martes, 25 de octubre de 2016

El Vaticano tiene la palabra
CARLOS TABLANTE
Si alguna duda quedaba de la ruptura del hilo constitucional en Venezuela, el asalto al palacio legislativo en la forma brutal y vergonzosa – propia de delincuentes – como se realizó, quitó definitivamente la careta a la dictadura de Maduro. Los mismos guardias nacionales y policías que han estado reprimiendo las manifestaciones del pueblo exigiendo comida, medicinas y servicios, que han sido reprimidas con efectivos armados hasta los dientes, fueron cómplices de los actos de violencia y los atracos que algunos de estos malandros tarifados perpetraron contra periodistas – que llevaron la peor parte- y humildes empleados de la AN.
La sesión de la AN de ayer y la que tendrá lugar este martes, así como la manifestación del próximo miércoles, forman parte de la rebelión ciudadana en defensa de la Constitución pisoteada de nuevo por el régimen. Es también una respuesta a las decisiones ilegales tomadas por algunos jueces que constituyen parte del golpe de Estado continuado que vienen ejecutando Maduro y la casta cívico-militar que lo acompaña.
Jueces regionales convertidos en operadores políticos de la dictadura de la corrupción actúan como sicarios judiciales y ordenan a un poder público nacional que suspenda el derecho constitucional (Art.72) que tienen los ciudadanos de revocar el mandato de un presidente nefasto como Nicolás Maduro. No le bastó con desconocer la voluntad popular de la mayoría expresada con la elección del nuevo parlamento, con perseguir y encarcelar a los que piensan distinto sino que ahora cierra la única vía que teníamos quienes buscamos una salida pacífica a la tragedia que padece todo el país.
Este golpe lo estamos enfrentando de manera combativa. La conducción política democrática representada en la MUD ha anunciado un conjunto de acciones que todos debemos respaldar. Podemos tener diferencias pero debemos dirimirlas dentro de la unidad y con un debate que no se convierta en un torneo de descalificación.
Realizaremos todo lo que sea necesario, unidos y de manera firme, para enfrentar al golpe de Estado madurista. De acuerdo a las últimas encuestas, mas del 80% rechaza a Maduro, como se evidenció con el resultado de las elecciones parlamentarias donde una mayoría contundente ya lo revocó.
Este domingo, la Asamblea Nacional, representando ese sentimiento mayoritario de cambio, inició la discusión de estos temas y aprobó un acuerdo histórico en defensa de la Constitución y contra el autócrata Nicolás Maduro. Así mismo se acordó la revisión del nombramiento de los magistrados del TSJ y la designación de los nuevos rectores del CNE. También se hizo un nuevo llamado a la FAN para que no tome parte a favor de un régimen anti democrático y sea verdadera garante de la democracia y el estado de Derecho, ahora triturados por Maduro.
La renuncia, destitución o separación inmediata de Maduro del cargo por desobedecer a la Constitución Nacional, estará en la agenda que se discutirá este martes en la AN. Causas sobran y hasta el tema de su doble nacionalidad estará en el orden de la sesión.
El parlamento venezolano, con el respaldo de la OEA y de la ONU, exigirá el respeto a la Constitución y que se realice la recolección del 20% de las firmas para activar el revocatorio este año, como estaba previsto. O, a través de las negociaciones con la mediación de El Vaticano, lograr un acuerdo concreto y firme para convocar en el primer trimestre del próximo año una mega elección que incluya la Presidencia de la República, Gobernaciones y Asamblea Nacional.
Para sacar a Venezuela del atolladero, el desafío que tenemos por delante es un gobierno de unidad nacional que convoque a todos los venezolanos por igual a un esfuerzo supremo para superar la crisis de gobernabilidad y gobernanza democrática que asfixia al país.
El próximo miércoles, con los venezolanos levantados en todos los rincones del territorio nacional, se restablecerá la vigencia de la Constitución, pisoteada de manera brutal por el régimen. Con la fuerza del pueblo en la calle, lograremos una negociación en la que mediadores como el Papa Francisco nos aseguren también la liberación de todos los presos políticos y que se ponga freno a la violación de los derechos humanos.
Vamos a una rebelión ciudadana que deseamos culmine en una rebelión electoral porque solamente a través del voto podremos resolver la enorme crisis que vivimos Aunque no es fácil, esperamos lograrlo de la manera menos traumática posible para todos.

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