viernes, 30 de septiembre de 2016

LOS TRES DIAS DE OCTUBRE



                 JEAN MANINAT

Como era previsible, la ruta del revocatorio ha estado y seguirá estando minada de trampas para torcer su itinerario constitucional. Nadie, en su sano juicio, podía pensar que el gobierno iba a organizar un picnic en el campo para celebrarlo y dar así prueba de su convicción democrática. Las decisiones que ha tomado el Consejo Nacional Electoral (CNE) han dejado muy claro que si algo teme Miraflores, es el ejercicio libre del voto de los venezolanos.
La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), una vez embarcada en la autopista de una sola dirección del revocatorio, ha hecho lo necesario para tratar de salvar el juego en circunstancias muy difíciles. ¿Lo habría podido hacer mejor? Siempre es posible. El 6D era una fuerza triunfante que había demostrado con hechos que el camino es democrático, constitucional, electoral y pacífico y electrizó de nuevo la esperanza del cambio. Hoy la oposición democrática sigue siendo la fuerza mayoritaria en el país, mas por momentos ha lucido desenfocada, y la verdad de la milanesa es que se ha rozado el precipicio de no tener revocatorio este año, y tampoco elecciones regionales. El peor de los escenarios.
Pero la operación de damage control articulada el fin de semana pasado, y su potente presentación unitaria el lunes, han sido diestras y le han devuelto la iniciativa política. Al aceptar el reto de recolectar las firmas que representan el 20% del padrón electoral el 26, 27 y 28 de octubre para seguir impulsando el revocatorio y rechazar las condiciones inconstitucionales impuestas por el CNE, la MUD pone al gobierno a la defensiva de nuevo, frente a lo que sin duda será otra poderosa demostración de rechazo a su descalabrada e indolente gestión. Además, la opinión internacional volverá la mirada, algo distraída últimamente por otros eventos, a lo que suceda en Venezuela en esos tres días.
Hay una ciudadanía que ha aprendido a procesar con madurez y realismo los hechos de la política (a pesar de los cantos de sirena de Los Díscolos del Ritmo), y ya las encuestas empiezan a mostrar una amplia disposición a hacer del 26, 27 y 28 de octubre un evento notable, millonario en firmas y huellas dactilares a favor del cambio. Eso sí le causa pavor al régimen.
¿Qué hará el CNE de nuevo para intentar cercenar la voluntad de votar por el cambio de los venezolanos? Todo lo que todavía esté a su alcance. Pero de aquí a los tres días de octubre la MUD podrá movilizar a la fuerza del cambio democrático, una marejada alegre recorriendo el país, casa por casa, organizando y construyendo el torrente de participación para superar el 20% del padrón electoral tal como lo ha anunciado su Secretario Ejecutivo, Jesús, Chúo, Torrealba.
En la MUD seguimos confiando. Si se nos permite el lugar común, de no existir habría que inventarla, afortunadamente existe, acierta y se equivoca, pero ha sido un instrumento democrático eficaz para contener al régimen y hacer crecer sostenidamente la opción del cambio democrático en condiciones muy desiguales. Merece nuestro respeto y apoyo.

@jeanmaninat

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