miércoles, 19 de noviembre de 2014

CNE: 5-0

Pedro Pablo Fernandez
La política es la actividad en virtud de la cual una sociedad busca resolver los problemas que le plantea su convivencia. El diálogo, la negociación, los acuerdos, las transacciones son consustanciales a la vida en comunidad. La alternativa a la política es la guerra y en esta gana el que tiene más fuerza bruta y más disposición a ejercerla. 
La polarización extrema ha llevado a que cualquier tentativa de acuerdo sea sinónimo de traición. Los radicalismos ven en el que piensa distinto una maldad oculta y un interés oscuro. Los dos extremos se portan igual, la imagen de unos se ve reflejada en los otros como si se tratara de un espejo. Es una gesticulación simétrica de intolerancia e intransigencia.

La política no es la búsqueda del poder como un fin. Esa es una degradación de la política. El poder no es un fin, es un instrumento a favor del bien común. La política y la ética no se pueden separar. Pero la política no tiene que ver solo con ideales, tiene que ver con realidades porque en política no gana quien tiene la razón, sino quien tiene la fuerza. La gran tarea que tenemos los que queremos un cambio político en Venezuela es acumular la fuerza que nos permita obtener el poder para ponerlo al servicio del bien común. Para esto es indispensable ganar autoridad moral y esta solo se gana cuando somos consecuentes y coherentes en lo que defendemos.
Si defendemos la democracia, no podemos celebrar que el Comité de Postulaciones del CNE haya quedado más equilibrado porque hay 12 del Psuv y nueve de la oposición, tampoco que el CNE quede constituido 3 a 2. El CNE tiene que estar 5-0; cinco venezolanos que antepongan los valores democráticos a sus preferencias políticas, hagan cumplir las normas que rigen los procesos electorales, velen por que haya equidad, por que no se utilicen los recursos del Estado en campañas y por que el Plan República cumpla con su sagrado deber de garantizar la seguridad de todos los que participen en el proceso electoral. 
Nuestro deber es ir, sin ningún complejo, a buscar acuerdos con los diputados del Psuv, pero no para repartirnos cuotas, sino para elegir nuevos rectores con apego al mecanismo contemplado en la Constitución y si no se alcanzan los acuerdos que los elijan ellos. Nosotros habremos cumplido con nuestro deber y habremos acumulado autoridad moral.

@pedropabloFR

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