lunes, 8 de octubre de 2012

QUÉ OCURRIÓ EL 7O

Gabriel Reyes

Venezuela amanece con el mismo presidente por seis años más y con un país más dividido que antes. El discurso de la inclusión ha sido derrotado por el discurso del odio, del señalamiento de apátridas a los disidentes, del insulto al contendor. Los resultados electorales a mí me sorprendieron, no por el hecho de la victoria del candidato Chávez, ya que esto siempre fue un opción de gran probabilidad. La abstención alcanza una cifra muy interesante y su distribución explica en gran parte las cifras presentadas por el CNE, las cuáles por cierto, espero como muchos venezolanos, sean corroboradas por el Comando Venezuela, ya que pareciera pintan de rojo el mapa electoral del país otorgando 21 de 23 estados al oficialismo, justo un par de meses antes de las elecciones de gobernadores.
Hace días comentaba con una acuciosa investigadora que no entendía por qué en nuestro Himno Nacional se incluía a frase “el vil egoísmo, que otra vez triunfó”.  Hoy creo comprenderlo!! La visión inmediatista de muchos compatriotas de mantener su status quo como receptores de programas redistributivos de la renta petrolera y otras figuras clientelares tratadas de ser presentadas como Políticas Públicas sin serlo han condicionado, sin lugar a dudas, a quienes jugaron al viejo adagio de “Más vale pájaro en mano que cien volando” y actuaron bajo otro no menos popular de ” Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Esta es una realidad del tamaño de un templo. El triunfo de la Venezuela clientelar sobre la Venezuela del Progreso, donde a pesar del inmenso esfuerzo de un gran candidato como lo fue Henrique Capriles, resultó insuficiente para permear los sectores populares, que según el CNE le dieron amplio apoyo al candidato Chávez.
El Presidente mantiene su conexión emotiva innegable y efectiva, y desplegó toda la capacidad del latifundio radioeléctrico del gobierno en sembrar un discurso diluviano que sacó a la gente de sus casas a apoyar un sistema ineficiente pero que, según ellos, les garantiza la “paz social”. La actuación de las FAN fue ejemplar durante el voto. No he escuchado nada de por qué sacaron las tanquetas en Barquisimeto antes de conocer los resultados. La contundencia y velocidad de los mismos congelaron los hogares de quienes esperábamos que hoy amaneciera una nueva Venezuela y ahora no nos queda otra cosa que levantarnos y seguir hacia adelante, sin perder el entusiasmo, a luchar por las gobernaciones, porque este país es nuestro, aunque nos esperen seis años más de ser considerados “apátridas”.
Amanecerá y veremos…

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