viernes, 15 de abril de 2016

La VERDAD SIN COMISIÓN

OSCAR HERNANDEZ BERNALETTE

En  el acto de instalación de la “comisión” en Miraflores estaba como testigo de excepción el presidente de Unasur, Ernesto Samper, con el mismo gesto complaciente o cómplice que le recordamos en año 1996 cuando fue acusado en su país en el famoso Proceso 8.000 relacionado con el uso de dineros del narcotráfico en su campaña electoral. Nunca renunció a pesar de las miles de voces, incluidas las de algunos de sus ministros, que se lo recomendaron. Terminó su periodo presidencial dejando un sinsabor en su país por las conjeturas del caso.
Es obvio el apoyo incondicional al gobierno de Maduro de quien se encuentra al frente de la Secretaría General de Unasur. Apuntalar desde instancias internacionales a regímenes autoritarios que violan el Estado de Derecho y secuestran sus instituciones es un despropósito que debilita el papel mismo de la institución.
Samper debería saber que de esa comisión no saldrá ninguna verdad objetiva, sino, por el contario, sus conclusiones estarán hechas a la medida del proponente. No podrán alcanzar conclusiones y recomendaciones éticamente sustentables en el tiempo sin que todos los actores del conflicto sean tomados en cuenta equitativamente.
La experiencia demuestra que para que esas comisiones tengan éxito deben ser fidedignas y que no dejen la más mínima duda sobre la veracidad de los hechos evaluados. Por otra parte, la selección de los miembros es clave para la generación de confianza. Podría el pueblo de Venezuela confiar en los procedimientos de esa comisión al ver la composición de la misma y cuál es la militancia política de los designados.
Cuando se creó la comisión para el caso de Sierra Leona, en el año 1999, en su preámbulo claramente se indicaba que sus objetivos eran: “Afrontar la impunidad, romper el ciclo de violencia, proveer un espacio para que tanto las víctimas como los victimarios de violaciones de los derechos humanos cuenten su historia, y obtener una imagen clara del pasado que facilite una sanación y reconciliación auténticas”.
No creo que los militantes del gobierno que forman parte de esta comisión tengan otro interés que no sea la de politizar para su beneficio propio. La verdad quedará para otros tiempos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada