viernes, 29 de mayo de 2020

 IRANÍES TRAYENDO CHIVO PA’ CORO

 
     EMILIO NOUEL V.

A los venezolanos, desde que se inició el milenio, todas las plagas habidas y por haber se nos vinieron encima, inmisericordes, una tras otra.
Ciertamente, ya lo conté en otra ocasión, lo que nos sucede es algo muy cercano a lo que me dijo un chofer de taxis hace unos cuantos  años, cuando aun todavía no alcanzábamos el grado de calamidad actual: “Esto del chavismo es una maldición apocalíptica, doctor”.
Cuánta razón tenía.
Y nos sonaba entonces un tanto exagerado, a pesar de que ya veíamos asomarse las evidencias incontrovertibles de que muy mal estábamos encaminados como sociedad, aunque guardábamos entonces la esperanza de que saldríamos no pasado mucho tiempo, del hoyo en que nos metió una mafia altamente tóxica que había incursionado en política para desgracia de los venezolanos.
Las últimas “plagas” son la pérdida de la TV por satélite y la grave falta de gasolina, que vienen acompañadas del covid 19.
Es más que patente que todos nuestras penurias tienen un responsable indubitable. El causante directo de que estemos penando por no tener como movilizar nuestros transportes privados y colectivos no es otro que la tiranía chavista.
La ideología demencial que los mueve condujo a un desmadre colectivista expropiador. Que no solo acabó con las empresas productivas en manos privadas, sino que también provocaron demandas en las que aquellas reclaman indemnizaciones mil millonarias en dólares. Y lo peor es que tenemos perdidos todos esos litigios. No hay argumento legítimo o válido que nos asista en las instancias jurisdiccionales. Si los venezolanos llegáramos a perder CITGO será la responsabilidad directa y exclusiva de esa locura de Hugo Chávez.
El país ha retrocedido más de un siglo. Los productores del campo no pueden sacar sus cosechas porque no tienen gasolina para sus transportes. Otros no sembraron porque no disponen de semillas ni fertilizantes. Los trabajadores no pueden trasladarse a los sitios de trabajo. No hay gas para cocinar los pocos alimentos que se alcanza comprar.
La debacle es total, insólita en un país que se encuentra sobre un enorme yacimiento petrolífero.
Lo de la gasolina es una trágica paradoja para un país como el nuestro. Las refinerías que otrora eran instalaciones modernas y admiradas están en una situación precaria  lamentable, gracias a la incompetencia y la corrupción de la mafia que está en Miraflores. Se necesita miles de millones de dólares para ponerlas a funcionar adecuadamente y satisfacer las necesidades de combustible de nuestro mercado interno.  Y el país no dispone de esos fondos. Según los entendidos, olvidémonos de ellas por un tiempo largo, no están en capacidad de cubrir la demanda interna, de allí que no nos quede otra que importar gasolina.
Le corresponderá al nuevo gobierno democrático que esperamos no esté alejado en el tiempo, también cargar por un tiempo con ese grave problema.
Hay un conocido dicho popular en Venezuela con el que se quiere significar que resulta irracional llevar una cosa a un lugar en que ella abunda mucho. Así, ello se expresa con la frase ¿Quien lleva chivo pa’ Coro?  
En estos desdichados y absurdos tiempos venezolanos, la realidad contradice el dicho de nuestra sabiduría popular. Los socios iraníes de la tiranía están trayendo “chivo pa´ Coro”.  Quién lo iba a creer.   

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