sábado, 21 de mayo de 2016

El lobby de las armas respalda la candidatura de Donald Trump

YOLANDA MONGE

EL PAÍS

Si Donald Trump pensara hoy como pensaba en el año 2000, esta podría haber sido la primera elección en la que el poderoso lobby de las armas en Estados Unidos, encabezado por la Asociación Nacional del Rifle (NRA, siglas en inglés), no hubiera dado su apoyo al presunto candidato republicano que aspira a la presidencia de Estados Unidos. Sin embargo, la NRA anunció este viernes que su candidato para la Casa Blanca es Donald Trump.
Porque Trump ya no apoya la prohibición de la venta de los rifles de asalto ni que haya que endurecer los requisitos para poder comprar un arma. Ambas ideas son anatema para el poderosísimo lobby pero están negro sobre blanco en el libro de Trump The America We Deserve (La América que merecemos). Veinte años después, el hombre que acaricia la idea -cada vez más probable- de quizá conquistar la Casa Blanca considera que en los atentados de París no hubiera habido tantos muertos si entre la gente que asistía al concierto en la sala Bataclan hubiera habido público armado.
Trump arremetió contra Hillary Clinton en su discurso ante el poderoso lobby, que desde este viernes y durante todo el fin de semana celebra su conferencia anual en Louisville (Kentucky). “La corrupta HIllary es el candidato más antiarmas y más anti Segunda Enmienda que existe”, declaró el empresario. “Les quiere quitar sus armas, recuerden lo que les digo”, prosiguió ante la audiencia. A continuación, el magnate neoyorquino dijo que la única manera de asegurar que se protegerá la famosa Segunda Enmienda es “votando a una persona que todos conocen y se llama Donald Trump”.
El candidato Trump es más que consciente de la importancia de los votos en las elecciones de noviembre de los defensores de las armas. También sabe que el enemigo a batir es Hillary Clinton, razón por la cual ayer decidió atacar a toda la marca registrada: Hillary y BIll. Trump calificó al matrimonio Clinton de “hipócritas sin alma” por tener guardaespaldas armados hasta los dientes protegiéndolos diariamente mientras piden que se regule el acceso a las armas para el común de los ciudadanos.
Cuando inició su campaña, Trump presentó un plan respecto a la Segunda Enmienda que es prácticamente una copia del libro de estilo de la NRA. El multimillonario es ahora un fanático defensor, por ejemplo, de eliminar “las zonas libres de armas” -como los campus universitarios y colegios-. Lejos queda su ideario de hace dos décadas.
“Está mucho en juego en esta elección. Si resulta que Hillary Clinton tiene la oportunidad de reemplazar al fallecido Antonin Scalia con un juez del Supremo que sea antiarmas, nosotros perderemos el derecho individual a tener un arma en nuestra casa para autodefensa… Así que los dueños de armas deben de tener claro cuál es la decisión a tomar en este ciclo electoral, y esa elección es Donald Trump”, dijo en su discurso el director ejecutivo de la NRA, Chris Cox, antes de dar paso en el escenario a Trump. Por su parte, el presidente del lobby, James W. Porter, tampoco ha cesado en advertir a sus cinco millones de miembros que si Hillary Clinton llega a la presidencia del país podría nombrar jueces para el Tribunal Supremo que “dicten una agenda radical sobre el control de armas”.
Como casi todo político que quiera tener un futuro en Estados Unidos, Clinton dice que apoya la Segunda Enmienda. Pero luego, la exsenadora cree necesario tomar medidas que vienen dictadas por el sentido común, como la prohibición de la venta de los rifles de asalto -cuyos cargadores pueden disparar muchas balas en muy poco tiempo y que son responsables de los tiroteos masivos del colegio de Sandy Hook, del cine en Aurora, o de las muertes de San Bernardino-.

Clinton apoya a la madre de Trayvon Martin

Mientras Trump cortejaba este viernes  el voto de la NRA, Clinton aparecerá mañana sábado junto a la madre de Trayvon Martin y otros padres que han perdido a sus hijos por actos violentos con armas en un mitin en Florida. Al igual que el presidente Barack Obama, la ex secretaria de Estado se ha convertido en firme defensora de aprobar la legislación necesaria para reducir las más de 33.000 muertes anuales que se producen en el país como consecuencia directa de las armas.
"Yo nunca les defraudaré", aseguró Trump a los miembros de la NRA. "Protegeré la Segunda Enmienda y protegeré nuestro país", finalizó.
Trump ha reconocido en ocasiones anteriores que tiene permiso para portar armas e incluso ha bromeado al respecto: "Menuda sorpresa se llevará quien intente atacar a Trump". Este viernes insistió en la necesidad de hacer más fácil que cualquier ciudadano que quiera ir armado pueda hacerlo. En su opinión, eso podría evitar atentados terroristas y tiroteos masivos.

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