viernes, 8 de abril de 2011

¿MI NUEVO PEOR ENEMIGO?

Sépase que sin ser isla, Cartagena de Indias es lo que más se parece al insomnio. Más aún si se espera recibir un premio, desatar una conjura, encender un incendio de amor. Por eso es que Walid Makled no los deja dormir. Deshojan mientras tanto la margarita en la página de sucesos que es donde se lee la verdad. Policías y ladrones, detectives, falsos positivos, perseguidores y perseguidos, cultura forense con ese mar pirata de fondo. “Para triunfar en El Caribe lo mejor es decirle hermano al bucanero”. Mientras tanto el océano viene que va.

Imagino al Comandante Presidente releyendo “El General en su Laberinto”, que usted sabe de quién, y encontrarse entre un pensamiento y otro, con un paréntesis que lo subyuga y que tal vez, a pesar de haberlo caminado cien veces, es la primera que lo fustiga de manera tan honda: “El no habernos compuesto con Santander nos ha perdido a todos”. El reloj sigue marcando la hora y la ruleta vuelta que vuelta. Es verdad, y sonríe, nadie nos descarrilará. Son los tiempos de mi mejor nuevo amigo. No voy a dar entrevistas. Suspéndeme la cadena, que hablen los demás. Fue Santos el que me pidió una semana, lo de la falla mecánica fue un invento de los dos. Dame tiempo me dijo, que ese hombre va para Venezuela. ¿Pero de dónde saldría ese permiso para que Makled diera una entrevista por televisión? Calma, se dice, espera, respira.

Santos, él, anda nervioso. Sabe y no sabe. O sabe y se hace el que no sabe. Dio su palabra pero, ¿quién le dio al fango un alma? Paris bien vale una misa. ¿Valdrá el TLC la enemistad con Chávez? ¿Mi nuevo peor enemigo? Que no es de honor el asunto, Juan Manuel, le dice su conciencia. Yo dí mi palabra y entregaré a Makled… de no existir inconveniente jurídico…a menos que los abogados y el Ministro del Interior digan que no será entregado a Venezuela… si es así se echará para atrás la extradición, yo dije, pero…yo no soy yo. El Presidente Santos anda sofocado. Fíjese usted en el título de esta conferencia de esta semana en Nueva York: “Porque América Latina sí importa más que un comino”. ¡Qué título! Voy a hablar de la importancia no tanto para América Latina sino para Estados Unidos de mirar al Sur y de pararnos bolas. También se dice, se supone, nadie niega que va a hablar con Obama sobre la resurrección del tan cacareado TLC y califica de suicida y de hipermetrópica a la política exterior de los Estados Unidos, que ve bien lo que está lejos y mal lo que está cerca. El hombre anda, como se ve, sudando la gota fría.

El tercero en juego es Makled, que denuncia, escupe. Muy seguro de sí, se le ve en la pantalla, como con la rabia del que fue parte y comparte, y ya no. Acuérdate -dice sentido detrás de una morisqueta- que yo era de ellos, mientras enseña un carnet importantísimo con el número 002, y cinco nada más para ser 007. No ha pasado hambre “El Turco”. Parece una ballena vacía. ¿Habrá cantado todo a cambio de quién sabe? Parece el jugador más frío de la partida. Todos tiemblan.

Leandro Area

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