significa que la oposición deje de tener la primera probabilidad de triunfo. Tendría que cometer la oposición un error gigantesco, como para cederle al oficialismo la oportunidad que tiene frente a sí”. Pero advirtió que esto no significaba que la crisis económica iba a desaparecer desde el propio mes de enero con medidas parlamentarias; como tampoco se podía considerar que se iniciaba el proceso de cambio político con sólo ganar el parlamento.

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