domingo, 14 de octubre de 2012


CARTA A LA MINISTRA DE LA EFICIENCIA REVOLUCIONARIA


                                                                                       

Enrique Viloria Vera

Ciudadana Ministra:

Afortunadamente puedo llamarla así, porque a los civiles se nos enredan los títulos y grados militares; todavía más cuando son de la Marina Bolivariana; yo todavía no sé distinguir entre un Vice o un Almirante, me imagino que una Contraalmiranta debe tener a su cargo un portaviones de tamaño descomunal como esos que se ven en las películas del Imperio.

No sé si felicitarla por ese alto merecimiento. Veo que es UD como la Revolución Bolivariana armada pero pacifica, es decir,  además de ser una mujer de sables tomar es también una persona con amplios estudios en el área gerencial.

Apelando a lo segundo es que me permito escribirle estas líneas sobre asuntos que seguramente UD conoce mejor que yo. En este sentido, no está de más recordar que una organización gubernamental eficiente no es sólo estructura, que además debe contar con una estrategia correcta (objetivos y metas claras y definidas); con  valores compartidos por todos sus integrantes, con gente identificada y estimulada; con  sistemas administrativos y tecnológicos que favorezcan la calidad gerencial; con un  liderazgo motivado al logro y no sólo al poder,  y , muy importante,  con un estilo gerencial que permita la colaboración y la fertilización cruzada.

En fin, apreciada Ministra,  más allá de una estructura -  el  Ministerio de la Eficiencia Revolucionaria, fácil de crear de un plumazo presidencial – también es  absolutamente necesaria  una nueva gerencia que no vea la administración pública como un botín, así como una cultura gubernamental que valore el trabajo completo y bien hecho por encima de la valla publicitaria. Qué fácil es decirlo: ¡Objetivos posibles con medios existentes! , pero que difícil ha sido todo en estos dos periodos gubernamentales, en los que lo que lo mejorcito es el SAIME que nos ha evitado el calvario de identificarnos.

Muchos son los autores que han compilado principios para una gerencia eficiente. Para ir a los orígenes,  recordemos los 14 de Henri  Fayol: 

1) UNIDAD DE MANDO: Cada empleado debe recibir órdenes de un solo superior. De esta forma, se evitan cruces de indicaciones a modo de fuego cruzado.
2) AUTORIDAD: A pesar de que el cargo otorga la autoridad formal, no siempre se tendrá obediencia si no existe la capacidad de liderazgo. Por ello, es necesario tener la capacidad de dar órdenes y que ellas se cumplan. La autoridad conlleva responsabilidad por las decisiones tomadas.
3) UNIDAD DE DIRECCIÓN: Se debe generar un programa para cada actividad. Todo objetivo de tener una secuencia de procesos y plan determinado para ser logrado. Además, de contar con un administrador para cada caso.
4) CENTRALIZACIÓN: Toda actividad debe ser manejada por una sola persona. Aunque gerentes conservan la responsabilidad final, se necesita delegar a subalternos la capacidad de supervisión de cada actividad.
5) SUBORDINACIÓN DEL INTERÉS PARTICULAR AL GENERAL: Deben prevalecer los intereses de la empresa por sobre las individualidades o grupos.
6) DISCIPLINA: Cada miembro de la organización debe respetar las reglas de la empresa, como también los acuerdos de convivencia organizacional. .
7) DIVISIÓN DEL TRABAJO: La correcta delimitación y división de funciones es primordial para el buen funcionamiento de la empresa. Se debe explicar claramente el trabajo que cada colaborador debe desempañar. Además, se debe aprovechar la especialización del personal para aumentar la eficiencia.
8) ORDEN: Cada empleado debe ocupar el cargo más adecuado. Todo material debe estar en el lugar adecuado en el momento que corresponde.
9) JERARQUÍA: El organigrama y jerarquía de cargos deben estar claramente definidos y expuestos. Desde gerentes a jefes de sección, todos deben conocer  a su superior directo y se debe respetar la autoridad de cada nivel.
10) JUSTA REMUNERACIÓN: Todo empleado debe tener clara noción de su remuneración y debe ser asignada de acuerdo al trabajo realizado. Los beneficios de la empresa deben ser compartidos por todos los trabajadores.
11) EQUIDAD: Todo líder debe contar con la capacidad de aplicar decisiones justas en el momento adecuado.  A su vez, deben tener un trato amistoso con sus subalternos.
12) ESTABILIDAD: Una alta tasa de rotación de personal no es conveniente para un funcionamiento eficiente de la empresa. Debe existir una razonable permanencia de una persona en su cargo, así los empleados sentirán seguridad en su puesto.
13) INICIATIVA: Se debe permitir la iniciativa para crear y llevar a cabo planes, dando libertad a los subalternos para que determinen cómo realizar ciertos procedimientos y no creer que el Líder lo sabe todo.
14) ESPIRITU DE CUERPO: El trabajo en equipo siempre es indispensable. Se debe promover el trabajo colaborativo, que también ayuda a generar un mejor ambiente laboral.

Ciudadana Ministra no la molesto más, le deseo el mayor de los éxitos por el bien de este querido y abandonado país que se muere de mengua; ojala que EL LÍDER entienda de una vez por todas que la Patria no es un cuartel que se mueve al compás de las instrucciones, humores, órdenes, arrebatos,  regaños,  furores, anécdotas  o ingeniosidades del Superior Jerárquico.

¡No sigáis el ejemplo que el BUSCARACAS dio!



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