domingo, 28 de junio de 2015

FORO DEL GRUPO LA COLINA 27/6/2015 EN CAMARA DE COMERCIO DE CARACAS

Chuo Torrealba propone voluntariado ciudadano cercano al proceso de toma de decisiones

La crisis que azota al venezolano fue abordada durante el foro “Vulnerabilidad y desprotección en la vida de los venezolanos”, efectuado este sábado en la Cámara de Comercio de Caracas, con la asistencia de destacados expertos en materia de medición de indicadores sociales, situación agroalimentaria y participación ciudadana.
Se detallan, a continuación, enfoques de la situación que atraviesa la ciudadanía, abordados en la jornada.

Ineficiente intervención gubernamental ante problemas ciudadanos
El investigador está aterrado por la depauperación de la calidad de vida de los sectores humildes
El investigador Marino González está aterrado por la depauperación de la calidad de vida de los sectores humildes

El investigador y profesor de políticas públicas, Marino González, estima que el problema de vulnerabilidad de los venezolanos tiene varios frentes, ente éstos, el relativo a no tener un acceso adecuado al diagnóstico de la situación real del país, lo que no permite el diseño adecuado de intervenciones estatales para resolver los asuntos que verdaderamente perjudican a la sociedad.
Detalla también la vulnerabilidad económica y la de la poca comprensión ciudadana de lo que aqueja verdaderamente a la nación. “Venezuela es la economía de América Latina que está entrando en su segundo año de decrecimiento. Vamos a tener, según el Fondo Monetario Internacional, un decrecimiento de 7 puntos en 2015. El año pasado decrecimos 4 puntos. El FMI solo vaticina a dos economías en el mundo con perspectivas de decrecimiento económico hasta el año 2020. Una es Guinea Ecuatorial, en África, y la otra es Venezuela”, destacó.
“Cuando les preguntamos a las personas si han sido beneficiados por una misión, en los últimos cinco años, solo 10 por ciento lo ha sido en ese lapso. Solo 19% de los que reciben beneficios de una misión son pobres extremos. La otra parte está constituido por aquellos que no son pobres y aquellos que lo son, pero no extremos”, refirió González, aludiendo a una investigación conducida por académicos de la Universidad Católica Andrés Bello, la Universidad Central de Venezuela y la Universidad Simón Bolívar.
 
 En nombre de la soberanía alimentaria oficialista el pueblo padece las colasa
Escasez pica y se extiende

“Podemos hablar de soberanía, cuando tenemos una actividad agrícola eficiente, competitiva y productiva que pueda establecer excedentes y que con esos excedentes nosotros podamos financiar los productos que necesitamos para producir en el país”.
Así conceptualiza la “soberanía agroalimentaria” el ingeniero químico Rodrigo Agudo, especialista en Planificación y Gerencia, para detallar cómo la nación ha perdido terreno en la referida materia durante la administración Chávez-Maduro: “El país perdió la década de la bonanza. Por primera vez en el 2014 el Gobierno tiene que reconocer que la producción agrícola decrece. De doce productos, en nueve reconoce un decrecimiento. En solo tres destaca un crecimiento. Si nosotros comparamos la producción de 2014 con respecto a 2013, la agricultura ha caído en 13%, si la comparamos con 2010, el bajón se estima en 18 por ciento a nivel general”.
“Para 2015 estamos en las puertas de lo que podría ser el peor año agrícola del país en los últimos 70 años. La situación es nunca vista. En el ciclo más fuerte del año, que ya pasó, tuvimos un déficit de 90% las oleaginosas de ciclo corto como el girasol, un déficit de 40% en azúcar y de 15% de arroz, comparado con el año pasado. En Portuguesa se ha sembrado el 30% de lo que ha debido ser la siembra y no han llegado los agroquímicos, los fertilizantes”, alertó Agudo.
En los 15 estados agrícolas del país, indica el experto, este descenso en la producción se traduce en desempleo y escasez de alimentos. “La inflación está sobre 150%, la inexistencia de inventarios no permite reponer la oferta. Hay una deuda externa que, solo en términos de insumos alimentarios, asciende a 2 mil millones de dólares, que hay que pagarlos para que los proveedores piensen otra vez en mandar productos a Venezuela”, detalló.
Según Agudo, la escasez llegó para quedarse: “La producción bajará significativamente con respecto a 2014 y no hay posibilidad en el corto plazo de mejorarla para 2016. Los mecanismos de respuesta en el ciclo corto van a durar tres años. Los del ciclo medio, de 5 a 7 años. Los del ciclo largo, 10 años”.
 
El secretario ejecutivo de la Unidad instó a acompañar al pueblo en su lucha cotidiana
El secretario ejecutivo de la Unidad instó a acompañar al pueblo en su lucha cotidiana

De la “antipolítica” a propuesta de modelo efectivo de voluntariado ciudadano
Jesús Chúo Torrealba, secretario ejecutivo de la Unidad Democrática, también fue ponente en el foro e hizo un recorrido sobre la evolución de la participación ciudadana. Indicó que la “antipolítica”, el no creer en los partidos por errores pasados, se instauró durante los años de gobierno socialista: “16 años de la negación de los partidos”.
“En casi medio siglo de la experiencia democrática, la política se fue convirtiendo en un ámbito de especialistas en el cual, de representar al pueblo, pasaron casi que a sustituirlo. Entonces el papel del ciudadano era votar. Ese discurso desmovilizador llegó a su clímax con el chavismo. El chavismo se la pasa diciendo que ellos han empoderado y movilizado al pueblo, pero todo lo contrario, es mentira. Como en muchos otros ámbitos de la gestión social y la administración pública, el chavismo es la maximización de los errores del pasado. Ubíquese su discurso hacia el pueblo: ‘tú eres pobre, porque él te robó’”.
También destacó que las asesorías a los líderes gubernamentales frecuentemente han tenido efectos limitados, pues dependen de cuánto de acuerdo o no esté el dirigente. A su juicio, debe buscarse una postura más activa, que permita lograr incidencia en las decisiones: “¿Cómo salir de ese espacio de impotencia, de frustración? Pues se han dado un conjunto de procesos muy interesantes. Varias organizaciones son muestras de ello. Desde diversos ámbitos gremiales y de política a escala comunitaria, muchos hemos desarrollado propuestas, con fe impresionante ese tipo de espacios y ha servido para mucho”, señaló.
“Esta cuarta dimensión del esfuerzo es parte de la solución, pero no damos el ancho necesario para colaborar con la respuesta, sobretodo en la situación en la cual vivimos. Porque no transitamos en un proceso político ordinario, sino en una crisis muy profunda. Debemos construir una figura que a ellos, los chavistas, les es familiar: El voluntariado, que ellos han concebido como una cosa amorfa, desordenada, poco eficiente. Pues nosotros estamos intentando hacer un voluntariado distinto. Uno que permita funcionar como paraguas para que una gran cantidad de ciudadanos inquietos, movilizados, que no tienen el ámbito para que su voz sea escuchada, encuentren canales para que su voz sea oída y pase a ser insumo para el proceso de construcción de decisiones”, aseveró.
“Un voluntariado social, ciudadano, del venezolano de a pie, que surja por iniciativa desde el mismo corazón de la alianza opositora. ¿Cómo hacemos nosotros el nuestro?, ¿simplemente redactando un documento?, ¿ayudándonos a que los afiches sean más creativos? O entendemos que nuestro aporte como ciudadanos es salir del rol de víctima, del estado de confusión y dotarnos de una nueva cultura de participación y una nueva plataforma que nos permita, más allá del trabajo puntual, llegar también a la escala de lo que podemos y debemos hacer”, sentenció Torrealba.

El analista y estadístico compartió datos de interés y alertó sobre triunfalismo
El analista y estadístico Juan Mijares compartió datos de interés y alertó sobre triunfalismo

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