martes, 10 de julio de 2018

El Cabildo Abierto como ejercicio cívico de debate político sobre temas públicos

CARLOS ROMERO MENDOZA

POLITIKA UCAB

Revisando la historia del Municipio en Venezuela, nos encontramos con la figura de los Cabildos Abiertos, y en tal sentido, el profesor José Luis Villegas[1], de la Universidad Católica del Táchira, nos recuerda lo siguiente:
“Cuando la Corona de Castilla organizó la administración de las Indias, en los albores de la Edad Moderna, implantó en estos territorios el mismo régimen municipal que tenían sus antiguas ciudades. En los municipios americanos, como en los de la Metrópoli, el Derecho de la época reconocía la existencia de Cabildos Abiertos, a los que, concurrían todos los vecinos del lugar, y Cabildos Cerrados u Ordinarios, en los que participaban únicamente los regidores y demás magistrados municipales. Así se inició el traspaso a América de la institución municipal”.
Para el profesor Villegas el Cabildo Abierto desempeñó un significativo protagonismo, y en su momento, fue un instrumento con fines políticos que demostró fuerza y prestigio institucional. Además, destaca el autor, fue la institución que mejor contribuyó en América a la transición del dominio español a las repúblicas independientes actuando como plataforma para el ejercicio de la libertad política.
El Cabildo Abierto “respaldado por un riguroso orden jurídico, sirvió como medio inteligente para pasar de una situación colonial a otra autónoma y finalmente independiente”, reiteró Villegas.
Pero, advierte el profesor Villegas, con el paso de los años el desarrollo urbano y el acceso de las oligarquías al gobierno municipal, los Cabildos fueron perdiendo su contenido democrático, aún cuando continuaron celebrándose a través de una fórmula intermedia: “el Cabildo Abierto minoritario, que reunía, previa citación, a un reducido núcleo  de personas importantes de la vida pública, económica y social de la  ciudad.”
Podemos decir que el Concejo Municipal hoy representa ese Cabildo cerrado al cual hizo referencia el profesor Villegas y que el cabildo abierto, previsto en el artículo 70 de la Constitución, es ese Cabildo Abierto amplio que luego el profesor Villegas calificó como minoritario.
Convocar un Cabildo Abierto en tiempos tan confusos, complejos y difíciles como los que vive Venezuela es un acto cívico, político y a todas luces reivindicativo del municipio como actor político del modelo de Estado Federal descentralizado que la Constitución planteó, más aún, cuando el mismo pretende abordar temas tan claves y esenciales para la vida local como son los servicios públicos y la calidad de vida del ciudadano.
El Concejo Municipal del Municipio Baruta, estado Miranda, acordó la celebración de un Cabildo Abierto el 13 de julio de 2018, con el objetivo de debatir, analizar y construir consensos con los vecinos baruteños sobre el irregular y crítico racionamiento en la prestación del servicio de agua potable en el municipio.
El movimiento de sociedad civil organizada, denominado Red de Organizaciones de Vecinos de Baruta (RedOrgBaruta), ha levantado información directa en varias comunidades del municipio, a lo largo de varios meses, en el marco de un programa voluntario de contraloría social, que ha permitido contar con un informe en cuyo contenido se evidencia el incumplimiento reiterado del Plan de Racionamiento de Agua que Hidrocapital impuso al Municipio Baruta desde hace más de tres años.
Ese informe es precisamente una radiografía de la crisis en la prestación del servicio de agua potable en el municipio que exige, por sus dimensiones, que autoridades locales y vecinos se encuentren, debatan y construyan posibles acciones o iniciativas para abordar el desafío que supone la ausencia de agua potable de manera continua y permanente, todo ello, sin entrar al tema de la calidad del agua.
Los resultados del informe de contraloría social de RedOrgBaruta, que fueron entregados a Hidrocapital y a las autoridades municipales, representan una referencia documentada esencial en la motivación y justificación del Cabildo Abierto que se ha convocado por parte del Concejo Municipal de Baruta.
En tal sentido, es importante destacar que esa convocatoria tiene dos antecedentes importantes que no pueden ser ignorados, pues hacerlo supone obviar la fuente primaria de esa convocatoria a Cabildo Abierto.
Esos antecedentes son las dos Asambleas de Ciudadanos que RedOrgBaruta realizó con la presencia en un primer lugar con concejales y representantes de la Alcaldía, así como también, en un segundo lugar, realizó con la diputada Nora Bracho, presidenta de la Comisión de Ambiente y Servicios de la Asamblea Nacional; en ambos espacios de participación, se abordó y se planteó la necesidad de un Plan o una estrategía que institucionalmente permita afrontar el desafío de la crisis en la prestación del servicio de agua potable.

Foto: Cortesía
 
Es importante destacar que para RedOrgBaruta, el tema de la crisis del agua no es nuevo, ya en enero 2015 y como resultado de varias mesas de trabajo con vecinos de las distintas comunidades de Baruta, impulsadas por la Alcaldía y otras de manera independiente, se logró construir y aprobar en un asamblea de ciudadanos la Agenda Ciudadana para enfrentar el problema del agua en el municipio de Baruta, la cual fue consignada en su momento a las autoridades municipales.
Un Cabildo Abierto no será suficiente para lograr acceder a un servicio de agua potable que se preste de manera continua, permanente y segura, pero claramente será un mensaje cívico y político muy importante no sólo hacia los propios vecinos, buscando aminorar las angustías y ansiedades que el problema genera; sino también, será una iniciativa que intentará reivindicar la influencia y la institucionalidad municipal, que el orden constitucional reconoce.
Por supuesto, el valor y el sentido del Cabildo Abierto dependerá en gran medida de la importancia y la solemnidad con la cual los vecinos, y principalmente las autoridades, hayan asumido ese espacio de participación, pero más allá estará condicionada a los compromisos y el impacto que el mismo pueda generar.
El baruteño necesita salvaguardar su calidad de vida, ello pasa por lograr acuerdos entre autoridades y ciudadanos sobre cómo enfrentar la emergencia, la contingencia o bien la prestación irregular del servicio de agua potable para evitar problemas graves de salud pública y en la capacidad de convivir armoniosamente en comunidad.
El autor es abogado (Universidad Católica del Táchira) con especialización en Derecho Administrativo. Excoordinador en la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado del área Políticas Institucionales.
[1] Villegas, José Luis. Doscientos años de municipalismo en Venezuela.  Revista Provincia julio-diciembre 2010.  Pp 95-2010.

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