jueves, 17 de diciembre de 2015

EE.UU. amplía las causas de narcogenerales venezolanos
 
Emili Blasco
 
ABC  ESPAÑA
 
Estados Unidos está a punto de anunciar la presentación de cargos contra media docena de narcogenerales venezolanos, como ya adelantó ABC la semana pasada. Los dos primeros nombres que han trascendido son los de Néstor Reverol, actual jefe de la Guardia Nacional y exministro del Interior, y el de Edilberto Molina, general también de la Guardia Nacional y antiguo alto cargo de la Oficina Nacional Antinarcóticos (ONA), entidad que fue presidida por Reverol. A ambos se les acusa de conspiración para la entrada en Estados Unidos de cargamentos de cocaína desde suelo venezolano.
Se espera que otras tres o cuatro personas, posiblemente generales o militares de alta graduación, sean también incluidas en la causa. No está claro si la Fiscalía Sur de Miami, que también ha desarrollado una investigación sobre esos acusados finalmente se sumará en la formalización de cargos.
Fuentes en contacto con la investigación aseguran que las acusaciones contra este grupo de narcogenerales parten de varios colombianos implicados en actividades de narcotráfico, cuya detención por parte de Estados Unidos llevó a la obtención de información sobre su relación con mandos militares venezolanos. La cooperación de estos últimos habría sido esencial para la salida hacia Estados Unidos de cargamentos de cocaína procedente de Colombia. Como se sabe, tras la fuerte presión del plan de seguridad de Washington y Bogotá sobre suelo colombiano, la mayor parte de la droga producida en Colombia se pasó a distribuir desde Venezuela, con la creciente implicación de medios del estado chavista.
Precisamente la Guardia Nacional es el componente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) más implicada en el narcotráfico. Al controlar la seguridad en las carreteras y en los puestos fronterizos, sus mandos han estado más expuestos al compromiso con negocios ilícitos.

Sin esperar a detenerlos

Los cargos están listos desde hace ya semanas, pero no se quiso que su presentación pública fuera antes de las elecciones legislativas del 6 de diciembre, para que EE.UU. no fuera acusado de querer influir en esos comicios. En un primer momento se esperaba que el anuncio fuera realizado ya la pasada semana, pero aún no existe un calendario cerrado para la publicación de las acusaciones.
A diferencia de las presentaciones previas de cargos por narcotráfico contra figuras del chavismo, en este caso no se espera a una detención de los afectados. El general Hugo Carvajal, jefe durante mucho tiempo de la Dirección de Inteligencia Militar, fue detenido en la isla de Aruba en verano de 2014 y entonces EE.UU. pidió su extradición, que finalmente le fue denegada por el Gobierno holandés por las fuertes presiones de Caracas. Los cargos contra los dos sobrinos de Maduro se hicieron públicos cuando estos pudieron ser detenidos en Haití y extraditados. Los nuevos acusados pueden evadir la justicia de EE.UU. mientras no salgan de Venezuela o de países amigos, pero un derrumbe chavista les dejaría sin gran salvaguarda.
Para hoy se espera precisamente en Nueva York la primera vista del juicio contra los sobrinos de Maduro detenidos en Haití en noviembre cuando participaban en el traslado de un cargamento de 800 kilos de cocaína en un avión que había salido de Venezuela. La droga iba a venderse en EE.UU.
Se cuenta con que Efraín Campo Flores y Francisco Flores de Freites, de 29 y 30 años de edad, respectivamente, de momento se declararán inocentes de los principales cargos que se les imputan al no haber podido sus abogados alcanzar un acuerdo con los fiscales estadounidenses para la reducción de pena (se enfrentan a la posibilidad de cadena perpetua). Según personas familiares con las negociaciones, la inviabilidad de retrasar otra vez la vista y la falta de acuerdo entre las partes llevará a Campo Flores y Flores de Freites a mantener momentáneamente su inocencia. «Probablemente siguen en la posición de querer revelar la menor información posible que afecte a altos cargos del chavismo, o al entorno del propio Maduro, pero los fiscales saben que pueden presionar, pues las pruebas que tienen son concluyentes», afirman esas fuentes. La contundencia de las pruebas se debe a que la operación en la que fueron detenidos había sido cebo puesto por la DEA, la agencia antinarcóticos de EE.UU.

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