domingo, 22 de noviembre de 2009

Decrece producción de alimentos por cerco regulatorio

El PIB registró retroceso de 7,3% en producción de alimentos. Contrario al escenario de 2008, cuando el consumo se encontraba en su máxima expresión y los precios del petróleo vivían uno de sus mejores momentos de los últimos años, la economía venezolana ahora muestra un panorama menos alentador. A pesar de los esfuerzos del Gobierno de mantener a flote los sectores estratégicos de la economía, entre ellos la industria de alimentos, los números del Banco Central de Venezuela evidencian que las políticas aplicadas lejos de impulsar la producción la llevan en franco retroceso. Las cifras del Producto Interno Bruto (PIB) emanadas desde el BCV revelan que en el marco de la contracción que registra la manufactura privada, la producción de alimentos decreció 7,3% en el tercer trimestre de este año. Volviendo la mirada atrás, en el mismo lapso de 2008, la producción de alimentos registró un crecimiento de 2,5%, lo cual reflejaba "los esfuerzos que se hicieron para atender la expansión del consumo interno de bienes alimentarios", informó el BCV en ese momento. El consumo en general, incluso el de alimentos, también ha descendido durante 2009. Ante esta situación -sumada a otros factores- las plantas han tenido que adecuar la producción acorde con la contracción que registra la demanda, y proyectan una merma de 5% en la manufactura del sector al cierre del año.
LA NUEVA ASAMBLEA NACIONAL REESTABLECERA EL EQUILIBRIO DE PODER
Ramón Guillermo Aveledo se convirtió en secretario ejecutivo de la Mesa Democrática casi por casualidad. El ex presidente de la Cámara de Diputados del antiguo Congreso cuenta cómo en una reunión con dirigentes políticos donde les propuso la creación de un curso para aspirantes a diputados, a dictarse en la Universidad Metropolitana, surgió la idea de que se convirtiera en facilitador de las discusiones entre los distintos factores y partidos de oposición. Fue así como a comienzos de año se dio a la tarea de componer, conciliar, escuchar y convencer a los más disímiles sectores políticos hasta la semana pasada, cuando esos esfuerzos lograron cristalizar en un acuerdo que consolidar el proceso unitario y despejar el camino hacia las elecciones parlamentarias de septiembre del próximo año. Pero una vez logrado un objetivo tan importante, surge toda una serie de interrogantes sobre los alcances y objetivos que debe perseguir una bancada de oposición cuyo primera tarea es recuperar las funciones básicas de todo Parlamento: legislar, representar y controlar.
-Más allá de esas necesidades que deben ser satisfechas con el solo hecho de la existencia de una bancada de oposición, ¿hasta dónde se pretende llegar?
-Con el ejercicio del control, restableciendo los ejercicios básicos, el país puede ser otra vez gobernable desde el punto de vista democrático.
-¿Es posible modificar el rumbo que lleva el Gobierno y el país con un presidente como Chávez?
-Sí, va a costar, es difícil y será una gran lucha porque se trata de la contraposición entre un modelo, que por definición incluye, como la democracia y otro excluyente, es decir el socialismo propuesto por Chávez, que persiste en el intento anacrónico de reconstruir el muro de Berlín en la Venezuela del siglo XXI. El trabajo de los parlamentarios (de oposición) será titánico porque habrá una justa, desigual, para impedir que ellos lleguen a la Asamblea. Pero ya está demostrado que se puede ganar.
-Hasta los más pesimistas analistas vaticinan un triunfo de la oposición y en el peor de los casos resultados que van a modificar radicalmente la correlación de fuerzas en la Asamblea. Arguyen, sin embargo, que si eso ocurre, Chávez tratará de inhabilitar o reducir a su mínima expresión el poder del Parlamento. Es decir, hacer lo que hizo con gobernadores y alcaldes de oposición.
-Soy optimista porque se está construyendo una unidad cada vez más sólida. Los acuerdos de la Mesa, en materia de metodología, ha despertado una gran expectativa. No obstante, por experiencia, soy cauto en cuanto a resultados electorales. Sin duda tendremos mayor fuerza y el objetivo es ganar, mientras que el del Gobierno es mantener los dos tercios. Luego vendrá la siguiente etapa, hacer cumplir los roles constitucionales.
-En otras palabras, restituir la democracia.
-Así es. El mal funcionamiento de la Asamblea, la falta de control, ha incidido en problemas como que la gente carezca de vivienda, los hospitales funcionen peor y la corrupción no tenga freno. ¿Cual es el resultado? ¿Es el Gobierno más eficiente, más sensible ante los pobres o menos dispendioso? La respuesta es no. Ante la ausencia de fiscalización el Gobierno, a su vez, ha perdido el control. No hace lo que debe hacer, deja de resolver los problemas y se embarca en fantasías ideológicas.
-Tú puedes controlar, incluso sancionar, pero no corregir una incapacidad estructural de quienes gobiernan para hacer obra, ni tampoco combatir la corrupción, porque los otros poderes siguen en manos del Presidente.
-Por cierto, le tocará a la Asamblea elegir parcialmente a magistrados del Tribunal Supremo, al fiscal, al contralor...
-¿Permitirá Chávez titulares de estos poderes que no obedezcan a sus designios?
-Eso lo veremos cuando ocurra, porque además también hay un 2012 y el Presidente debe pensar en eso. Es obvio que quiere reelegirse, pero también lo es que en todas las encuestas una porción cada vez mayor de venezolanos considera que él ni siquiera debería postularse para un nuevo período. La gente sabe de la eficiencia de alcaldes como Ocariz, está consciente delo que se le hizo a Antonio Ledezma, quien ha luchado con denuedo en la defensa de la voluntad de los electores. Luego fue contra Pérez Vivas (¿hasta cuándo el Presidente fastidia a los tachirenses?), Pablo Pérez e incluso contra chavistas. La gente observa, contrasta y sabe quién lo hace bien y quién no.
-Dices que la tarea de los diputados será titánica. Pero, ¿tendrán la calidad, la capacidad y conciencia del papel que les toca jugar? A juzgar por las dificultades que hubo para el acuerdo, uno dudaría.
-Ponerse de acuerdo es más difícil de lo que parece. Tú puedes diseñar un avión en el papel, pero la cosa está en que vuele. Hay, sin embargo, calidad, gente joven y con experiencia, adentro y afuera de los partidos. Nosotros trataremos de que estén los más comprometidos. El diputado debe entregarse a su misión a tiempo completo, estar dispuesto a aguantar y en disposición de proponer. Debe pensarlo muy bien antes de lanzarse porque el trabajo no será fácil. Ciertamente allí debe haber empresarios, sindicalistas, intelectuales, gente de las ONG, pero también debemos estar claros en que la responsabilidad es de los partidos, porque son éstos los que postulan y avalan.
-Dices que la tarea es dura pero abundan los aspirantes.
-Hoy en día el oficio del político no es gratificante. En tiempos de estabilidad se podía vivir tranquilo, hoy no. Se trata de una opción dura. Y cuando vemos a esa cantidad de gente que aspira, nos parece bien que lo hagan, porque estamos ante hombres y mujeres que se atreven y nadan contra la corriente. Incluso debemos estimularlos porque el hecho de que yo no esté aspirando no me coloca en una posición de juez.
-Hablas como si la unidad ya fuera un hecho. Pero, ¿eso es así?
-La unidad es una aspiración del país, un proyecto de los partidos y un compromiso desde el documento de junio, ahora mucho más concreto, con más actores y establecido en un cronograma: para el 30 de enero conclusión del plan en defensa del voto (como si las elecciones fueran en Carnaval); 15 de febrero, soluciones para la gente, programa y agenda parlamentaria; para el 30 de abril, candidatos unitarios respaldados por todos los partidos y cada uno con su tarea, en una alianza perfecta. En los 15 días próximos se elaborará el reglamento de primarias.

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