viernes, 12 de agosto de 2016

La propuesta socialcristiana









EDUARDO FERNANDEZ

No es el hombre para la autoridad o para el capital; es la autoridad y el capital para el hombre

Los valores del humanismo cristiano tienen hoy día más vigencia que nunca antes. Esta afirmación vale para enfrentar los problemas de Venezuela y también para buscarles solución a los problemas del mundo entero.

La propuesta socialcristiana parte de un concepto fundamental: los derechos de las personas, de cada una de las personas son anteriores y superiores al Estado. El Estado existe para servir a las personas y no al revés.

El marxismo pretende que las personas estén al servicio del Estado, de la revolución, del partido. El capitalismo, por su parte, pretende que la persona está subordinada al capital, a los intereses económicos.

Para la democracia cristiana, nada es más importante que la persona, que cada una de las personas y que el conjunto de las personas. Tanto el Estado como la economía tienen que estar al servicio de la persona, del conjunto de las personas.

Nuestra tarea básica como socialcristianos es contribuir a la construcción de un nuevo orden social fundado en la justicia y en la solidaridad. Por eso, cuando vemos a miles de venezolanos sometidos a la humillación de tener que hacer largas colas para tratar de conseguir alimentos y medicinas, sentimos que allí está planteada la necesidad de una respuesta inspirada en los valores del humanismo cristiano que ponga la dignidad de cada ser humano y la satisfacción de sus necesidades más fundamentales en el centro de la acción del Estado. La tesis socialcristiana es la de construir una sociedad de hombres libres y dignos que vivan en un ambiente de justicia social y de solidaridad.

No es el hombre para la autoridad o para el capital; es la autoridad y el capital para el hombre.

La historia de Venezuela es una larga y dolorosa lucha por conquistar el derecho a vivir en democracia. El socialcristianismo postula para Venezuela y para el mundo entero la necesidad de vivir en libertad, en democracia, en un Estado de derecho, en el que todos seamos iguales frente a la ley y todo esto, con justicia social y con desarrollo económico.

Después del horror de la guerra mundial, la democracia cristiana representada por líderes formidables como Konrad Adenauer en Alemania, Alcide de Gásperi en Italia y Robert Schumann en Francia fueron capaces de reconstruir a Europa con democracia, con desarrollo económico y con justicia social.
Son precisamente esos tres valores los que más falta nos está haciendo a los venezolanos de este tiempo: más y mejor democracia política, más y mejor desarrollo económico y más y mejor justicia social.

Seguiremos conversando.

Eduardo Fernández
@EFernandezVE

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