sábado, 22 de octubre de 2016

BARRANCO DICTATORIAL

ARNALDO ESTÉ

Es fácil pensar que una dictadura está más allá de toda lógica. Pero no, las tiranías siguen una siniestra lógica que se ha repetido a través de los años y las culturas.
El ascenso de un tirano se monta sobre la necesidad que genera una angustia. Se busca un resolvedor que ofrece o pinta como el recurso para salir de abajo. Pero la mayor parte de los generadores de angustia son las propias carencias, la propia incapacidad de la gente para abordar y resolver sus propios problemas. Pero esto es difícil de entender y es más fácil evadir la propia culpa. Se busca a otro culpable y, de manera similar, se busca a otro que resuelva.
El rentismo no es un accidente. Es el recueste de un pueblo en una riqueza efímera y no producto del propio trabajo. Esa riqueza efímera es atesorada por un gobierno que la usa para envilecer, más aún, al pueblo recostado.
Al principio la dictadura genera argumentos e ideologías, cuentos y santorales. Pero en cuanto los problemas persisten y se agota la riqueza efímera, el dictador se descubre, se deja de mascarillas y saca los dientes.
Esa parece ser la historia que sigue en nuestro país. La ideología va siendo sustituida por la represión. Al comienzo sutil y discriminada, pero la represión tiene un gusto que alienta vocaciones escondidas que se irán descubriendo.
Los opositores resultarán muy incómodos. La democracia, la Constitución y sus libertades, muy irritantes. Las discrepancias entre los propios adeptos se transformarán en sospechas. El hambre y la miseria persistirán por lo que los hambrientos y miserables también serán reprimidos. La represión será el soporte y, con ella, el aparato represor, la policía política y sus accesorios. Un aparato represor que irá ocupando todos los espacios incluyendo los operadores, jueces, rectores y hasta la propia intimidad del dictador.
Un curso hacia la soledad y el suicidio. Un curso que puede estar lleno de violencia y sangre.
Aún hay tiempo para el entendimiento y parar esa lógica siniestra.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada