miércoles, 18 de diciembre de 2013

COMUNICADO
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MESA DE LA UNIDAD DEMOCRÁTICA

UNA CUMBRE INOPORTUNA, INÚTIL Y DESFASADA

Bajo la falsa promesa de construir un nuevo esfuerzo integracionista, se reúnen hoy en Caracas los representantes gubernamentales de la ALBA y Petrocaribe en un momento particularmente difícil para la salud financiera de Venezuela, motor fundamental de esa organización cuya existencia depende exclusivamente de los regalos y generosidad venezolana.
La primera delegación en llegar a Caracas fue la de Cuba, país que recibe 100 mil barriles diarios de petróleo venezolano a precios de “gallina flaca” parte de lo cual revende en los mercados internacionales convirtiendo a ese país en un exportador de petróleo. Recordemos que el consumo de petróleo de la isla es la mitad de lo que le regala el gobierno de Maduro. A la fecha, ese país nos debe alrededor de 15.000 millones de dólares.
Mientras tanto PDVSA tiene pérdidas superiores a los 12.000 millones de dólares anuales en la producción de gasolina que ahora, 16 años después, vamos a pagar los venezolanos con el aumento del precio de la gasolina mientras se regala a otros países nuestra riqueza petrolera.
Otro de los asistentes es el cuestionado Daniel Ortega quien maneja  a su total discreción por concepto de “cooperación petrolera” venezolana más de 3000 millones de dólares desde que regresó al poder.
Este es un gobierno de contradicciones: tenemos una severa crisis financiera en el país, se plantean mayores impuestos a los venezolanos, se va a incrementar el precio de la gasolina, aumentarán las tarifas de los servicios públicos pero se mantienen los regalos para los aliados ideológicos.
Han informado a la opinión pública que la Cumbre conformará una zona económica, pero permanentemente, con un falso discurso, han satanizado el mercado y el libre comercio. Técnicamente crear una zona económica supone construir un programa de liberación de aranceles y restricciones de todo tipo, supone liberar bienes y, en el caso de los servicios,  implica negociaciones más complejas para liberar las restricciones que puedan existir en las normativas nacionales.
Además, una zona económica conlleva adoptar disciplinas económicas en materia de origen, salvaguardias comerciales, normas de competencia por dumping y subvenciones, un mecanismo de solución de diferencias y todos estos tecnicismos han sido permanentemente cuestionados e irracionalmente definidos como herramientas del imperialismo.
Se desconoce los mecanismos concretos del espacio económico que se pretende levantar y de qué forma éste se conectaría con MERCOSUR. La retórica integracionista olvida la necesidad de instrumentos reales.
De allí que la propuesta del gobierno venezolano, a nuestro juicio, no tenga ningún sustento en la realidad y luzca desfasada. En cambio, lo que sí debería plantear en Petrocaribe este gobierno que piensa subir el precio de la gasolina, es la situación real de nuestro país y nuestra industria petrolera, y la imposibilidad objetiva de seguir con las prácticas mantenidas hasta ahora.

18 de Diciembre de 2013

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