martes, 1 de noviembre de 2016

MENSAJE DE AMERICO  MARTIN: EL DIÁLOGO Y LA CALLE VAN DE LA MANO

* A la MUD y demás organizaciones políticas y civiles enfrentadas a la deplorable gestión del actual gobierno.
* A las nuevas organizaciones que se han deslindado del gobierno de Maduro o tienden a hacerlo, cuya expresión más reciente es la auspiciosa UPP89.
* A los trabajadores y empresarios que han sido colocados en el filo de la navaja por la gestión antihumana del Poder.
* A los estudiantes, mujeres, intelectuales, artistas, ciudadanos de todas las edades.
* A los empleados públicos obligados bajo amenaza de cárcel y despido a desfilar revestidos de oficialistas, a votar, a guardar silencio y a plegarse a inmorales exigencias.
* A los trabajadores de los medios, símbolo y arma de la plena democracia y de la libertad a todo riesgo.
* A los militares de alta e inferior graduación, activos o no, en posiciones de mando o fuera de ellas.
1. La insólita crisis que sepulta a Venezuela y hambrea al pueblo, paradójicamente, ha hecho posible la amplia y plural unidad nacional que puede superarla, siempre que la dirección del campo democrático combine la fortaleza con la templanza. Fortaleza para avanzar audazmente, templanza para no dejarse arrastrar por la desmesura fundamentalista que quiere todo ahora mismo, cuando carece de fuerza para lograrlo. La ira popular que con probidad responsabiliza de su agonía al gobierno del presidente Maduro alienta el mayoritario anhelo de cambio democrático que es hoy bandera de la inmensa mayoría de los venezolanos y goza de la comprensión de la comunidad hemisférica y mundial.
2. Hoy como nunca la causa del cambio democrático cuenta con un respaldo internacional sin precedentes. Una solidaridad tan impresionante impulsa la lucha democrática, pero también la condiciona. Al tiempo que comprende la justa causa de los demócratas venezolanos, les pide –desde el fondo de la historia- que dialoguen con el polo gubernamental para evitar que el cambio se despeñe en sangre y violencia. El gobierno está condenado a dejar el poder, pero no es irrelevante que eso ocurra en términos pacíficos, de modo que la decisión quede en manos del elector soberano.
3. ¿A quién favorece el diálogo? Sin duda a todos, pero en particular a quienes luchan por una República cimentada en el estado de derecho, respetuosa de todas las corrientes del pensamiento y amante de la libertad. Por eso, no tiene sentido que voces de la disidencia repugnen el diálogo.
4. Enfocado inicialmente como arma contra el RR el diálogo fue correctamente rechazado. El gobierno no desea contarse. Es minoría y lo sabe. Carece ya de banderas e ideas nuevas. No comprende que su mejor opción es someterse a la voluntad popular. Perderá pero se mantendría en el juego democrático. No obstante, su absurda pasión de perpetuidad lo lleva al desastre.
5. La MUD logró separar el RR -derecho innegociable- del diálogo, como por lo demás ha ocurrido u ocurre en varios países, y recientemente en la hermana Colombia. Se negocia y se combate hasta que se firme el acuerdo final. Lo esencial es que el gobierno es sin duda el victimario, mientras pueblo y oposición son las víctimas.
6. Como un gesto importante, el gobierno debe comenzar a reparar la institucionalidad democrática que ha vulnerado y restablecer los DDHH. Con una mediación confiable -y lo son hoy el Vaticano y otros factores- las incidencias del diálogo difícilmente podrán ser tergiversadas.
7. La clave es la agenda. Diálogo sin ella sería puro diversionismo. Lo primero es estructurarla, como en Colombia, y lo primero de lo primero es “la normalización política e institucional del país”. Difícilmente la habrá con presos, exiliados y perseguidos políticos, AN menoscabada, TSJ asaltado, poderes concentrados en el presidente.
8. No olvidemos que el RR ha sido la piedra de tranca. El gobierno, por cierto, quiso saltársela con grotescas violaciones a la Constitución. Debemos insistir, pero contemplando otras posibilidades, como la renuncia negociada o el anticipo de elecciones generales para Presidente, diputados a la AN y gobernadores. Esta salida ha sido sugerida por personalidades de la MUD y por la auspiciosa UPP89
9. Las consignas no deben presentarse como “condiciones” sino como “puntos primeros de la agenda” (que tiene el mismo efecto, sin la sensación de búsqueda de pretextos para no hacer nada) Habrá contactos previos al diálogo mismo, preferiblemente públicos, pero éste no comenzará sino cuando la agenda esté plenamente aprobada. Hablar de “condiciones” cuando el otro postula conversaciones incondicionales podría hacernos perder terreno indebidamente, donde más lo hemos ganado. Porque cualquier confrontación pide ganar la lucha misma y ganar la opinión pública internacional y nacional, que no pocas veces ha sido lo decisivo. Lo que se define como “condición” no es sino uno de los puntos primarios de la agenda, que se negocia antes de darle vía libre al diálogo mismo.
10. Esa agenda requerirá de un protagonismo muy activo de los mediadores. Encabezados por el Vaticano, trabajarán por separado con cada parte; lo harán con la paciencia del caso, a sabiendas de que si no culmina el boceto seriamente discutido, no habrá acuerdo ni diálogo.
11. Hay que confiar en los negociadores de la MUD, sin menoscabo de la obligación de presentar propuestas y críticas. Nadie es perfecto, pero nada obtenemos de la suspicacia obsesiva, sobre todo si proviene de conjeturas o especulaciones ayunas de pruebas.
12. Hay que extraer todas sus posibilidades a este importante diálogo, sin abandonar la calle, la defensa de los perseguidos, la lucha contra el hambre y la deplorable gestión económica que padecemos. Si estas luchas decaen, decae también el diálogo. Si obtienen logros, se reimpulsa.
@AmericoMartin

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